| 6/12/2009 12:00:00 AM

Hora de un acuerdo con Panamá

La llegada a la presidencia del empresario Ricardo Martinelli genera expectativas positivas para Colombia. Se esperan mejores relaciones comerciales y mayor inversión.

El golpe que recibió Colombia tras conocerse el fallo de la Organización Mundial del Comercio (OMC), que condenó las restricciones comerciales aplicadas por el Gobierno a la importación de mercancías desde Panamá, podría terminar convirtiéndose en una buena oportunidad para incentivar el comercio binacional.

Por lo menos así lo creen gremios y empresarios, quienes consideran que "no hay mal que por bien no venga". El proceso de negociación que arrancó entre funcionarios de la Cancillería, el Ministerio de Comercio y la Aduana de los dos países podría abrir paso a la reactivación de iniciativas comerciales y aduaneras entre los dos países.

El 22 de junio de 2007, Colombia expidió la resolución 7373 de la Dian, la cual autorizaba el ingreso de mercancías procedentes de Panamá solo a través de las aduanas de Barranquilla y Bogotá, y estableció la declaración anticipada para textiles. Posteriormente, expidió resoluciones con precios indicativos para las mercancías procedentes de ese país, medidas que en su conjunto apuntaban a controlar el contrabando técnico, el contrabando abierto y el lavado de activos que, de acuerdo con investigaciones previas, generaban una distorsión en los precios y competencia desleal para los productores colombianos.

Sin embargo, un panel de la OMC consideró que "Colombia no ofreció evidencias suficientes" de que se estuvieran presentando estos casos de contrabando y lavado de activos, razón por la cual decidió condenar estas medidas y solicitar su eliminación.

El fallo contempla que Colombia tiene plazo de un año para desmontar estas medidas, lo que implica que por varios meses habrá contacto permanente entre autoridades diplomáticas y comerciales. Pero este plazo podría ser aprovechado para avanzar en iniciativas como la ampliación del Acuerdo de Alcance Parcial -que reduce aranceles en el comercio binacional-; la negociación de un Acuerdo de Libre Comercio y la aprobación de un modelo aduanero de mutuo beneficio.

¿Qué podría llevar a que una decisión adversa al país pudiera terminar capitalizándose a favor? Eduardo Cristo, presidente de la Cámara Colombo-Panameña, asegura que el buen ambiente político que hoy existe entre los dos países, sumado a la expectativa por la posesión del nuevo presidente del vecino país, Ricardo Martinelli, un empresario de amplia trayectoria, se convierten en ingredientes fundamentales para avanzar en una negociación que vaya más allá del tema aduanero.

Tal es el caso del presidente de la Asociación Nacional de Comercio Exterior (Analdex), Javier Díaz Molina, quien encuentra en este proceso de acercamiento con Panamá un espacio para avanzar en temas que de tiempo atrás han planteado los empresarios para fortalecer los lazos comerciales y de inversión. "Es una aspiración de vieja data de los empresarios colombianos ampliar el acuerdo de alcance parcial, avanzar en acuerdos de cooperación aduanera y mantener una buena relación con nuestros vecinos, especialmente ahora que Colombia busca una mayor integración con Centroamérica en los planos político, comercial y de cooperación", asegura.

La importancia estratégica de las relaciones entre Colombia y Panamá habría llevado al gobierno colombiano a desistir de un proceso de apelación del fallo proferido por la OMC. Incluso, el propio ministro de Comercio, Luis Guillermo Pata, confirmó que el objetivo del Gobierno es mantener una comunicación fluida con su contraparte panameña para buscar puntos de acercamiento. Plata tiene previsto reunirse con la ministra de Comercio del vecino país, Gisela Álvarez, a fin de buscar una salida a este inconveniente.

Incluso, el propio presidente de Analdex ha dicho que "no debemos entender que la disputa o el pleito en la OMC sea un elemento que vaya a dañar la relación entre los dos países, precisamente para eso existen estos escenarios, para dirimir las controversias", asegura Díaz Molina.

