| 5/26/2006 12:00:00 AM

Crédito hipotecario: ¿Cuál le conviene?

Dinero analiza tres de los principales sistemas de crédito más comunes para financiación de vivienda, para que usted escoja el que mejor se ajuste a su bolsillo.

La baja en las tasas de interés para créditos hipotecarios tiene a más de uno tentado a adquirir vivienda. Sin embargo, hay que tener en cuenta que igual de importante que la decisión de invertir en finca raíz, es la elección del tipo de crédito que deberá pagar durante mínimo 5 años. Las cuotas y el pago a intereses y capital se comportarán de acuerdo con el sistema que elija. Algunas de las opciones del pago del préstamo son cuota fija en pesos, cuota fija en UVR y abono constante a capital en UVR.

En la primera, la cuota en pesos siempre será la misma durante la vida del crédito sin importar las condiciones económicas del país. En la cuota fija en UVR, se paga todos los meses la misma cantidad de UVR (Unidad de Valor Real), la cual crece periódicamente con la inflación. Y en abono constante a capital en UVR, siempre se paga el mismo valor de capital en UVR y los intereses se calculan sobre el saldo. Las cuotas de este crédito varían según la inflación.

En la selección del sistema de pago, el inversionista debe tener en cuenta las siguientes expectativas: incremento salarial en el largo plazo, niveles de inflación y el crecimiento económico del país, entre otros. Así mismo, identificar su perfil, bien sea conservador, moderado o agresivo.

Por ejemplo, bajo el supuesto de que usted pide un crédito por $100 millones a diez años, a una entidad bancaria que preste al 1% mensual en cuota fija en pesos (12,68% e.a.), o en UVR al 7,8% mensual (12,68% e.a., asumiendo un IPC durante la vida del crédito de 4,53%), el comportamiento del crédito en las tres modalidades sería el siguiente:

En cuota fija en pesos, pagará en intereses más que en las otras dos modalidades (ver gráfico), pero tendrá la tranquilidad de pagar siempre la misma cuota en pesos. Al final de los 10 años habrá pagado $172.149.575 por su crédito. Para un inversionista conservador, esta es una buena opción pues no tendrá que preocuparse por el crecimiento de la inflación. No obstante, si la expectativa de este inversionista es que su salario se incremente en el largo plazo, esta no es la mejor opción, porque al comienzo la cuota representará una mayor parte de su ingreso mensual, mientras que al final —cuando esté ganando más— no será un rubro importante en sus cuentas.

En cuota fija en UVR pagará menos intereses que la fija en pesos, pero al final el valor total de las cuotas pagadas será el mayor de los tres sistemas. Esta es una buena opción para un inversionista moderado que quiere pagar su crédito de acuerdo con su poder adquisitivo. Este empieza con la cuota más baja y solo crece en función de la inflación, lo que quiere decir que destinará un porcentaje estable de su ingreso a pagar su crédito.

El abono constante a capital en UVR tiene el menor valor de intereses pagados. Esta es una opción para las personas de mayor capacidad adquisitiva, porque desde el comienzo la cuota es más alta porque se paga más capital en UVR que en la otra modalidad y el crédito depende del crecimiento de la inflación.

Cada entidad bancaria tiene sus modalidades de amortización. Lo importante es tener claro cómo quiere financiar su crédito acorde con sus expectativas y necesidades futuras.
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