| 8/1/1997 12:00:00 AM

Confidencias

El revuelo en las Fuerzas Armadas seguirá teniendo repercusiones. El general Bonett tendrá que hacer buenos méritos frente al ministro de Defensa y el presidente Samper para ganarse la permanencia en el cargo de comandante de las Fuerzas Armadas, y salvarse del nuevo remezón previsto para finales de noviembre y principios de diciembre. Se sabe que el ejecutivo estaba dispuesto a hacer rodar las dos cabezas y que a Bonett lo salvó, en el último momento, la intervención del precandidato Horacio Serpa. Además de los derechos humanos y la paz, el tema de la eficiencia sigue a la orden del día, como criterio de evaluación del nuevo comandante general. Lo cierto es que por primera vez en sus tres años de gobierno Samper tiene la sartén por el mango.
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