| 8/6/2009 12:00:00 AM

La primera impresión

La información sobre perfil profesional del candidato resulta clave en la hoja de vida porque muchas veces es lo único que termina leyendo el encargado de seleccionar personal.

La hoja de vida dejó de ser un simple resumen de la experiencia académica o laboral de una persona, para convertirse en una eficiente herramienta de mercadeo a la hora de conseguir empleo.

La competitividad, los cambios generacionales y las nuevas exigencias del mundo laboral han provocado transformaciones sustanciales en la estructura tradicional de las hojas de vida. Datos como la edad, el documento de identidad, el estado civil, las aficiones o, incluso, la foto hacen parte de aquellos elementos 'mandados a recoger' y que ya no resultan de interés para quienes reciben las hojas de vida en las empresas.

Pero, ¿qué debe contener una hoja de vida 'vendedora', que logre atrapar el interés del encargado de recursos humanos o de un caza talentos?

Hernán Torres, gerente de Dridco, empresa propietaria del portal especializado en empleos ZonaJobs, explica que hoy una hoja de vida debe "plasmar una información muy general pero impactante, es decir, que atraiga el interés de quien la va a evaluar de tal forma que logre el primer gran objetivo: generar una cita a una entrevista, momento en el cual la persona tendrá la oportunidad de ampliar sus datos".

Este experto cree que para ser más exitosa, la hoja de vida debe estar integrada por tres secciones: la primera debe contener información básica como nombres y apellidos completos, dirección y teléfono y correo electrónico. En la segunda, se incluye el perfil profesional con una descripción breve de la profesión, principales aptitudes y destrezas "utilizando para ello un lenguaje muy sencillo pero de gran impacto porque puede ser el único párrafo que lea la persona que toma la decisión de citar a una entrevista", explica.

En la tercera sección, recomienda destacar la experiencia laboral cronológicamente, comenzando por el último cargo, incluido un breve resumen de las actividades allí desarrolladas y los logros alcanzados.

Juan Carlos Linares, gerente de DBM, firma especializada en transición de carrera, explica que hay dos tipos de hojas de vida: cronológica, que hace énfasis en la trayectoria profesional y resalta cargos y logros alcanzados; y funcional, que se concentra en las habilidades y conocimientos actuales o pasados dentro o fuera de la carrera. La cronológica es efectiva cuando se busca un cargo en un campo similar, mientras la funcional tiene mejores resultados cuando se cambia de carrera.

Sin embargo, en ambos casos recomienda al candidato hacer énfasis en las "habilidades críticas que tengan un impacto en la esencia de ese negocio, por eso es importante hacer un resumen de la experiencia relacionada con el trabajo al que se aspira y documentar bien los resultados obtenidos en cargos anteriores".

Finalmente, los expertos recomiendan como temas clave que el tamaño no exceda las tres páginas -porque un tamaño voluminoso ahuyenta a un seleccionador o genera muchas preguntas- y que la presentación sea impecable en términos de claridad, precisión y buena ortografía.

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