| 2/16/2007 12:00:00 AM

Mandarín para todos

Cada vez más colombianos se aventuran al aprendizaje de esta lengua. No se quede atrás y anímese a aprenderla.

El encanto del Lejano Oriente cada vez despierta una mayor fascinación entre los colombianos por aprender su idioma y adentrarse en el conocimiento de su cultura. En el mundo, el Ministerio de Educación de China asegura que más de 40 millones de personas están estudiando el idioma y espera que en 2010 la cifra llegue a 100 millones. Hay alrededor de 110.000 estudiantes extranjeros aprendiendo esta lengua en China. Según la Embajada China en Colombia, más de 2.000 estudiantes están formándose en esta lengua en las diferentes universidades que ofrecen los cursos o con profesores particulares.

"Creemos que el interés ha surgido por el intercambio cultural que se ha realizado en los últimos 3 años. El aprendizaje de este idioma es una manera de buscar más oportunidades de comercio, política, empleo y conocimiento. Es el acceso a un país lejano, cuya posición política y económica se hace cada vez más fuerte en el campo internacional", señala Le Jia, agregada de la sección política de la Embajada de la República de China en Colombia. Exposiciones como los Guerreros de Terracota, que se llevó a cabo en el Museo Nacional el pasado año y a la que asistieron 203.658 personas, invitan a los colombianos a conocer más sobre una cultura tan ajena al país. Además del aspecto cultural, también está el económico. El silente dragón chino se ha despertado y en los últimos años superó todas las expectativas de crecimiento, su PIB para 2006 creció 10,7%.

Como la economía está creciendo de manera acelerada, las oportunidades de negocio, bien sea de importaciones o exportaciones, están aumentando. Proexport registró que para noviembre de 2006 las exportaciones a China fueron de $214.794.164 y las importaciones a octubre del mismo año de alrededor de US$2.000 millones. A su vez, el mercado laboral demanda todo tipo de empleados, así que las oportunidades hay que aprovecharlas aprendiendo el idioma.



Cómo es

El mandarín es un dialecto chino y es el más hablado en la región con 867,2 millones de hablantes, mientras el cantonés tiene más de 71 millones de hablantes. A diferencia de las lenguas romances, tiene un alfabeto que se basa en caracteres, con alrededor de 40.000. A su vez, cuenta con un alfabeto fonético, que tiene cuatro acentos; la pronunciación puede cambiar levemente, según la región. En algunos casos, el mismo carácter puede tener varios sentidos y acentos; sin embargo, esto depende del conjunto de caracteres y del contexto de la palabra. Un dato curioso es que la escritura de algunos caracteres tiene su origen en los objetos a los que corresponden en la vida real pues el carácter se asemeja a la definición.

El mandarín puede ser un desafío, lo cual implica ser estudioso para llegar a tener un buen conocimiento. "Normalmente, implica estudiar por lo menos 500 a 800 horas para poder hablar bien. En este tiempo, se puede familiarizar con la lengua y aprender al menos 1.000 caracteres. Para lograr un aprendizaje más avanzado hay que dominar al menos 3.000 caracteres. Al principio, el mandarín puede ser algo difícil; pero a medida que pasa el tiempo se hace más fácil", explica Huijing Zhang, profesora de chino mandarín en la Universidad de los Andes. Huijing Zhang comenta que el mayor reto para los estudiantes se presenta en la escritura. En especial porque en idiomas como el inglés o el español, la pronunciación es muy similar a la manera de escribir; sin embargo, en el mandarín el carácter y la pronunciación no se asocian tan fácilmente, lo cual dificulta su recordación.

En las diferentes clases que se ofrecen en el país se busca que los estudiantes aprendan a leer, escribir, escuchar y hablar. A medida que se aprende una palabra nueva, se explica su definición en español, su pronunciación y fonética y la caligrafía de los caracteres. Los cursos esperan que a medida que se completen los niveles los estudiantes pasen de defenderse a tener un conocimiento avanzado y fluido.

Esta profesora cuenta que son muchos los tipos de estudiantes que vienen a sus clases, hay profesionales en derecho internacional, al igual que economistas y empresarios que quieren educarse en la lengua para expandir sus oportunidades laborales y de negocio.

Dónde se aprende

El reto de aprender mandarín implica disposición, estudio y, sobre todo, muchas ganas. Se presentan algunos cursos en línea para que se familiarice con el idioma (ver recuadro). A su vez, se incluyen las universidades que actualmente ofrecen el curso para alumnos internos y externos. Si conoce información de otras instituciones o universidades que dictan chino mandarín, por favor, envíe sus comentarios a www.dinero.com.
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