| 9/29/2006 12:00:00 AM

La andropausia

Como la menopausia en las mujeres, la andropausia genera cambios en los hombres.

Con los años, el hombre va perdiendo potencia sexual, en un proceso lento y gradual en que disminuyen los niveles de testosterona, pero sin ciclos tan marcados como en las mujeres. Aunque es normal, la falta de información sobre este síndrome aumenta la angustia de los hombres.

La andropausia o síndrome Adam (Androgen Deficiency Aging Male — Deficiencia de Andrógeno de la Ancianidad Masculina, como se conoce este proceso), es "una deficiencia androgénica en el hombre adulto". Empieza a afectarlo a partir de los 40 años, pues la testosterona disminuye 10% cada década. Esto puede deteriorar la calidad de vida, la productividad y la relación con la pareja, a la vez que aumenta el riesgo de enfermedades a largo plazo. A diferencia de las mujeres, para quienes la menopausia marca el final del período fértil, entre los hombres la fertilidad persiste a pesar de la edad.

La andropausia genera cambios de conducta y actitud entre los hombres, que no sienten calor, sino escalofríos. Otros síntomas son tendencia a engordar, flacidez del pene, una reducción de la estatura —unos 5,5 cm— y pueden padecer de osteoporosis.

En el tratamiento de la andropausia se hace el reemplazo de testosterona, lo que genera mejorías en el bienestar físico y mental y el desempeño sexual. Hay varias presentaciones para el tratamiento con testosterona: inyecciones, gel, parches, implantes y tabletas. Según la Organización Mundial de la Salud, "la meta es restaurar los niveles sanguíneos de estas hormonas en concentraciones fisiológicas" y, así, tener una mejoría en la salud del hombre y su desarrollo. Pero hay que tener en cuenta que en algunos casos no se puede usar este tratamiento. Todo depende de la recomendación del médico.
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