| 3/1/2006 12:00:00 AM

Amor en la oficina

Los romances formales en el trabajo son cada vez más frecuentes. ¿Cómo manejarlos?

Una encuesta realizada por la American Management Association entre más de 500 compañías que operan en Estados Unidos, encontró que el 58% de los empleados ha tenido un romance de oficina y que del total de estas relaciones, la mayoría termina en matrimonio. Esta cifra no es descabellada, teniendo en cuenta que el tiempo que se pasa en la oficina es casi el 25% de la semana, y esto equivale al tiempo de sueño de una persona.

Personajes del mundo de los negocios, como Bill Gates (fundador de Microsoft), Steve Maller (CEO de IBM) y Steve Case (CEO de AOL) conocieron a su actual pareja en el trabajo.

Aunque estas relaciones tuvieron un final feliz, es claro que los romances de oficina pueden causar ambientes laborales pesados, debido a los chismes entre los compañeros, las discusiones que terminan siendo personales o la renuncia de alguno de los dos, si la pareja decide casarse y la empresa así lo exige. "Aunque no todas las relaciones son iguales, para que funcionen y no interfieran con el trabajo, se necesita discreción, responsabilidad y respeto por la compañía", afirma Patricia Gómez, directora de recursos humanos de PricewaterhouseCoopers. Además, si la relación es formal se debe discutir con la pareja el impacto potencial del romance en el trabajo para que no se vuelva un obstáculo en los objetivos profesionales, dice un funcionario de recursos humanos de Bancolombia.

Lo curioso es que, según la encuesta, el 90% de las compañías estadounidenses no tiene normas escritas que prohíban o permitan este tipo de relaciones, mientras que la gran mayoría de empresas que sí las regulan, no las acepta. En Colombia, no hay un estudio sobre el tema. Sin embargo, los gerentes de recursos humanos consultados opinan que la situación es muy similar a la de Estados Unidos, y que el sector con más prohibiciones y políticas es el financiero.

El efecto Para muchos, las relaciones de oficina son una distracción. El 62% de los encuestados considera que los romances de oficina tienen un impacto negativo en la productividad pues se desperdicia mucho tiempo laboral, al dedicarlo a la pareja. María Esperanza Luna, psicóloga de Visa, asegura que en esta empresa los romances no se permiten, porque crean conflictos de intereses y se maneja información confidencial muy importante. Además, lo personal sí se puede imponer sobre lo laboral y afectar la productividad del trabajo.

Pero no todo el mundo piensa así. El 28% de los encuestados cree que este tipo de relaciones mejora la autoestima de la gente y la impulsa a trabajar más. Patricia Gómez, de PricewaterhouseCoopers, sostiene que en esta empresa hay diez romances, y mientras se siga el código de conducta y haya claridad sobre la responsabilidad que cada individuo tiene con la empresa, no habrá problemas. En IBM Colombia, también hay varios casos de matrimonios y aunque la compañía no tiene políticas para manejar este tipo de relaciones, nunca se ha presentado un caso que afecte sus intereses.

Los romances formales de oficina son una realidad. Un estudio realizado por la Universidad de Westminster, Inglaterra, recomienda elaborar políticas que ayuden a crear un buen ambiente laboral para no afectar la productividad ni la relación amorosa.
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