| 10/24/2008 12:00:00 AM

¡Ánimo muchachos!

Los efectos de la crisis financiera comienzan a tener impacto en el ánimo de los empleados. Cómo manejar el tema para evitar el contagio.

Las noticias negativas sobre despidos, cierre de firmas comisionistas de bolsa, intervención de bancos o caída del mercado de valores están creando un estado de pánico colectivo que ya comienza a hacer mella en el desempeño laboral en muchas empresas.

Aunque buena parte de estas noticias se producen a miles de kilómetros, por efectos de la globalización su impacto se está sintiendo en lo local y afecta el ánimo y la productividad de los trabajadores alrededor del mundo.

Jim Sillery, uno de los principales ejecutivos de la multinacional de consultoría Mercer, cree que esta -como todas las crisis- tendrá un impacto negativo tanto en las compañías como en los empleados. La gran incertidumbre frente al comportamiento de los negocios y el futuro de los puestos de trabajo son quizá las principales preocupaciones.

Sin embargo, cree que también tendrá un componente positivo, pues a las empresas les permitirá hacer una depuración de su talento y las pondrá a prueba para adaptarse a las nuevas condiciones del mercado, mientras que para los empleados, la gran oportunidad estará en 'valorizar' sus habilidades para garantizar su trabajo.

Pero, ¿qué hacer para que entre los empleados no cunda el síndrome de la crisis?

Sillery tiene varias recomendaciones para que las empresas puedan animar a sus empleados, especialmente a los más talentosos, a fin de que no decidan 'abandonar el barco' y generar mayores preocupaciones.

La primera recomendación que hace este experto es tener definido un plan de acción para atenuar los riesgos y potenciar las oportunidades de la compañía. Aquí deben incorporarse todas las alternativas para evitar que la crisis le afecte el mercado, y al mismo tiempo, definir cuál es el plan B, el C o el D para aprovechar los nuevos negocios que pueden abrirse tras la crisis.

El siguiente paso es generar canales efectivos de comunicación. "Lo que genera el miedo es la incertidumbre, por eso las compañías necesitan comunicar honesta y constantemente las decisiones", explica Sillery. La comunicación permitirá que los empleados sepan, de manera clara, cuál es la estrategia de negocios que está adelantando la compañía y cuáles son las acciones que adoptará para combatir la crisis y aprovechar las oportunidades.

El tercer punto tiene que ver con el manejo que dará a los empleados más talentosos, que son justamente los más sensibles, no solo a las malas noticias sino también a que la competencia decida sonsacárselos. Diseñar planes para retener a los empleados más valiosos será un tema fundamental en este caso.

La cuarta sugerencia apunta a una ejecución de las estrategias que involucre a toda la fuerza laboral, ya que en ese momento la compañía podrá identificar las fortalezas que hasta el momento no habían desarrollado sus empleados promedio o aquellos que definitivamente no le aportan a la compañía.

Finalmente, Sillery recomienda a las empresas invertir en tiempos de crisis y en mejorar las habilidades de sus empleados. Entrenar personas que no conocen la compañía toma tiempo y más recursos, mientras que si a los actuales colaboradores se les entrena mejor, mantendrán su sentimiento de compromiso y lealtad.

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