| 12/16/2005 12:00:00 AM

Recargar baterías

La temporada de fin de año y el inicio de otro es una época especial y propicia para recuperar el ánimo, el interés y la energía que ha demandado un año lleno de trabajo. Pero también puede ser un buen momento para prepararse para 2006, con un cambio en el modelo: crear unas vacaciones activas.

Al igual que los equipos deportivos, los empresarios, ejecutivos y trabajadores también terminan sus 'temporadas' laborales. El fin del año se relaciona con vacaciones, descanso y una disminución en el ritmo laboral. Pero, como los deportistas, además de tomar el descanso, es necesario prepararse para el año que viene. Es un momento propicio para que quienes tienen rutinas físicas no las suspendan y para que quienes no han desarrollado hábitos en este aspecto, los construyan en el tiempo libre.

"Hay que tomar vacaciones, pero lo mejor es que sean activas", explica el deportólogo Andrés Hernández. "Se puede hablar de una pretemporada para los ejecutivos y lo que se recomienda es el ejercicio de acondicionamiento físico general", agrega.

Así, se trata de que las vacaciones no se pasen en una cama o al lado de una piscina. El tiempo también se puede aprovechar para recuperar energías perdidas con algo de actividad. Entretenida, pero actividad.

Sin duda, la agitada vida moderna genera una mala calidad de vida. "Esto se traduce en la falta de capacidad para desarrollar las actividades exigentes. Como es obvio, entre más trabajo tenga que hacer una persona, más energía debe tener. Cuando las personas -desde empresarios hasta deportistas- se agotan, presentan problemas como falta de concentración, dificultad para razonar y se cansan con más facilidad", explica Carlos Eduardo López, gerente de la marca Pharmaton de Boehringer Ingelheim.

En ese sentido, la recarga de energía puede verse desde varios aspectos. Desde el físico y la realización de una rutina deportiva, pasando por la nutrición -física e intelectual-, el uso de complementos vitamínicos, el cambio de actividades a las menos tradicionales -deportes extremos o jornadas en spa-, hasta la desintoxicación mental, la superación de las frustraciones y dificultades que ha dejado este año, para -a partir de ellas- construir las metas de 2006.

Deporte y alimentación En el caso de los ejercicios, se recomienda primero realizar una rutina de estiramientos, pues la tensión y el trabajo sedentario e inactivo producen retracciones musculares que a su vez pueden disminuir la capacidad de movimiento de las personas. Estos estiramientos tienen unas características: ser sostenidos, no deben causar dolor y lo mejor es que incluyan grupos musculares grandes.

El segundo paso es el acondicionamiento, al menos durante 3 ó 4 veces a la semana. "Es un trabajo de predominio aeróbico. Corresponde a ejercicios como caminar, nadar o montar en bicicleta y debe ser progresivo, es decir, su intensidad va en aumento. Su duración es en promedio de 30 minutos", advierte Hernández. Se trata de eliminar el sedentarismo y aumentar la actividad física. Mientras mejor sea el acondicionamiento físico, mejores serán su resistencia al trabajo y su salud.

Estos hábitos deben ir acompañados de muy buena hidratación y alimentación. Y hoy el mercado y las tendencias de los consumidores ayudan, pues todos apuntan hacia los alimentos saludables.

De hecho, hoy son más los consumidores que buscan salud y bienestar en los alimentos y están dispuestos a pagar por ellos. Los alimentos funcionales -aquellos que además de ofrecer un valor nutricional, tienen un efecto sobre una o varias funciones del organismo- vienen creciendo al 14% en Estados Unidos y, a su vez, las empresas en Colombia han encontrado en este mercado una importante posibilidad de crecimiento. Por ejemplo, para Alpina en 5 años el 50% de su portafolio estará integrado por alimentos funcionales, mientras que para la Alianza Team, este segmento representará en el futuro cercano más del 15% de sus ingresos.