En materia de comercio, el intercambio entre Colombia y Panamá superó durante 2008 los US$600 millones. Hasta el momento, no opera tratado de libre comercio entre los dos países pero sí un Acuerdo de Alcance Parcial, que data de 1993.

Este acuerdo entró en vigencia a partir de enero de 1995, luego de una negociación entre los dos países que permitió eliminar y reducir aranceles para un grupo de cerca de cien productos. En 2003, luego de un nuevo proceso de negociación, se amplió el grupo de bienes susceptibles de gozar de las preferencias a través de un protocolo modificatorio que incluyó un nuevo grupo de productos y, en 2005, se firmó un segundo protocolo que permitió la desgravación para productos como frutas tropicales, pescados y moluscos, tuercas y tornillos y vidrios de seguridad, entre otros.

Aunque el año pasado estaba previsto el inicio de conversaciones para ampliar nuevamente el listado, a raíz de las restricciones colombianas el proceso se congeló.

Vecinos y socios

Colombia tiene en Panamá un aliado natural en materia de comercio y un mercado con amplio potencial para la inversión y los negocios en sectores que van desde la agroindustria, la construcción, ingeniería, cemento e insumos para la construcción y vehículos, hasta plásticos y productos gráficos, asegura Eduardo Cristo.

La economía panameña es una de las más estables, con un crecimiento del PIB del 5,3% promedio entre 2002 y 2008; su PIB per cápita llegó el año pasado a los US$5.419, y su tasa de desempleo fue del 5,6%, inferior al registrado en 2007 (6,3%).

A estas oportunidades se sumarán, en unos meses, las obras de ampliación del Canal de Panamá, que tendrán un costo aproximado a los US$5.220 millones y se ejecutarán durante los próximos cinco años, lo que en opinión del dirigente de la Cámara, "constituye un foco ideal para dinamizar los negocios colombianos".

"Las obras de ampliación, cuya licitación principal se conocerá a finales de este mes, implican la compra de materiales como cemento, arena, material de hierro y acero y una serie de servicios y productos que se requerirán durante los cinco años que tomarán las obras, como alimentación, carpas de campamento, baños portátiles y vehículos, entre otros", agrega Cristo.

Estas inversiones que desarrolla el vecino país han convocado a un grupo importante de empresarios colombianos a invertir y realizar negocios con una perspectiva de largo plazo. Marcel Bonnet, presidente del Grupo Pijao, especializado en el sector de la construcción, explica que su compañía incursionó en el mercado panameño en 2005, luego de identificar el déficit de vivienda que se registra en ese país.

Hasta el momento, de acuerdo con Bonnet, han desarrollado dos proyectos de vivienda, el primero de los cuales consta de 180 apartamentos mientras el segundo incluye la construcción de 300 casas, de las cuales ya está vendida una primera etapa.

"La experiencia en Panamá ha sido positiva para nosotros porque es un país abierto a la inversión y existe un aprecio especial por los colombianos, nos respetan y nos quieren mucho", asegura Bonnet. En su opinión, el hecho de que cerca del 75% del PIB panameño se genere por parte del sector de servicios abre grandes posibilidades a las industrias de otros países, especialmente a las colombianas, que por su cercanía tienen un acceso más ágil.

Meredith Valencia, gerente de negocios internacionales de Formesan, una empresa que fabrica formaleta metálica para elaborar los muros de concreto que se utilizan en las construcciones, destaca los buenos resultados que para su compañía le ha representado el haber llegado al mercado panameño hace tres años. "A raíz del crecimiento en la construcción en Panamá, muchas empresas colombianas hemos encontrado oportunidades interesantes para ampliar los negocios", explica la ejecutiva.

Las obras de ampliación del Canal también son esperadas por los empresarios. "Este proyecto traerá muchas ventajas a las empresas colombianas que estamos legalmente constituidas en Panamá y contamos con equipos y experiencia en ese mercado", asegura la funcionaria.

La perspectiva de negocios con Panamá luce positiva en estos momentos y por eso los empresarios creen que, pese a que Colombia perdió un fallo comercial, puede ganar mucho más consolidando sus relaciones con el vecino país.

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