| 4/13/2007 12:00:00 AM

Pasión del trópico

El ron es un licor versátil que puede consumirse en cocteles con frutas, con bebidas de cola, puro o en las rocas. Este trago es una invitación a disfrutar uno de los mayores encantos del caribe.

El olor dulce que recuerda la caña recién cortada, envuelto por los tenues azahares del trópico despiertan los aromas del caribe al degustar la calidez de un suave ron. Codiciado por bucaneros y piratas, tanto como por marineros, fue un bien altamente apetecido durante la colonia. Se cree que las primeras bebidas fermentadas del jugo de la caña de azúcar, se obtuvieron en la antigua China o en India.
 
Los esclavos de las colonias, descubrieron que la melaza de la caña se podía fermentar y convertir en alcohol, de esta manera la primera destilación del ron fue en los cañaverales del Caribe, durante el siglo XVII. Al destilar el alcohol, las impurezas se iban eliminando y el sabor del ron se concentraba, su proceso fue mejorándose con el tiempo para hacerlo más puro y fino.

Aunque el ron no se consideraba un trago tan suntuoso como el whisky, en la actualidad los consumidores están conociendo la versatilidad de este licor puesto que se ajusta a diferentes paladares. Existen varios tipos de rones como el blanco, dorado, añejo y los rones de calidad superior.
 
"El ron blanco, es un ron joven que se destila y es embotellado, en algunos casos se añeja en botella por un año. Este tipo de ron es recomendado para coctelería ya que es neutro, seco, sin perfume y no tiene influencia sobre los sabores del coctel", explica Claudia Eraso, sommelier.
 
El ron dorado, tiene alrededor de 3 años de añejamiento y sobresale por su color ámbar. "Este tipo de ron tiene notas de vainilla que adquiere de la barrica de roble, donde antes se almacenaba whisky o bourbon, en la que se fermenta", señala Eraso.
 
A medida que el licor se va añejando, como en el caso de los rones que tienen de 7 a 8 años, el color se oscurece con el paso del tiempo y se torna en un tono cobrizo y sedoso. Se puede apreciar la textura de su sabor puesto que absorbe los aceites del tonel dándole gusto amaderado y envolvente.
 
Los rones que tienen mayor añejamiento como los de 18 o 21 años, que se consideran rones premium, van adquiriendo más características con el tiempo. El alcohol que permanece tanto tiempo en las barricas se impregna de aromas de café, tabaco, almendras, nueces y uvas pasas entre otras esencias, afianzando un sabor complejo y engalanado por los años.
 
Estos rones son mucho más suaves, dejando una permanencia y estela de sabor en la boca. "Yo recomiendo tomar el ron de acuerdo a la ocasión. En mi caso, me gusta tomarlo puro, después de la comida, para poder disfrutar de su sabor y descubrir las diversas esencias que lo componen.
 
Al agregarle un poco de agua se abren los aromas y se puede apreciar mejor su composición. Sin embargo, un buen mojito es un excelente trago para la rumba. El ron tiene ese encanto que se acomoda a todos los gustos y todos los momentos", expresa la sommelier.
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