| 6/1/1994 12:00:00 AM

Confidencias

La adjudicación de las bombas para el Embalse de San Rafael de la Empresa de Acueducto y Alcantarillado de Bogotá es un caso interesante. La Junta Directiva había declarado desierta la licitación en febrero de 1993 y un año después las adjudicó por US$6 millones menos en relación con la propuesta presentada por la firma ganadora un año atrás, o sea con una reducción del 37%. El precio inicial era de US$16 millones y un año después se adjudicaron en US$10 millones. Todo ello gracias a la gestión transparente de Francisco Ochoa, a quien el alcalde Jaime Castro sacó de la gerencia por no hacerle caso a sus peticiones clientelistas.
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