| 1/23/2009 12:00:00 AM

Medidas de ajuste en Venezuela

Un 'paquetazo' tributario y cambiario parece inminente en momentos de alta volatilidad en el precio del petróleo.

El anuncio del gobierno venezolano de recortar a la mitad las divisas disponibles para que sus ciudadanos puedan hacer compras en el exterior con tarjetas de crédito, bajando el tope de U$5.000 a U$2.500, tomó por sorpresa a muchos viajeros el pasado 31 de diciembre. Una medida inesperada dadas las afirmaciones del presidente Hugo Chávez y de varios de sus ministros, en torno a que los efectos de la crisis internacional no se sentirían en Venezuela "así el precio del barril de petróleo llegue a 0". Esta medida puede ser la primera de un paquete de ajuste que necesariamente tendrá impacto en la economía colombiana.

Aunque algunos analistas confían en que las abultadas reservas internacionales acumuladas por este país, cerca de US$42.000 millones, lograrán frenar el impacto de la crisis mundial, lo cierto es que al interior del Gobierno ya se vienen estudiando medidas complementarias como la adopción de nuevos tributos (aumento del IVA del 9% al 12% ó 15% y un impuesto a las transacciones financieras del 2%), devaluación y mayores restricciones a las importaciones para mitigar los efectos en la economía. Dichas medidas parecen inminentes en momentos en que el precio del petróleo mantiene su volatilidad y amenaza las finanzas venezolanas, que dependen en 50% de la producción petrolera, lo que podría afectar el presupuesto de 2009 en el vecino país. Este último fue calculado con base en un precio del barril de petróleo de US$60, una tercera parte del cual podría estar sobreestimado si se considera que en lo que va corrido de este año el precio de referencia del crudo ha estado por debajo de US$40.

Si a esto se suma que los recaudos tributarios en Venezuela tenderán a la baja en 2009, lo que presagian expertos como el catedrático de la Universidad Bolivariana, Jorge Alberto Velásquez, es que "las exportaciones a Venezuela deberían afectarse por la situación económica que se vislumbra en ese país, pues tanto los venezolanos como su gobierno dependen en alto grado de la industria petrolera".

Apretón fiscal

El recorte en las divisas para compras con tarjetas de crédito, anunciada por la Comisión de Administración de Divisas (Cadivi), que controla en Venezuela el tema cambiario, fue concebido para lograr ahorros anuales por unos US$2.500 millones. El presidente de Cadivi, Manuel Barroso, justificó la decisión por la "situación apremiante en la economía mundial" y como paliativo para garantizar "la tranquilidad en el mediano y largo plazo, en medio de una crisis que no sabemos cuán profunda y cuán larga pueda ser", según comentó a la prensa venezolana.

Al tiempo, algunos opositores al gobierno creen que los ahorros no solo deben darse por el lado de los consumidores sino también con el recorte de las ayudas internacionales que otorga Venezuela, que sumarían unos US$15.000 millones entre refinerías, envío de crudo y compra de bonos de deuda pública, de acuerdo con el dirigente Julio Borges, del partido Primero Justicia, quien ha pedido su eliminación inmediata.

De otro lado, la adopción de nuevos impuestos parecería ser otra medida inminente. Desde finales de 2008 se ha insistido que un 'paquetazo' de impuestos resulta urgente en momentos en que las finanzas del Estado comienzan a flaquear por los menores ingresos petroleros. Entre los analistas económicos se especula con dos cambios importantes: el aumento del IVA y el retorno del impuesto a las transacciones financieras, que había sido eliminado hace algo más de un año, dependiendo de las necesidades que tenga el fisco.

La adopción de estos gravámenes ha generado alarma entre empresarios y ciudadanos de ambos países porque consideran que su aplicación podría tener un impacto fuerte en la inflación, que en 2008 cerró en 30,9%.

Repercusiones en Colombia

Para los empresarios colombianos, la gran incógnita es la magnitud del ajuste y su impacto en el comercio binacional. El tema resulta crítico si se tiene en cuenta la importancia de las exportaciones locales a Venezuela, que a septiembre de 2008 presentaron un crecimiento de 27% respecto del año anterior, al alcanzar US$4.097 millones, de acuerdo con el Dane.

María Reina, presidente de Andigraf, cree que la devaluación en Venezuela podría ser una de las medidas más preocupantes para los colombianos, que han logrado sortear con éxito dificultades en el comercio binacional como el control de cambios, las demoras en la asignación de divisas para el pago de exportaciones y las trabas burocráticas a los negocios.

Ricardo Gálvez Velásquez, presidente de Quebecor, una de las principales firmas de productos editoriales que exporta a Venezuela, explica que "si bien 2008 fue un año muy bueno en ventas al vecino país, 2009 es muy incierto por tres razones: primero, un precio del petróleo a la baja que generaría un plan de austeridad del gobierno y podría convertirse en astringente económico para la liquidez, afectando los negocios; segundo, un tema político bastante caldeado por la enmienda para una nueva reelección presidencial y tercero, una posible devaluación, sobre la cual se ha venido especulando y que ha llevado al aplazamiento de pedidos".

En cuanto a la puesta en marcha de los ajustes tributarios, nadie duda que cualquier decisión tendrá que esperar al menos un mes debido al malestar social que podría causar el tema entre los venezolanos, que el 15 de febrero acudirán a las urnas para definir una enmienda constitucional que podría asegurarle una reelección indefinida al presidente Hugo Chávez.

El escenario de nuevos impuestos, alta inflación y desaceleración de la economía no parece ser el más alentador para los negocios con Venezuela. No obstante, los empresarios colombianos creen que este sigue siendo un mercado de oportunidades en el que hay que mantenerse y caminar con pies de plomo.

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