| 9/3/2004 12:00:00 AM

¿Cómo renunciar?

Dejar el empleo es una de las decisiones más complejas. ¿Qué lo motiva? ¿A quién consultar? ¿Qué factores debe tener en cuenta?

Muchas veces nos preguntamos cuándo es un buen momento para renunciar. Sin embargo, antes de tomar la decisión, esta inquietud va acompañada de otras preguntas. Según Pablo Londoño, consultor de Korn Ferry, más del 70% de los empleados está insatisfecho con el trabajo que desempeña, o trabaja en una organización en la que nunca pensó estar. Pero, ¿cuáles son en realidad las motivaciones para renunciar?



Son, principalmente, cinco:

- La económica. La gente renuncia cuando está por debajo de los niveles de compensación del mercado y se siente mal remunerada.

- La proyección laboral. Cada vez este tema cobra mayor importancia al momento de tomar la decisión. Especialmente porque la organización 'tiene un techo de vidrio' y no ofrece alternativas para ascender.

- La relación con el jefe tiene conflictos puntuales que llegan al punto de no soportar más. Puede influir en la decisión la falta de admiración por el jefe o no estar aprendiendo de su gestión.

- Temas éticos. Cuando no se comparten políticas de corte ético de la organización, al exigírsele hacer cosas que van en contra de sus valores.

- El equilibrio de vida entre la carga laboral y la vida personal. Hay trabajos muy demandantes en términos del esfuerzo y sacrificio personal y, en ocasiones, el ejecutivo no está dispuesto a sacrificar su vida familiar.

Hay organizaciones y jefes que le han ofrecido bases para que la persona crezca, aunque llegue un momento en que no pueden hacer mucho más. Allí se manejan relaciones de puertas abiertas en las cuales el empleado sabe que el jefe lo va a entender y lo va a escuchar. En estos casos, el jefe puede velar por que el empleado tome la mejor decisión y lo va a ayudar a conseguir alternativas internas, antes de que tome la determinación de renunciar.

Si existe suficiente confianza con el jefe y la motivación es un reto profesional y salarial, es posible que el jefe ayude a hacer un movimiento horizontal o mejore la oferta económica para terminar reteniéndolo. Algunas personas se retiran y posteriormente se arrepienten, porque pensaban que las condiciones en el nuevo trabajo serían diferentes, y que iban a estar más satisfechas. Pero en realidad terminan en un ambiente desconocido y con los mismos sentimientos de insatisfacción.

Si no se tiene una buena relación con el jefe interno, es aconsejable conseguir un jefe externo, con quien se tenga la confianza para discutir el tema y madurar la idea, antes de enviar la carta de renuncia formal. Siempre es positivo tener un referente externo a la organización con el cual se tenga la confianza de discutir aspectos fundamentales.
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