La falta de comprensión, la dificultad para resolver problemas sencillos y la falta de concentración son algunos de los síntomas de enfermedades que hoy se conocen como el síndrome de fatiga crónica o la 'gripe del yuppie'. "Se sabe que es multicausal, provoca cansancio constante y está muy relacionado con la malnutrición. En el mundo hay igual número de personas malnutridas que desnutridas", dice Carlos Eduardo López, de Pharmaton.

"Desde el punto de vista nutricional, el complejo vitamínico B mantiene saludable el sistema nervioso central. Estas vitaminas se encuentran en quesos bajos en grasas, todas las carnes, fríjoles, lentejas y garbanzos o, en su defecto, la dieta se puede ajustar con complementos vitamínicos", advierte la nutricionista Sandra Morales. "Es importante mantener una hidratación adecuada y, además, consumir frutas -al menos 4 enteras, no en jugo- al día, en especial las que contienen vitamina C", explica.

Pero, además de la calidad, es prioritario planear los horarios de alimentación. Según la nutricionista Claudia Angarita, una de las mejores estrategias para recuperar energía es tratar de comer alimentos saludables cada 3 horas, es decir, hacer 5 comidas diarias. Tratar de que el trabajo no impida el consumo de los alimentos y las comidas a horas. No hay que saltarse comidas. El desayuno es la principal comida del día pues se viene de un ayuno de más o menos 10 horas. Si hay desorden en los tiempos de la alimentación, el organismo busca suplir la energía faltante y el metabolismo se puede afectar, generando en algunos casos sobrepeso y aumento del colesterol y los triglicéridos, y también bajas en el ritmo y la productividad laboral.

¿Qué debe llevar ese menú? "Al sentarse frente al plato, la mitad debe contener alimentos altos en fibras, como frutas o verduras. Un cuarto del plato debe ser la proteína, preferiblemente carne sin grasa, pollo sin piel o pescados como el salmón o el atún. Y el cuarto restante corresponde a la harina, arroz, papa o plátano o alimentos integrales que ayuden a regular la actividad intestinal", explica Angarita. Su consumo debe también tener un orden, en lo posible: primero, las verduras y frutas, luego la proteína y por último la harina, de tal manera que si con los dos primeros ya está satisfecho puede dejar la harina.

En esta temporada, el reto es mayor y la pregunta es cómo hacer frente a las tentaciones de los platos de fin de año. "La ventaja de hacer ejercicio rutinario es que la dieta es más flexible". Eso significa que puede comer un poco más de calorías, pero lo importante es que en las comidas sobre las que puede decidir -en especial desayunos o almuerzos- trate de consumir alimentos con más fibra -frutas, verduras, granos enteros-.

Desintoxicación mental Pero la desintoxicación y preparación no es solo física, sino mental. Para el psiquiatra Santiago Barrios, el fin de año representa el cierre, así como la renovación de los vínculos personales y familiares. "Pero también es una época difícil de añoranzas de cosas perdidas o metas que no se alcanzaron durante el año", explica. Este tiempo de pausa se puede usar para aprender sobre lo negativo. "Elaborar el duelo de esa pérdida y encontrar la oportunidad en medio de la crisis. Falsamente, se cree que de lo construido viene la construcción. Pero del caos viene el orden", advierte el psiquiatra Barrios. "Al caos no hay que temerle. Hay que encararlo y construir a partir de él las oportunidades". Para Barrios, el final del año es una buena oportunidad para cerrar ciclos y buscar nuevas posibilidades, luego de analizar los proyectos frustrados.

Pero, ¿cómo hacerlo? Al principio es un ejercicio disciplinado, como el que hacen los boxeadores al asimilar el castigo en un combate. "Lo asimilan, pero no pierden su plan de pelea, siguen adelante, reconocen el adversario y sobre eso construyen su estrategia", dice Barrios.

