| 5/1/1993 12:00:00 AM

Confidencias

MUY MACHOS los miembros de la junta directiva del Banco Cafetero. Esperaron a que se fuera Luis Prieto, próximo embajador en Londres, para caerle a Mónica Romero, criticando implacablemente la gestión de Prieto. Romero obviamente renunció. Los cafeteros insisten en que el Banco no se debe vender. Algunos dicen que sin Luis Prieto no vale nada. Algo similar pasa en el Banco de Colombia. Pero en este caso el gobierno lo vendería con su activo más valioso: Leonor Montoya.
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