| 7/4/2008 12:00:00 AM

Se amplía frontera exportadora

El cierre de dos nuevos acuerdos comerciales, con Canadá y con cuatro países de Europa, extiende las oportunidades de comercio e inversión para el empresariado.

Alrededor de 45 millones de consumidores de Canadá y cuatro países de Europa, con un ingreso per cápita promedio del orden de US$41.500, constituyen el nuevo foco de interés para los empresarios colombianos. Tras el cierre de los nuevos Tratados de Libre Comercio (TLC) con los países de la Asociación Europea de Libre Comercio (Aelc), integrada por Suiza, Noruega, Islandia y Liechtenstein, y con Canadá, se amplía a 18 el número de países a donde los colombianos podrán exportar bienes sin pagar aranceles.

Para Luis Guillermo Plata, ministro de Comercio, Industria y Turismo, estas negociaciones se convierten en herramientas efectivas para ampliar las inversiones y el comercio exterior, en la búsqueda de nuevas oportunidades.

Algunos críticos, sin embargo, consideran que el tamaño de estos países y la estructura comercial no constituyen una oportunidad real. Plata asegura que ningún mercado puede despreciarse, más cuando los productores colombianos están afianzando su estrategia internacional. Además, estos tratados tienen un peso político. Según Luis Carlos Villegas, presidente de la Andi, el cierre del tratado con Canadá es un mensaje importante para que el Congreso de Estados Unidos se 'pellizque' frente a la aprobación del TLC.

Apertura para el azúcar

La negociación que se cerró el 6 de junio con Canadá permitirá el acceso inmediato, sin arancel, para el 98% de los productos industriales con ese destino, lo que implica oportunidades para sectores de textil-confección, manufacturas de cuero y productos de plástico. Así mismo, facilitará la exportación de bienes agropecuarios como frutas, hortalizas, flores y tabaco.

Las exportaciones colombianas a Canadá alcanzaron el año pasado los US$266,1 millones, concentradas en productos tradicionales: carbón (42%), café (31,6%) y flores (7,7%). Se acordó que no habrá limitación para el intercambio de mercancías provenientes de zonas francas o las que se beneficien del Plan Vallejo y, en términos generales, se mantienen los instrumentos de política agropecuaria como las franjas de precios con excepciones para el trigo y sus derivados y para la cebada. Plata destaca que este es el primer tratado que logra libre comercio para el azúcar, que se desgravará en 17 años, con lo cual se abren posibilidades de negocios.

Pero no todo fue ganancia. Al ser Canadá uno de los principales productores de carne de cerdo, había un enorme interés por mejorar sus condiciones de comercialización. Interés que se tradujo en una desgravación del producto a 13 años a partir de un arancel base de 108% que, según el Gobierno, les da tiempo a los productores colombianos para mejorar su competitividad.

Alejandro Vélez, vicepresidente de la Sociedad de Agricultores de Colombia (SAC), considera que en general el paquete con Canadá estuvo balanceado para este sector porque "existe la perspectiva de liberación del azúcar que salvo lo negociado en Nafta y un contingente que le concedió a Costa Rica, no se conocen otros acuerdos en los que se haya pactado su liberalización". Cree, además, que se logró sentar un precedente importante por parte del Gobierno para futuras negociaciones al haber defendido el instrumento de las franjas de precios.

La propiedad intelectual en medicamentos es uno de los temas más sensibles en las negociaciones internacionales. En esta oportunidad tuvo un 'paréntesis' y fue excluido, lo que implica que el tema se regirá, hacia delante, por las normas pactadas en la Organización Mundial del Comercio (OMC).

El tamaño... ¿importa?

El tratado comercial cerrado el 13 de junio con los cuatro países europeos tiene un especial énfasis en inversión. Suiza, Noruega, Islandia y Liechtenstein tienen una población aproximada de 12,5 millones de habitantes, con un ingreso per cápita promedio de US$50.000. Sus importaciones alcanzan US$263.000 millones en bienes y US$77.000 millones en servicios.

En esta negociación se destaca la eliminación del arancel para el banano, que es del 14%, la desgravación del 100% que tendrá lugar en el universo de bienes industriales y las oportunidades para el sector agropecuario en productos como frutas, hortalizas, flores, hierbas aromáticas y tabaco.

Andrés Espinosa, negociador del Ministerio de Agricultura, considera que la alta sensibilidad que existe en estos mercados frente al tema agrícola motivó a que se pactaran varias exclusiones de productos, como lácteos, oleaginosas y avícolas, entre otros.

Aunque todavía los textos finales no se conocen, se estima que el 46% de las subpartidas arancelarias quedaron por fuera de la negociación. Este acuerdo tiene otra particularidad: mientras en otras negociaciones se ha logrado consolidar la totalidad de las preferencias arancelarias -SGP- vigentes, en el caso específico de Suiza hubo una excepción y se consolidó el 96% de ellas.

Emilio Sardi, vicepresidente de Tecnoquímicas, tiene una particular forma de ver la negociación: "No entiendo que haya ningún beneficio en el tratado con Aelc. Allá lo único que exportamos es oro, son países con una población muy pequeña y suplen sus necesidades de una manera tan distinta que no era necesario tener un tratado como este".

José Manuel Álvarez, consultor en comercio exterior, asegura que si bien es interesante la oportunidad que se abre con Canadá, no ocurre lo mismo con el Aelc. No solo el menor tamaño poblacional lo hace menos atractivo. También está el hecho de que cuentan con unas estructuras de protección muy fuertes en su producción agrícola. "Las principales oportunidades debemos esperarlas en los temas de inversión", explica Álvarez.

De acuerdo con datos del Ministerio de Comercio, la inversión acumulada de estos cuatro países europeos alcanzó US$590 millones al cierre de 2007.

Las exportaciones colombianas a estos mercados están lideradas por Suiza, donde se vendieron el año pasado bienes por US$884,9 millones. Dos rubros hicieron el grueso de las ventas: el oro, con US$531,6 millones de dólares; y el petróleo y sus derivados, con ventas por US$318,7 millones.

Diego Rengifo, vicepresidente de la Asociación Nacional de Comercio Exterior (Analdex), destaca la importancia de la firma de estos dos acuerdos al ver una oportunidad no obstante el tamaño de los mercados. En la medida en que el 95% de las empresas colombianas son Pymes, los mercados pequeños resultan atractivos para vender pequeñas cantidades, con diseños exclusivos y en nichos de mercado de alto valor.

Las oportunidades en el exterior siguen en aumento y es importante aprovecharlas al máximo, de nada sirve ampliar las fronteras comerciales si no se generan incrementos de productividad en los bienes de exportación.
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