| 12/17/1999 12:00:00 AM

TRIUNFO DE LA ORTODOXIA

Joseph Stiglitz, uno de los mejores y más iconoclastas economistas del mundo y quien como vicepresidente de investigación del Banco Mundial se había convertido en una de las voces más refrescantes de las discusiones sobre los países en desarrollo, acaba de renunciar a su cargo. Las diferencias conceptuales de aproximación a los programas de estabilización con el FMI hicieron muy tensas las relaciones entre las dos entidades de Bretton Woods. Y eso no le gustó al tesoro estadounidense. Regresa a su silla de profesor en la Universidad de Stanford.
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