| 8/6/2009 12:00:00 AM

Se calienta el vecindario

Un acuerdo comercial con Venezuela y replantear la CAN son necesarios para evitar tropiezos económicos por asuntos políticos.

Tres semanas de infarto ha vivido el comercio exterior colombiano por cuenta de las amenazas de dos de sus principales mercados, Ecuador y Venezuela, de bloquear los negocios e, incluso, expropiar sus empresas.

La insistencia del presidente de Ecuador, Rafael Correa, de imponer una salvaguardia cambiaria a 1.346 productos colombianos y los anuncios del presidente Hugo Chávez de congelar las relaciones comerciales llevaron a los mercados financieros del país a vivir un verdadero rally en el que los precios de las acciones y del dólar terminaron confirmando el nerviosismo que generan las tensiones políticas.

Trás la arremetida verbal de Chávez y Correa hay temas gruesos. Por una parte, las denuncias sobre financiación de la campaña del presidente ecuatoriano por parte de las Farc, que han sido desmentidas por el gobierno de Rafael Correa; y, por el lado venezolano, el malestar con un acuerdo de cooperación militar entre Colombia y Estados Unidos y las denuncias sobre la presunta venta de armamento de ese país a la guerrilla colombiana.

No es la primera vez que los mandatarios vecinos toman como rehén el comercio para presionar por un tema político, pero ahora concurren elementos que generan presiones adicionales. Por un lado, la amenaza de expropiación de activos colombianos en Venezuela y, por otro, el anuncio de Ecuador de apresurar su salida de la Comunidad Andina de Naciones (CAN) si la entidad no le aprueba las salvaguardias contra Colombia.

Los dos países representan algo más del 20% de las exportaciones colombianas. Esto implica que, de hacerse efectivas las amenazas, se pondrían en riesgo exportaciones que suman más de US$7.000 millones al año. De paso, queda al descubierto la fragilidad de la diplomacia local para contener los ataques políticos de los vecinos. No obstante, para el presidente de la Cámara de Comercio de Cúcuta, Pedro Sayago, si bien los enfrentamientos verbales han generado cierta alteración de las operaciones en la frontera, la situación tiene un carácter eminentemente temporal porque, en su opinión, "esta es una frontera viva, una frontera muy activa que sabe sobreponerse a las dificultades políticas".

Muchos empresarios se preguntan si no es hora de reformular la agenda internacional colombiana, particularmente con los vecinos, para garantizar relaciones duraderas. "Vamos a terminar en un proceso de reducción importante de las exportaciones a Venezuela, que está más determinado por la incapacidad de ese país por atender los pagos a los importadores, que por el eventual desestímulo que producen las declaraciones del presidente Hugo Chávez", asegura el presidente de Fedegan, José Félix Lafaurie.

Los avances

El Ministerio de Comercio viene trabajando con Venezuela desde hace varios meses un acuerdo que reemplace el que existía a instancias de la CAN, el cual dejó de operar luego de que Venezuela se retirara del sistema de integración en abril de 2006. La negociación, sin embargo, no ha sido fácil por los enfrentamientos políticos entre los gobiernos en los dos últimos años. Incluso, el pasado 21 de julio estaba prevista una reunión pero esta no se llevó a cabo.

Este acuerdo plantea un marco jurídico para las relaciones comerciales, las inversiones y el traslado de personas de un país a otro, a fin de garantizar que el tema económico no siga expuesto a los vaivenes políticos. Este acuerdo debe estar listo antes de abril de 2011, cuando expira el plazo para que este país mantenga los beneficios comerciales con sus antiguos socios.

La concertación del acuerdo no ha sido fácil. Mientras Venezuela se ha negado a adoptar un lenguaje que apunte al 'libre comercio', en Colombia ha habido resistencia por el enfoque 'socialista' de algunos temas.

Sin acuerdo binacional, las amenazas de expropiación del presidente Hugo Chávez para más de un centenar de empresarios colombianos grandes, medianos y pequeños cobran vigencia. Sin embargo, Jorge Alberto Velásquez, ex director de Proexport en Caracas, explica que buena parte de las empresas colombianas que hoy tienen presencia en Venezuela no coinciden con el 'perfil' de compañías susceptibles de ser expropiadas por parte del mandatario vecino.

Hasta ahora, la política de expropiación de Chávez se ha centrado en tierras improductivas, compañías petroleras, de servicios públicos, acero, cemento y alimentos, que han sido legalizadas con el pago a sus antiguos dueños.

Pero hay rumores de que, a raíz de la crisis internacional y la baja en el precio del petróleo, el gobierno venezolano no tendría suficiente efectivo para 'pagar bien' las nuevas expropiaciones y en este caso lo haría con base en los precios de las empresas en libros y no a valor de mercado.

Velásquez asegura que "la única forma de blindar el tema comercial es poniendo en marcha el acuerdo bilateral que nos ha tomado mucho tiempo". Para acelerar el tema, cree necesario crear una misión bilateral público-privada, de alto nivel, "que comience a trabajar en sacar adelante el acuerdo para no esperar a que terminen las preferencias arancelarias".

Por el lado de Ecuador, el panorama tampoco es claro y el impacto de las salvaguardias cambiarias se sentirá en el territorio nacional y en los importadores ecuatorianos. "Recordemos que aún cuando las salvaguardias impuestas por Ecuador afectan directamente las exportaciones colombianas, los importadores ecuatorianos generan empleo e impuestos en Ecuador y al perder a sus proveedores, también pierden en lo económico", asegura el presidente de la Cámara Colombo-Ecuatoriana, Emilio Velásquez.

El consultor de comercio exterior, José Manuel Álvarez, cree que este es el momento de replantear la CAN, mover a sus socios a sincerar sus relaciones y trazar una nueva hoja de ruta que sí pueda cumplirse. Según Álvarez, pese a que la CAN es uno de los grupos de integración más antiguos del continente y con mayor número de normas expedidas para regular las relaciones registra al mismo tiempo un elevado número de incumplimientos. Y, aunque solo cuando se 'calmen las aguas' la diplomacia colombiana podrá volver a buscar una negociación para evitar otro conflicto comercial, el país espera que no se dilaten más estos temas y no se llegue a otra controversia política antes de encontrar una salida legal.

¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 531

PORTADA

La Bolsa de Valores necesita acciones urgentes

Con menos emisores, bajas rentabilidades y desbandada de personas naturales, la Bolsa busca recuperar su atractivo. Finca raíz, su nueva apuesta. ¿Será suficiente?