| 6/22/2007 12:00:00 AM

¡A comer bien!

La mala nutrición combinada con altos niveles de estrés puede afectar su salud y causar enfermedades crónicas como cáncer, hipertensión o diabetes.

El exceso de trabajo y la mala nutrición son cada vez más comunes entre las ejecutivas y ejecutivos de hoy en día. El afán y las largas jornadas laborales, influyen en que estos ocupados personajes no se detengan a comer bien las tres comidas diarias. "Los ejecutivos tienen días de trabajo extenuantes ya que en su mayoría trabajan por resultados, completando hasta 60 a 70 horas en una semana", señala el doctor Saúl Rugeles, médico especialista en cirugía gastrointestinal, nutrición y metabolismo.
 
A su vez, recalca que gran parte de los ejecutivos son gente joven soltera o con matrimonios recientes donde no hay una mecánica clara para hacer mercado y preparar alimentos, lo cual afecta la calidad de la nutrición.

Aunque piense que esto no se relaciona con usted, según la Encuesta Nacional de la Situación Nutricional en Colombia, (Ensin), realizada por el ICBF, 48% de los adultos del país tienen sobrepeso. Los ejecutivos y adolescentes son la parte de la población más afectada puesto que la dieta no es balanceada y es rica en carbohidratos, grasas y poca fibra, vitaminas y minerales.
 
"El resultado de una mala alimentación desencadena en enfermedades crónicas en el mediano y largo plazo como diabetes, hipertensión arterial, enfermedades cardiovasculares y cáncer de colon, seno o endometrio (un tipo de cáncer de útero), puesto que se es más propenso a infecciones por la baja en las defensas inmunológicas", advierte el doctor Rugeles.

Comer sano significa escoger una variedad de alimentos de los cinco grupos básicos alimenticios que son carne y sustitutos de carne; frutas y vegetales; granos y cereales; y una pequeña pero necesaria cantidad de dulces y grasas. Aunque suena fácil, tendemos a comer más de uno
 
que de otro grupo, o simplemente lo que esté más a la mano cuando tenemos hambre. Por eso es necesario observar de cerca qué de cuáles comemos en demasía y empezar a incluir en la dieta lo que hace falta. Por ejemplo, cuando tenga hambre coma una porción de queso, una fruta o un yogurt, en vez de un paquete de papas o galletas dulces.
 
Alimentarse bien no quiere decir estar en dieta todo el tiempo, consiste más bien en hacer cambios en su nutrición que sean sostenibles en el tiempo. Al comer consistentemente alimentos bajos en grasas saturadas, grasas trans, incluir cereales, frutas, vegetales y grasas saludables, disminuye su riesgo de enfermedades en el futuro.

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