| 5/15/2009 12:00:00 AM

México: economía en cuarentena

El paquete de estímulo fiscal del gobierno mexicano busca amortiguar el impacto económico de la crisis financiera internacional y de la nueva influenza.

La desaceleración con la que arrancó el año la segunda mayor economía latinoamericana podría profundizarse por ser el epicentro de la inicialmente denominada "gripa porcina". Aunque el Gobierno del presidente Felipe Calderón ha centrado sus esfuerzos en promover una rápida reactivación, nadie sabe qué tan pronto podría darse.

Las primeras señales de malestar en la economía de México se presentaron en el último trimestre de 2008, con la caída en la demanda de su principal socio comercial, Estados Unidos, -país al que exporta el 85% de su producción-, tendencia que se ha mantenido durante lo corrido de 2009, dadas las complicaciones propias de la crisis financiera internacional.

A la fuerte desaceleración de la economía durante el primer trimestre del año se sumó el impacto que en sus ingresos tiene la caída de los precios del petróleo, lo que llevó al Gobierno mexicano y a entidades internacionales como el Fondo Monetario Internacional (FMI) a calcular una contracción de su producto interno bruto (PIB) del orden del 4%.

Para completar, a finales de abril los ojos del mundo entero miraron hacia México a causa del brote en ese país de un nuevo virus de influenza (AH1N1); epidemia que en la primera semana cobró la vida de más de 50 personas y rápidamente obtuvo el calificativo de pandemia por presentarse contagios en al menos 5.000 personas en los cinco continentes. El resultado ha sido una fuerte desaceleración del turismo, pérdidas en el comercio y los servicios y reducción de la producción interna que podría provocar una caída adicional del PIB de entre 0,2% y 0,3%, algo más de US$2.300 millones.

Este complicado escenario llevó al secretario de Hacienda de México, Agustín Carsten, a declarar que esa economía ya se encontraba en recesión, con base en cálculos de dicha entidad que indican que en marzo se completaron dos trimestres consecutivos de caída del PIB. En el último trimestre de 2008 la caída del PIB fue de 1,7% y, según la Secretaría de Hacienda, en el primer trimestre de 2009 la contracción fue de 7%. No obstante, el dato oficial se conocerá el 20 de mayo.

Capacidad de aguante

Aunque muchos se preguntan qué tantos golpes podría soportar la economía mexicana, expertos como el presidente de la Cámara Colombo-Mexicana, Eduardo Robayo, creen que, a pesar de las dificultades, este país tiene una economía muy fuerte que se suma al buen manejo de política económica por parte del gobierno. "No podemos olvidar que México es la economía 12 en el mundo", explica, y sostiene que las turbulencias actuales tendrán que ceder en unos meses debido a la solidez de la economía de ese país.

Según datos oficiales, el PIB mexicano alcanzó en 2008 US$1,14 billones, superior en 2% al del año anterior, mientras su inflación alcanzó 6,53%, su tasa de desempleo no superó el 5% y el PIB per cápita ascendió a US$14.400.

El año anterior, el gran motor de crecimiento de la economía de México fue el sector externo, en el que se reportó un incremento de las exportaciones, que en 2007 superaban los US$270.000 millones, alcanzando más de US$500.000 millones en 2008. A diferencia de otros países, los altos precios del petróleo no fueron los únicos que impulsaron las exportaciones; las ventas de productos con alto valor agregado como automóviles, televisores, videocámaras y celulares tuvieron una participación fundamental, dice Robayo.

Este año, sin embargo, la perspectiva en comercio exterior luce muy diferente debido a la alta dependencia de ese país en el desempeño de Estados Unidos. "México obviamente va a tener una reducción en sus exportaciones que todavía no se acaba de cuantificar", explica Robayo.

En el sector real, el tema no es menos preocupante y desde ya se vaticina que la robusta industria del automóvil en México podría desacelerarse debido a la caída en la demanda de clientes estadounidenses. A esto se suman las dificultades de las principales automotrices con presencia en México: GM, Ford y Chrysler.

En actividades de turismo y servicios, también se sienten los efectos de la crisis financiera y del reciente brote de influenza. En el caso del turismo, los datos hasta la primera semana de mayo indicaban que las cancelaciones de viajes a Cancún, uno de los principales destinos de México, alcanzaron un elevado 70%. Además, las medidas preventivas que se tomaron en el país para contener la difusión del virus incluían el cierre de restaurantes, centros comerciales, cines, espectáculos, colegios y universidades entre el 1º y el 5 de mayo, provocando pérdidas por unos US$1.000 millones, de acuerdo con datos preliminares de la Confederación de Cámaras de Comercio, Servicios y Turismo de México.

Solo en Ciudad de México, unos 35.000 restaurantes, que generan alrededor de 450.000 puestos de trabajo, cerraron sus puertas durante los cinco días, generando fuertes pérdidas para el sector.

Enrique Stellabatti, director de Proexport en México, asegura que, a pesar de las dificultades que enfrenta ese país, el tamaño de su economía le da garantías adicionales para acelerar el proceso de recuperación. "El Gobierno ha manejado muy bien el tema de la influenza, tomando medidas fuertes que, aunque tienen impacto económico, permiten recobrar la confianza frente al futuro del país", explica Stellabatti.

Salida de emergencia

Para mitigar los efectos de la crisis y de la influenza en la economía mexicana, el presidente Felipe Calderón anunció el pasado 5 de mayo la aprobación de un paquete de estímulo fiscal por unos US$2.100 millones. El grueso del paquete, alrededor de US$1.350 millones, será destinado a incentivos fiscales para las empresas e incluye descuentos en las cuotas que deben pagar al Seguro Social, la reducción en el pago de algunos impuestos y ciertas exenciones. Otra parte irá como crédito para la banca de desarrollo, enfocada principalmente a pequeñas y medianas empresas, así como al turismo.

Adicionalmente, se espera que el Gobierno lance en los próximos días un 'plan de choque' para reactivar el turismo, tercera actividad en generación de divisas, y que incorporará una campaña de promoción e incentivos para recuperar los viajeros.

Sacar adelante estas iniciativas y anticiparse a los efectos que tendrá la crisis implica para el Ejecutivo aumentar el flujo de ingresos para atender las nuevas necesidades de gastos de la Nación. Aunque el secretario Carstens ya anunció el interés del Ejecutivo por plantear una reforma tributaria al Congreso, las posibilidades de que sea aprobada se reducen cada día. La reforma plantea disminuir la dependencia de los ingresos petroleros en un año en que los precios internacionales promedio se mantienen alrededor de US$50 por barril. Por su parte, algunos expertos consideran que la única forma de obtener nuevos recursos fiscales sería aumentando impuestos como el IVA, una decisión que resulta impopular en la actual coyuntura.

Aunque todavía están por verse los resultados de los planes de reactivación del gobierno de México para dinamizar su economía y mientras el mundo entero siga viendo en los mexicanos la causa de la actual pandemia, no cabe duda de que este país dará de qué hablar en los próximos meses.

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