| 2/6/2004 12:00:00 AM

Corazones en riesgo

Las enfermedades cardiovasculares no discriminan por sexo. Aunque en las mujeres su aparición se puede retrasar unos 10 años, cuando llegan son más severas que en los hombres.

ace dos décadas, por cada tres hombres que presentaban enfermedades cardiovasculares había una mujer con el mismo diagnóstico. Sin embargo, hoy esa relación cambió a 2 a 1 y, después de los 55 años es de 1 a 1", afirma Daniel Charria, presidente de la Sociedad Colombiana de Cardiología, SCC.

Las enfermedades cardiovasculares son la principal causa de muerte en el mundo. En Colombia, ocupan el segundo lugar, detrás de las muertes violentas. En el pasado se creía que las mujeres estaban protegidas. La explicación es que las mujeres en su vida fértil tienen ciclos hormonales de estrógenos que mantienen la integridad del endotelio, tejido que recubre los vasos sanguíneos y las cavidades. Pero apenas llegan a la menopausia y el nivel hormonal desciende, pierden ese factor de protección.

"Estos procesos hormonales atrasan 10 años la enfermedades cardiovasculares en las mujeres. Pero cuando llegan, son más severas pues sus arterias son más delgadas y no responden tan favorablemente como los hombres a los tratamientos y a las cirugías", señala Daniel Isaza, jefe de cuidados intensivos de la Fundación Cardioinfantil.

Incluso, durante estos últimos años se creía que las terapias de reemplazo hormonal protegían a las mujeres de problemas cardíacos. Esto explica en parte el auge de las terapias hormonales en las mujeres que llegaban a la menopausia. "Si bien estas terapias evitan enfermedades como la osteoporosis, está demostrado que el reemplazo hormonal no funciona para las cardiovasculares", agrega Isaza.

Estos resultados muestran claramente que las enfermedades cardiovasculares no discriminan por sexo. Por el contrario, el ingreso al mundo comercial y a la actividad empresarial y ejecutiva han representado para ellas asumir varios papeles que hace unos años no tenían -ama de casa, madre, esposa y trabajadora-, con todos los riesgos del estrés, la pérdida de sus espacios recreativos, el aumento del hábito de fumar y las grandes tensiones por el ritmo de trabajo. Los riesgos que eran exclusivos del hombre se han extendido a las mujeres.

La vida urbana con poco tiempo para sí mismo, una alimentación mal balanceada y la tensión de la vida personal, laboral, familiar y económica, y la situación de la comunidad donde se habita potencian el desarrollo de las enfermedades del corazón.

Es decir, las mujeres pueden perder el 'blindaje' que retrasa la aparición de enfermedades cardiovasculares por ese estilo de vida. Eso sin hablar de hábitos como el sedentarismo o el tabaquismo, que también aumentan el riesgo de padecer enfermedades cardíacas o vasculares.



Antes de que sea tarde

¿Cuáles son los factores de riesgo? Algunos se pueden controlar y otros no. Entre los no controlables están la edad -la posibilidad de tener enfermedades cardiovasculares aumenta con el envejecimiento-, el sexo -las diferencias entre hombres y mujeres- y las malformaciones congénitas.

Otros factores, como la hipertensión arterial, el colesterol, la diabetes, el tabaquismo, el sobrepeso, el sedentarismo y el estrés pueden ser controlados que desde temprana edad, tanto para los hombres como para las mujeres. Estos factores aumentan los riesgos de infartos y problemas vasculares. ¿Por qué?

El corazón actúa como una bomba y envía sangre a todo el cuerpo. Tiene un sistema de vasos sanguíneos -arterias coronarias- que lo nutren y oxigenan.

Estas arterias se pueden obstruir progresivamente por los factores de riesgo. Cuando la obstrucción de la arteria supera el 50%, impide el flujo normal de sangre y produce anginas, es decir, dolor en el pecho. Cuando la obstrucción de la arteria es completa, lleva a infartos agudos del miocardio.

La mejor estrategia para enfrentar las enfermedades del corazón, es prevenirlas y cuidar la alimentación y el estilo de vida, porque, como menciona Alonso Merchán, de la Fundación Shaio, "cuando aparecen los síntomas de las enfermedades coronarias ya pudo haberse generado daño y el corazón podría estar seriamente amenazado".
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