| 12/7/2006 12:00:00 AM

Para NO olvidar...

Diversificar, conocer el riesgo, fijarse límites y asesorarse bien son y serán algunas lecciones reiterativas para los inversionistas.

El año 2006 se caracterizó por la elevada volatilidad en la cotización de los distintos activos financieros que cotizan en bolsa. Así, bonos, acciones y hasta divisas registraron a lo largo del año fuertes cambios de precio. Por ejemplo, el Índice General de la Bolsa de Colombia (IGBC) que alcanzó en enero los 11.904 puntos, hacia mediados del junio ya bordeaba los 6.000 puntos y desde finales de octubre volvió a superar la barrera de los 10.000 puntos. Comportamiento un tanto diferente al registrado durante los últimos cuatro años, cuando se habían tenido altas valorizaciones casi de modo constante, acostumbrando a todo el mundo a ganar y motivando a gente sin experiencia a entrar en estos mercados. Por esto, el fuerte descenso en el precio de las acciones durante mayo y junio, que tomó por sorpresa a muchos inversionistas y dejó muchos damnificados, debería dar algunas lecciones para operar en los mercados, particularmente en el de acciones, que aunque suenen repetitivas vale la pena insistir, pues al parecer hay quienes aún no han aprendido la lección.

• Diversifique. Es y será siempre la regla de oro en materia de inversiones. Es decir, no invertir todo el patrimonio en un mismo tipo de activo y/o activo. Los activos tienen correlaciones cruzadas entre sí que deben ser aprovechadas para disminuir el riesgo de la inversión.

• Esté consciente del riesgo. Los inversionistas deben tener claro que si desean mayores retornos, por lo general deben someterse a mayores niveles de riesgo y, por tanto, tienen que estar dispuestos a asumir también mayores pérdidas. Por ejemplo, muchos inversionistas olvidaron que el mercado accionario es por definición muy volátil y, por tanto, más riesgoso. Se acostumbraron a ganar y el mercado demostró que esto no siempre es así.

• Sobre todo, si entra apalancado. Buena parte de la crisis se originó en el excesivo nivel de repos de personas naturales. Un alto apalancamiento es extremadamente peligroso, si no se cuenta con un capital que respalde escenarios extremos ya que las utilidades o las pérdidas se multiplican de forma casi exponencial. Los repos no son un negocio para gente sin plata ni garantías.

• Únicamente excesos de liquidez. Esto lleva a otro punto relevante y es no invertir en el mercado especulativo recursos que tienen un fin específico, pero que están disponibles por diversas razones. En bolsa se invierten los excesos de liquidez, nunca el patrimonio o la plata para hacer el mercado, pagar la vivienda o la educación. Piense que si pierde ese dinero, usted debe seguir viviendo igual. Las inversiones en acciones o en otro activo transable en bolsa no deben desvelarlo.

• Establezca sus límites. Muchos expertos recomiendan evaluar desde un principio la pérdida máxima que se está dispuesto a asumir y obviamente determinar un punto en el que decidirá materializar las utilidades para no dejar la inversión a la deriva. Esto le evitará dejarse llevar por la euforia del mercado.

• Asesórese. Según Skandia, en su Inversionista Inteligente No. 31 de noviembre de 2006, la caída de la bolsa dejó claro que hay que aprender de cultura financiera e informarse, pues varios de quienes perdieron entraron tarde a la fiesta. Por tanto, no hay que hacer inversiones a la ligera y hay que asesorarse por profesionales experimentados.
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