Se trata, entonces, de tomarlo como una lección y un aprendizaje. "Así como nada es totalmente positivo, nada es totalmente negativo. El éxito está en sobreponerse a la angustia y a la desilusión y darse una nueva oportunidad", puntualiza Barrios.

Vacaciones activas Las vacaciones de tomar el sol y dormir no siempre son las mejores. De hecho, está perdiendo terreno frente a las temporadas de más acción. Para emprender un programa de este tipo no es necesario tener un enorme espíritu aventurero, ni veinte años, ni temple de acero.

Incluso si tiene un solo día para estar en contacto con la naturaleza de una manera diferente, puede practicar rappel y torrentismo en Tobia (Cundinamarca), una localidad a una hora y media de Bogotá por la vía a Villeta. Hace un descenso con cuerdas por rocas y cascadas en rutas que tienen entre 15 y 60 metros de altura. Después emprende una caminata por el cañón del río Negro, superando diferentes obstáculos y termina con rafting -balsa- que se hace en un bote inflable por los rápidos del río. En este deporte, la dificultad del lugar se clasifica en una escala de seis niveles y en Tobia hay tramos con niveles 3 y 4, explica Alberto Gómez, de la firma Somos Aventureros. El costo por un día es de $90.000 por persona e incluye transporte, comida y equipos.

En Vergara (Cundinamarca), a 112 kilómetros de Bogotá por la vía a La Vega, se puede hacer un día que empieza con barranquismo -descenso por quebradas- y rappel en cascadas de hasta 15 metros de altura, dice Francisco Sánchez, director de comunicaciones de Travel Sport. La jornada para los más osados termina con un lanzamiento desde cascadas. El plan tiene un costo de $71.000 por persona.

En Suesca (Cundinamarca) puede escalar en roca y descender en rappel. Solo necesita ropa holgada y zapatos con suela antideslizante. También puede hacer el curso de cinco días y ocho horas diarias, que lo prepara en técnicas de ascenso y seguridad. El costo es desde $70.000 por persona.

Para unas vacaciones de tres días, un plan interesante está en San Gil (Santander). El programa comienza con torrentismo, después espeleología en la cueva del Indio, rafting en el río Fonce, y finalmente parapente en la mesa de Ruitoque para terminar con una visita a Barichara. El costo va desde $450.000 por persona con todo incluido. También puede hacer parapente y rafting en el cañón del Chicamocha y rappel en la Mesa de los Santos, por $350.000 por persona.

En el Pacífico, en Cabo Corrientes, se practica buceo y exploración de selva, aunque entre julio y octubre está el atractivo especial del avistamiento de las ballenas. La duración del viaje es de cuatro días y cuesta desde $1'300.000.

La vela es un deporte para gente que aprecia la naturaleza y la velocidad sin el ruido de motores. El atractivo, incluso cuando no se compite en regatas, es la eternamente cautivadora combinación de viento y agua. José Francisco di Ruggiero, vicecomodoro del Club Náutico Muña, explica que la vela necesita destreza, agilidad, concentración y no una gran dosis de fuerza. Se puede practicar en represas como las de Tominé, Peñol o Calima y por supuesto en cualquiera de las costas. Para los novatos, hay cursos como los de la escuela "Vientos de Montaña" del Club Náutico Muña. Los requisitos, una chaqueta impermeable y bloqueador. El curso dura 15 horas, se dicta los fines de semana y cuesta $200.000.

Para espíritu y pinta Para las personas menos interesadas en la adrenalina, pero preocupadas por estar bien, los spa aparecen como una opción muy atractiva. Los masajes terapéuticos son uno de sus productos más importantes.

Unos masajes son humectantes. En algunos spa humectan la piel con masajes de frutas -banano, papaya, guayaba y mango mezclado con miel de abejas y yogurt-. "Nutren la piel y a la vez sirven como astringentes", afirma un vocero de hoteles Paipa Estelar. Otros emplean masajes con aceite de almendras, que usan las mujeres embarazadas para evitar las estrías y algunos más, masajes con chocolate que humectan la piel y son antidepresivos.

