| 4/16/2004 12:00:00 AM

Las nuevas oficinas

Espacios públicos multifuncionales, nuevos conceptos en arquitectura de interiores para oficinas cada vez más cercanas al cliente interno y externo.

La oficina ha tenido una clara evolución en los últimos años. Está dejando de ser un sitio de uso personal para convertirse en un lugar de grupo, donde los espacios privados se vuelven comunes y públicos. Pero, además, conceptos como cubículo, microcubículo y divisiones han ido desapareciendo.

La característica más importante de las oficinas bien diseñadas es que aumentan la productividad de los ejecutivos. Las nuevas oficinas 'inteligentes' están dotadas de todas las herramientas tecnológicas de conectividad, lo cual se traduce en la calidad del trabajo. Con mejores equipos, los empleados pueden tener rendimientos superiores al promedio y cumplir objetivos más complejos y exigentes. Estas oficinas inalámbricas hacen posible conexiones por redes virtuales en cualquier lugar.

Los sitios de trabajo atienden criterios de antropometría y utilizan materiales que les ofrecen a sus usuarios la mayor comodidad para garantizar su desempeño.

Según David Restrepo, arquitecto diseñador de oficinas, para conseguir la eficiencia de los empleados lo más importante es la comodidad de los muebles, la iluminación, la transparencia y la claridad de los espacios.

La transparencia y la conformación de áreas comunes tienen efecto sobre las organizaciones, porque ayudan a formar equipos más cohesionados. Por ello, los arquitectos y diseñadores de interiores de vanguardia proveen lugares para que los empleados tengan espacios multifuncionales para cohabitar con sus compañeros de trabajo. Por ejemplo, las salas modulares se adaptan al tipo de reunión y al número de usuarios, zonas de café y otros sitios de uso común en las instalaciones de la empresa.



Cuestión de cultura

Los nuevos diseños cambian los espacios e imponen una clara tendencia a bajar la altura de los muros divisorios entre oficinas, así como a utilizar divisiones transparentes y una iluminación diferente, de acuerdo con el tamaño de las áreas y su uso.

Los paneles han ido evolucionando hacia un concepto más social, que permite el trabajo en equipo; por medio de tableros de doble uso, cristal y madera.

También hay una tendencia mundial hacia el trabajo en lugares distintos a las oficinas tradicionales. Así, los computadores portátiles con conexión inalámbrica a internet están reemplazando los cubículos de las oficinas convencionales y aburridas. La oficina está en las casas, en los aviones o en un parque. Por esta razón, en las empresas de otros países cada vez prima más el espacio público, las áreas de recreación y las estancias donde los ejecutivos realizan sus labores de una manera más cómoda y agradable.

En Colombia, las empresas están apenas comenzando a incorporar estos conceptos. Así, los cubículos, microcubículos y las divisiones ya están desapareciendo. Hay mayor integración visual. Transparencia y claridad incorporadas en este nuevo tipo de diseño.

La oficina moldea la cultura organizacional. Estas oficinas se volvieron exigentes pues requieren cambios en los hábitos de los empleados. El volumen de la voz, de los celulares o del timbre de equipos y teléfonos debe ser regulado para no estorbar el trabajo de los demás. De igual modo, se modificaron los protocolos de comportamiento, los estándares de respeto por los vecinos y el orden en los espacios de trabajo, ya que todo está expuesto. De la misma forma, aumentó la importancia de respetar lo compartido, los turnos y el manejo de las salas de reuniones.



La tendencia

La estética formal hace que las oficinas sean cada vez más amigables con conceptos de trabajo en casa, comodidad y uso adecuado de los detalles y los colores. Todo eso hace que el conjunto sea más gentil tanto con el cliente interno como con el externo, llegando al punto de ofrecer comodidades e instalaciones que incluyen gimnasio, spa, salones de relajación, restaurantes y demás espacios que garanticen el pleno desempeño de los empleados y el desarrollo de sus intereses particulares.

Estos servicios, que pueden parecer una extravagancia corporativa, son realmente buenos para aumentar la productividad. La experiencia de empresas locales como Kimberly Colpapel, Gilat Networks, Xerox de Colombia y Servicios Aéreos Panamericanos muestra que los índices de motivación crecen, hay menor deserción en las empresas y se prolongan las jornadas laborales.

La arquitectura y el diseño no son entonces el adorno exterior de las empresas. Son generadoras de cultura y de cambio técnico. En vez de un vistoso collar, son la piel de las firmas.
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