| 6/22/2007 12:00:00 AM

El cuerpo grita lo que las palabras callan

El lenguaje corporal es crucial en el momento de comunicarnos con los demás, ya que a través de él transmitimos la mayoría de los mensajes que enviamos.

"El lenguaje corporal no sabe mentir", comenta Silvana Ianinni, jefe de selección corporativa de Tampa Cargo, haciendo énfasis en la importancia de aprender a leer el comportamiento del cuerpo en diferentes situaciones de la vida cotidiana.
 
A veces, por descuidarnos en este aspecto estamos enviando señales erradas, porque mientras nuestra voz dice una cosa, el cuerpo dice lo contrario. De acuerdo con Adriana Rodríguez, comunicadora social especializada en lenguaje no verbal, "el 23% de un mensaje se recibe a partir de la voz, el 7% es el mensaje como tal, y el 70% restante está transmitido por el lenguaje no verbal".

Dinero presenta las posturas y los gestos más comunes del cuerpo, para que aprenda a interpretar lo que su interlocutor le está diciendo verdaderamente.

Posturas:
A partir de las posturas podemos inferir las actitudes de los individuos, a la vez que los estados de ánimo. Por ejemplo, alguien que está triste tiene los hombros hacia delante, la cabeza baja y la mirada caída.

De pie: las puntas de sus pies dicen mucho de su disponibilidad a aceptar o no a otros en una discusión. Si cuando está de pie las puntas se encuentran apuntándose frente a frente entre dos interlocutores, ni trate de interrumpir. Esto significa que hay una conversación cerrada en donde no hay cabida para el otro. Pero si están abiertas, esto permite que otra persona puede intervenir, ya que se interpreta como una conversación amigable.

Sentado: Alguien que se encuentra sentado, que está con los brazos y pies cruzados no está dispuesta a hablar o a recibir el mensaje, peor aún si está alejado del otro. Esto es sinónimo de prevención y duda. En el caso contrario, al estar dirigiendo las rodillas hacia el otro, hay una actitud de recibir el mensaje y entablar comunicación: hay "más" comodidad y flexibilidad. Es muy importante ver la posición de los pies, ya que la gente por lo general orienta los pies hacia quien le interesa.

Gestos:
Los ojos: No es por nada que dicen que los ojos son "la ventana al alma" y a través de la observación detallada sobre el comportamiento de los ojos podemos inferir varias cosas. Por ejemplo, si alguien nos está escuchando y sus ojos no están relativamente fijos sino moviéndose de un lado para otro, esto significa que no le interesa lo que le están diciendo.
 
Cuando uno pregunta y el otro mira hacia la derecha está recordando cosas, mientras que si dirige la mirada a la izquierda está inventando ( hay que tener en cuenta que esto no es una regla absoluta). Por otro lado, mirar hacia abajo por lo general es no creer en lo que se escucha.

Gestos repetitivos: gestos como cogerse el pelo (más común en mujeres), jugar con un esfero u objeto que tenga en la mano, cogerse la manzana de Adán (más común en hombres) o frotarse las manos continuamente, son la representación de impaciencia o ansiedad.

Las manos: las manos también ayudan a percibir lo que el otro está pensando o sintiendo. Por ejemplo, alguien sincero enseña las palmas de las manos. Un saludo con la palma hacia arriba denota sumisión y uno con la palma hacia abajo autoridad. El puño cerrado y apuntando con un dedo es símbolo de hostigamiento.
 
Cubrirse la boca o tocarse la nariz son síntomas de estar mintiendo. La mano apoyada en la mejilla con el dedo índice hacia arriba significa que está evaluando lo que le dicen.
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