| 10/30/2005 12:00:00 AM

ARP al rescate

Los accidentes de trabajo y las enfermedades profesionales ocurren en cualquier lugar. Por eso es importante conocer el papel que juegan en este tema las Aseguradoras de Riesgos Profesionales.

María del Rosario Paredes se cayó por las escaleras de su oficina y quedó incapacitada dos meses. Cuando sucedió el accidente, lo reportó a recursos humanos de Avianca -trabaja en el área administrativa- y le informaron que debía ir a la Aseguradora de Riesgos Profesionales (ARP) para que le cubriera la incapacidad. María del Rosario estuvo un día haciendo fila para que la atendieran. Tras los respectivos exámenes y valorar el área del accidente, la ARP asumió el pago de su salario mientras se recuperaba.

Esta es la función más evidente de la ARP. Pero su papel es trabajar junto con la empresa para identificar y controlar los riesgos en los lugares de trabajo, para evitar la ocurrencia de accidentes y enfermedades profesionales. Además de la asesoría, las ARP tienen programas de capacitación a los distintos públicos de la empresa, en prevención de los riesgos y mejoramiento de la calidad de vida.

Aunque uno de los objetivos de las ARP es controlar las enfermedades profesionales, es decir, todo estado patológico permanente o temporal que sobrevenga como consecuencia obligada y directa de la clase de trabajo que desempeña el trabajador, la logística para que lo hagan es más complicada que obtener una incapacidad. Por ejemplo, si usted pasa largos períodos sentado ante el computador, y sabe que su dolor de espalda se debe a esto y a que su silla no es la adecuada, debe probarlo para que la ARP tome cartas en el asunto. Y esta prueba puede tomar varios meses. Debe acudir a la EPS, para que determine si su problema es una enfermedad profesional o no. Si la EPS le da un diagnóstico positivo, usted puede acudir a la ARP correspondiente a su empresa, que valorará su puesto de trabajo. Con este examen, la ARP determinará si es necesario que su empresa cambie el asiento en el que usted trabaja. El costo del cambio lo asume la empresa.

En Colombia, según cifras del Ministerio de Protección Social, 1.105 casos fueron catalogados como enfermedades profesionales en 2004. Las enfermedades laborales más frecuentes son las lesiones osteomusculares por trauma acumulativo, que afectan huesos y músculos. Entre ellas están el síndrome del túnel de carpo, tendinitis y lesiones de codo, hombro y columna. En segundo lugar está la hipoacusia (sordera).

La prevención no es responsabilidad exclusiva de la ARP. La empresa debe velar por la salud de los trabajadores y la buena calidad de los ambientes de trabajo, programar, ejecutar y controlar el cumplimiento del programa de salud ocupacional, notificar a la ARP los accidentes y enfermedades profesionales, registrar ante el Ministerio de Trabajo por medio de los comités paritarios, facilitar la capacitación de los trabajadores y garantizar que todos sus empleados tengan los elementos de protección para desempeñar su labor. El trabajador, por su parte, debe cuidar su salud, suministrar la información clara sobre su estado de salud, cumplir las normas, reglamentos e instrucciones de los programas de salud ocupacional y participar en la prevención por medio de los comités paritarios. Los accidentes ocurren todos los días y hoy es muy común que varias de las enfermedades sean por culpa del trabajo. Por esto, recuerde que las ARP son un servicio gratuito en caso de enfermedad o emergencia.
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