| 6/1/1995 12:00:00 AM

Confidencias

No sólo los confeccionistas y textileros están sufriendo con el contrabando. Los fabricantes de botones están sacando la mano. De siete fábricas que existían ya se cerraron dos. Hay una de dudoso origen, que está vendiendo la gruesa de botones al costo de los materiales y acaba de construir una enorme bodega en Medellín. Las otras cuatro viven con respiración artificial.
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