La lodoterapia es un buen masaje terapéutico porque la persona absorbe los minerales del barro que tiene varios componentes químicos, como calcio, bicarbonato, azufre, yodo y radio que ayudan a distender el sistema nervioso y limpian la piel, dice el experto. Usualmente, este masaje se combina con la hidroterapia en jacuzzi o en duchas romanas, que estimulan la circulación. Pero para lograr la relajación total, recomiendan los masajes con esencias aromáticas, como la bergamota, palosanto, menta, eucalipto, manzanilla, geranio y ciprés. Los spa ofrecen además tratamientos faciales que retardan el envejecimiento, hidratan con colágeno, así como cocteles oxigenantes para cambios hormonales.

A medio camino entre la relajación y el deporte, están los pilates. Son ejercicios que estiran y fortalecen partes específicas del cuerpo con máquinas y objetos que facilitan el trabajo. "Por medio de la respiración, se organiza el tronco y se trabaja el abdomen de manera eficiente", afirma Victoria Elena Colina, fisioterapeuta e instructora del Pilates Fitness Center. Aumenta la capacidad ósea, lo que previene la osteoporosis; tonifica los músculos para prevenir lesiones y corrige los problemas posturales generados por las largas jornadas y la mala posición al sentarse y caminar.

Las vacaciones activas son la clave para recargar baterías. Pero la actividad no tiene por qué ser siempre física, podría haber algo de actividad intelectual. La recomendación es que se miren temas diferentes a los del trabajo diario.

Acción del intelecto El descanso puede también incluir algo de hamaca y lectura de historia, poesía o novelas. Pero, ¿por qué no aprovechar para ver qué dicen los mejores en el campo de los negocios? Si esa es la opción, esta puede ser la lista de recomendados.

Los tres más vendidos. Martha Polanía, jefe de compras de libros de la Librería Nacional de Cali, menciona tres títulos como los más vendidos en Colombia este año. "La estrategia del océano azul", de W. Chan Kim y Renée Mauborgne, que tiene una idea inquietante: no compita con los demás, construya una zona en la que usted sea el único del mercado. "El siglo de China", de Oded Shenkar, que muestra hasta dónde llega la revolución de ese país en el mercado mundial y "La oportunidad de los negocios está en la base de la pirámide", de C.K. Prahalad.

Para Juan Sebastián Sabogal, editor de los libros de gerencia de Editorial Norma, que imprimió los tres títulos, su atractivo es claro. El primero, señala, fue escogido como el libro de administración del año y ha figurado en la cabeza de las listas de ventas como la de The New York Times. El libro chino va más allá de las reseñas del milagro del crecimiento chino. "Permite que los empresarios evalúen las posibilidades de ese mercado y que entiendan lo que pasa allá y en la zona periférica. Qué hacen los chinos que usted también puede hacer". Por último, el tercero descubre oportunidades de negocios en los grupos de menores ingresos y muestra ejemplos claros de empresas en América Latina sobre cómo crearon esos mercados.

En el tema de juntas directivas, Warren L. Batts es profesor de estrategia en la escuela de negocios de la Universidad de Chicago. Ha estado en las juntas directivas de Allstate y Sears Roebuck, entre muchas otras, y es asesor de Academia Nacional de Ciencias de Estados Unidos. "Leo muy pocos libros de administración, excepto los que se relacionan con mi campo. Consigo la mayoría de las ideas nuevas de artículos", le dijo a Dinero. "Pero el mejor libro de administración que leí este año se concentra en gobierno corporativo, especialmente en Estados Unidos", sigue. Back to the Drawing Board ("De vuelta a la mesa de dibujo"), por Colin B. Carter y Jay W. Lorsch, "ofrece ideas prácticas para mejorar el desempeño de las juntas directivas", concluye.

Una mezcla de actividad física y mental puede ser la mejor combinación para recargarse de energía en la pretemporada para los ejecutivos.
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