| 4/27/2007 12:00:00 AM

No es juego de niños

Jugar con sus hijos a diario por media hora, les desarrolla sus habilidades sociales, estimula su inteligencia y su capacidad de adaptarse al entorno.

Jugar no es simplemente una actividad de diversión. Por el contrario, es un lugar donde confluyen el entorno externo e interno de la persona. Según el reconocido psicólogo Jean Piaget, el juego es una pieza clave para fomentar la lógica y la racionalidad como elemento de la inteligencia, entendida como la facultad de adaptarse de la mejor forma a la realidad o al contexto.
 
Con él se despierta la imaginación, se fundamentan las relaciones interpersonales y personales del niño, además de aquellas con el ambiente, el espacio, los objetos y la temporalidad.

"Cuando un niño juega, imita lo que el adulto hace. Este proceso imitativo permite entrar en el proceso de aprendizaje, que por medio de estímulos sensoriales y motores, se pasa a un nivel afectivo, de relación con el otro, de verlo como un par y se adquiere una capacidad suficiente de representación del mundo entero", explica Irma Salazar, pedagoga de la Universidad Pedagógica Nacional.
 
Agrega que es por medio de la asimilación, imitación y representación como se aprende un significado diferenciado de las cosas y que con el juego, se transforma lo real del niño en una situación de vida. "Cuando los papás disponen de su tiempo para jugar con el niño, esto ayuda a que su imaginación sea un medio para adaptarse a la vida real", confirma Salazar. Por medio del juego se aprenden los valores, actividades creativas, imaginativas y afectivas, y le ayuda a su proceso de adaptación social.

El juego fortalece los vínculos afectivos entre padres e hijos. En él, el niño habla de sí mismo, de lo que está experimentando, puesto que lo proyecta en sus actividades y en la creatividad de lo que inventa. Con sólo media hora al día, usted podrá conocer lo que él piensa, lo que él siente, cuáles son los objetos que prefiere, qué le gusta y qué no le gusta. Compartir este espacio, construye la relación entre padre e hijo de una manera cercana que le dará seguridad.

A continuación, encontrará actividades que se pueden realizar a diario con sus hijos según su edad, que lo estimularán en diferentes aspectos.
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