| 2/19/2010 12:00:00 AM

La conexión europea

La consolidación de las preferencias arancelarias que otorgaba la UE a Colombia, a través de un tratado comercial, es clave para potenciar la inversión y las exportaciones.

Colombia está a un paso de lograr que sus productos entren sin restricciones a 27 de los mercados más desarrollados del mundo. Se trata de garantizar un comercio libre de barreras con un mercado integrado por 500 millones de consumidores que importan US$1,95 billones al año en bienes y servicios, con un ingreso per cápita de más de US$32.000.

Este paso hacia la consolidación de nuevos acuerdos comenzará a darse el próximo 22 de febrero, cuando se reúnan en Bruselas negociadores de Colombia, Perú y la Unión Europea (UE) para sostener la que se espera sea la última ronda de negociaciones que dé paso a la firma de un Tratado de Libre Comercio.

La expectativa es total por parte del Gobierno y los empresarios que apoyan la internacionalización de la economía colombiana, pues con esta negociación el país consolidará el ingreso para sus productos a más de 40 mercados en el mundo. ¿Qué ganará el país con la negociación y qué se cederá a cambio?

El ministro de Comercio, Luis Guillermo Plata, destaca como uno de los principales logros el que "los exportadores colombianos podrán contar con reglas claras y estables para celebrar sus operaciones comerciales". Pues, si bien Colombia goza desde hace más de diez años de un sistema de preferencias arancelarias, denominado SGP, para que un grupo de sus productos se vendan en los países de la UE sin pagar aranceles, su carácter transitorio y unilateral no había alentado la expansión de los sectores beneficiados.

Para el presidente de Analdex, Javier Díaz Molina, la mayor certeza que ahora tendrán los empresarios frente al tratamiento arancelario de sus productos de exportación e importación, con la firma de un acuerdo comercial con la UE, permitirá un mayor flujo de inversiones para potenciar los sectores. Entre enero y noviembre de 2009, las exportaciones colombianas a los países de la UE alcanzaron US$4.280 millones, en tanto las importaciones de este bloque sumaron US$4.451 millones en el mismo periodo.

Con la firma del acuerdo, los empresarios nacionales podrán exportar sin aranceles el 99,9% de sus productos a los 27 países europeos, en tanto que estos países venderán en territorio colombiano, sin restricciones, un 65% de sus productos industriales. Para el ministro Plata "esta situación permitirá a los exportadores aprovechar verdaderamente este mercado ampliado para incrementar sus ventas en sectores de valor agregado como las manufacturas de cuero, textiles y confecciones, plástico y los productos de pesca, entre ellos los camarones, para los cuales se eliminará el arancel actual de 3,6%".

En el sector agropecuario habrá oportunidades interesantes para productos como flores, café, frutas tropicales y banano. En el caso específico del banano, se espera que Colombia obtenga un tratamiento preferencial frente a los demás países de la UE que tienen que pagar un arancel de 114 euros por tonelada.

Alejandro Vélez, vicepresidente de la Sociedad de Agricultores de Colombia (SAC), cree que para balancear la negociación y corregir las asimetrías que existen será necesario que en el tema agropecuario se alcance una reducción importante en el arancel que se paga por tonelada, que debería ser incluso inferior a los 90 euros. Vélez explica que en productos en los cuales la UE tiene gran sensibilidad, como el avícola, se acordó la exclusión, lo que permitió que Colombia hiciera lo propio con productos como maíz, fríjol, congelados de cerdo y azúcar, entre otros.

En el caso particular del azúcar, se manejarán contingentes de exportación de los cuales Colombia aspira a garantizar más de 100.000 toneladas sin arancel, cantidad que iría incrementando año tras año. Vélez insiste en que para el sector agropecuario colombiano será fundamental que en la negociación se respeten mecanismos como las franjas de precios, con las cuales se podrá hacer frente a los instrumentos de protección que utiliza la UE para su sector agropecuario y que incluye desde aranceles específicos hasta abundantes subsidios para los productores del agro.

Más inversión y compras públicas

Más allá de las negociaciones de productos, el acuerdo con la UE abre las puertas a otro tipo de iniciativas, particularmente en las áreas de servicios, compras públicas e inversión.

En materia de compras públicas, las empresas colombianas podrán acceder a contratos que otorguen las entidades europeas del nivel central, subcentral, empresas y entidades independientes de los 27 países de la UE, que al año hacen adquisiciones por más de 87.000 millones de euros en bienes; 152.000 millones de euros en servicios de construcción y unos 114.000 millones de euros en comercio transfronterizo.

En servicios, el ministro Plata destaca algunos sectores que pueden beneficiarse del acuerdo, entre ellos los de consultoría, call center, traducción en línea, procesamiento de datos, servicios de informática, software y diseño, entre otros.

Frente a la inversión, la expectativa es grande pues la UE es uno de los mayores emisores de flujos. Solo en 2008 se registraron inversiones en Colombia por US$731,5 millones. "La inversión extranjera directa europea es particularmente valiosa pues se concentra en los sectores de transporte, financiero y comercio, que generan una amplia demanda, tanto de empleo como de sectores complementarios", asegura el ministro Plata.

Y, aunque la expectativa de los negociadores es cerrar en esta ronda, todavía algunos temas generan tensiones. Entre ellos están la negativa de la UE a dar tratamiento preferencial a los productos provenientes de zonas francas o que gozan de los beneficios del Plan Vallejo en el país; la exigencia para liberar el monopolio regional de licores -amparado por la Constitución-, y la petición de que el sector automotor se desgrave antes de diez años.

Aunque son pocos los temas que están pendientes por acordar, los intereses en juego son de gran envergadura. Sin embargo, los avances alcanzados hasta el momento hacen pensar que esta podría ser la última y definitiva ronda de negociación.

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