| 4/3/2009 12:00:00 AM

Medidas de ajuste en Venezuela

Las primeras medidas del país vecino buscan equilibrar los ingresos y gastos del Estado. No se descartan otras de tipo cambiario o monetario para enfrentar la crisis.

Un año después de que los nubarrones políticos enrarecieran las relaciones comerciales entre Colombia y Venezuela, la situación ha cambiado positivamente. De hecho, el trabajo diplomático se alejó de los enfrentamientos verbales que caracterizaron la relación en el primer semestre de 2008.

Pero, aunque en el plano político las cosas mejoraron, surgen dudas por el deterioro en la economía del vecino país como consecuencia de la caída en los precios internacionales del petróleo, que pasaron de un promedio de US$86 por barril en 2008 a US$36 en lo corrido de este año.

Esto ha reducido los ingresos de Venezuela y ha provocado un descenso en las compras de productos del exterior. El presidente Hugo Chávez anunció el pasado 21 de marzo los primeros ajustes para enfrentar la crisis, luego de insistir por varios meses en que Venezuela estaba 'blindada'. Pero, ¿qué tanto impacto podrían tener las decisiones de Venezuela de ajustar su economía a las nuevas realidades?

Para comenzar, los anuncios de Chávez apuntan a corregir los menores ingresos petroleros, de ahí que las primeras decisiones hayan sido decretar el aumento del IVA de 9% a 12% y un recorte en los gastos estatales del 6,7%, que llevará el presupuesto nacional de US$77.900 millones a cerca de US$72.700 millones.

El nuevo presupuesto incluye una reducción de gastos de la administración central, la cancelación de remodelaciones y nuevas sedes, recortes en publicidad y regalos corporativos y menores recursos para renovación de plataformas tecnológicas y viajes al exterior.

La presidenta de la Cámara Colombo-Venezolana, Magdalena Pardo, cree que las nuevas condiciones de la economía vecina llevarán a una desaceleración en el intercambio bilateral. "Las exportaciones colombianas a Venezuela se van a afectar en la medida en que el precio del petróleo no revierta su caída. Si este no se recupera, tampoco lo hará la demanda y habrá restricciones adicionales para acceder a divisas con cambio preferencial", explica.

El año pasado, los exportadores colombianos lograron enviar al mercado vecino mercancías por US$6.000 millones, pero nadie duda que con un enfoque de restricción del gasto habrá un uso más cuidadoso de las divisas por parte del Gobierno venezolano; "y ahí seguramente tendrán alguna dificultad mayor los exportadores que buscan divisas oficiales", señala la dirigente gremial.

Las escasas  divisas

Las preocupaciones se extienden al tema cambiario. El ministro de Finanzas, Alí Rodríguez, ha insistido en que no habrá una devaluación en Venezuela. Hace pocos días expresó frente a la prensa extranjera: "¿por qué la vamos a hacer? Al ser un país importador, una devaluación automáticamente encarece las importaciones y es un momento en el que hay que cuidar hasta el último dólar debido a la caída del precio del petróleo".

Carlos Hugo Escobar, gerente en Colombia de Locatel (una cadena de droguerías venezolana), explica que "en el tema cambiario, puede ser que el Gobierno decrete una devaluación o no, pero esta también se puede dar con una reducción de los dólares que fluyen a través de la Comisión de Administración de Divisas (Cadivi)". Y al parecer, esto es lo que ha venido ocurriendo a juzgar por el comportamiento de las aprobaciones de divisas para importar productos en Venezuela, que muestran un apretón.

En el primer bimestre las autorizaciones de divisas cayeron 23%, según el diario El Nacional, con base en cifras de Cadivi, entidad encargada de asignar los dólares oficiales a un tipo de cambio especial, que actualmente se fija en 2,15 bolívares fuertes.

Para compras en el exterior, Cadivi aprobó entre enero y febrero US$2.200 millones, cuando en el mismo bimestre de 2008 la cifra alcanzó US$2.900 millones. Para las importaciones que se benefician del acuerdo Aladi, al que acuden los exportadores colombianos, la asignación fue de US$1.100 millones frente los cerca de US$2.000 del año pasado para el mismo periodo.

Este apretón ha llevado a muchos empresarios a acudir al mercado de permuta, en el cual el precio del dólar alcanza entre 6 y 7 bolívares fuertes, lo que para Escobar "ya lleva implícita la devaluación para el producto que se importe con una divisa a estos precios".

Frente a este panorama, empresarios y gremios han planteado alternativas para amortiguar la caída en el comercio que incluyen la adopción de un sistema de pagos en el que no se utilicen dólares sino pesos o bolívares; han planteado alianzas para producir bienes a partir de la integración de materias primas de los dos países y la creación de un fondo para desarrollar infraestructura de integración.

Aunque el escenario económico luce por ahora sombrío, los empresarios creen que el buen momento político debe servir para que el ingenio de los dos países salga a flote y, de manera conjunta, puedan desarrollar proyectos que permitan atenuar los efectos de la crisis mundial.

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