| 2/1/2006 12:00:00 AM

Desorden temporal

El Transmilenio en Santiago de Chile está lejos de ser un desastre para los colombianos que desarrollan dos de las troncales del sistema. La competencia de los buses piratas que recogen pasajeros en sus rutas es una situación incómoda pero temporal, que cesará cuando la obra esté concluida. Ese Transmilenio empezó a funcionar sin haber sido terminado, para que el presidente Lagos pudiera inaugurarlo antes de dejar su despacho. Además, la competencia no molesta. En esta fase, los colombianos tienen sus ingresos garantizados por contrato.
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