| 11/9/2007 12:00:00 AM

Hay que montarse al tren asiático

Solamente el 5% del total de nuestras exportaciones se hace a los países del Asia Pacífico, la región con mayor dinamismo económico del mundo.

Gran parte de los buenos resultados de nuestras exportaciones en 2007 ha sido producto del crecimiento de la economía venezolana. Sin embargo, nada puede asegurar que el demandante mercado venezolano siga creciendo para los productos colombianos. Según Mauricio Cárdenas, director de Fedesarrollo, después de tres años de registrar tasas de crecimiento superiores al 10%, el próximo año probablemente se presentará una contracción, sin importar que los precios del petróleo estén altos.
 
En el mismo sentido Mauricio Reina, investigador asociado de Fedesarrollo, cree que el referendo constitucional, que incluye todas las formas de expropiación y el desconocimiento de las leyes de propiedad intelectual, hace que el futuro de la economía venezolana sea oscuro. "Es por eso que los exportadores colombianos deben apresurarse a mirar hacia otros mercados, específicamente Asia", agrega Reina.

Según el Banco Mundial el año pasado el continente asiático contribuyó al 44% de la economía mundial y dentro de Este la China contribuyó con el 26%, nueve puntos más que la contribución de Estados Unidos. "Este no es un fenómeno temporal", asegura Reina. Las proyecciones de crecimiento son contundentes. El premio Nobel, Robert Foguel, calcula que para 2040 el continente asiático aportará el 66% de la producción mundial.
 
A pesar de esto, en 2006, las exportaciones colombianas hacia esa región apenas representaron el 5% del total exportado. Más aún, en la agenda comercial del gobierno todavía no se aprecia un acercamiento contundente hacia esa región del mundo. No hay que perder más tiempo, tenemos que montarnos en el tren asiático.

¿En qué estamos hoy?

Colombia se ha olvidado de la región asiática. En 2006 nuestras exportaciones al mundo alcanzaron los US$24.000 millones de los cuales US$1.125 millones provienen de las ventas al mercado asiático. "Aunque entre 2005 y 2006 nuestras exportaciones a China pasaron de US$37 millones en el año 2005 a US$452 millones en 2006 estamos hablando de una cifra insignificante", asegura Javier Díaz, presidente de Analdex.

Por el contrario, nuestros vecinos sí están haciendo bien la tarea. "Hace 15 años Colombia y Perú estaban en la misma situación, el monto de exportaciones a la región asiática era casi nula. Hoy, Perú las ha cuadruplicado al igual que Chile. En 2006, el 33% del total de las exportaciones de este último se dirigieron al Asia. Por su lado, Colombia ha mantenido durante 15 años un nivel muy bajo de exportaciones a la región (ver gráfico)", explica Reina.
 
En este punto, el ministro de Comercio Industria y Turismo, Luis Guillermo Plata, asegura que para nuestro país es mucho más difícil entrar en una relación económica con el Asia, pues muchos de estos países son nuestros competidores en el mercado mundial de productos manufacturados y agrícolas. Por el contrario, Perú y Chile cuentan con una oferta complementaria para los asiáticos: cobre, productos del mar y frutas fuera de estación.

Colombia les vende hoy a los países asiáticos productos sin ningún valor agregado. En 2006, el ferroníquel representó el 40% de las exportaciones colombianas a ese continente, seguido de la chatarra (desperdicios y desechos de cobre y/o aluminio), el café, los cueros y las flores. Los principales mercados en la región son China, Corea, Taiwán y Japón, países con quienes mantenemos una balanza comercial negativa y creciente desde el año 2002.
 
Hiroyuki Makiuchi, consejero de la embajada del Japón, asegura que en alguna ocasión se intentaron exportar frutas exóticas como la pitahaya, pero no fue exitoso. "El gusto de los japonenses, el alto valor de la fruta y su fragilidad para transportarla fueron factores que llevaron a los productores colombianos a morir en el intento. Sin embargo, el café colombiano y las flores preservadas, estas últimas de alto valor agregado, cada vez se abren más oportunidad en el mercado japonés". Lo mismo ha pasado con el mercado coreano.
 
"Los bombones, caramelos y confites que está exportando la empresa Colombina, están encontrando buenos clientes en ese país", asegura Tatiana Duarte, consultora económica de la embajada de Corea. "También se ha intentado con algunas frutas y con palmitos, pero eso requiere de un trabajo muy arduo y los exportadores muchas veces se quedan en el intento", explica Duarte.

En el mercado chino, Colombia también ha encontrado buenas oportunidades para algunos productos no tradicionales. El director de la oficina comercial de Proexport en Beijing, Alejandro Ossa, asegura que el país ya cuenta con un acuerdo sanitario y fitosanitario con el cual se está llevando a cabo el registro sanitario de frutas como la uchuva y de algunos productos avícolas, carne de res y de cerdo. "Suena curioso, pero las garras del pollo son ampliamente consumidas por los chinos y estamos empezando a estudiar cómo se puede aprovechar", puntualiza el ministro Plata.

¿Qué hay que hacer?

Reina y Díaz coinciden al afirmar que los países asiáticos no se ven por ningún lado en la agenda de negociaciones comerciales del gobierno, lo que es un grave error. Sin embargo, Reina aclara que la firma de acuerdos comerciales, de protección de inversión y para evitar la doble tributación, no son suficientes. "Lo más importante es eliminar ese sesgo antiexportador de los empresarios colombianos, aprender de lo que han hecho países vecinos, adentrarse en las particularidades de la cultura asiática y entender que el siglo de los Estados Unidos ya pasó y ha iniciado el del Asia".

Plata insiste en que por ahora los tratados de libre comercio no son una opción para las relaciones comerciales con los países asiáticos. Hay que negociar acuerdos de protección de las inversiones, pues países como China, Japón y Corea, se han convertido en grandes inversionistas en los países latinoamericanos. El primero está interesado en la minería, proyectos de industria hotelera y biocombustibles. El segundo en el sector automotriz y el tercero en la explotación de recursos naturales y productos de alta tecnología.

Por ahora el país tan solo ha iniciado un tratado de protección de inversiones con China, que según el Ministro estará listo en marzo de 2008. Japón y Corea todavía no están en la agenda; sin embargo, no todo depende de la voluntad del gobierno colombiano. "En los planes del gobierno japonés no está Colombia para firmar este tipo de convenios puesto que las necesidades de los empresarios están por ahora en otros países", dice Makiuchi. Y Corea tuvo sus ojos puestos en el cierre del TLC con Chile y ahora en la aprobación de su TLC con Estados Unidos.

Por último, el ingreso al Apec (Foro de Cooperación Asia Pacífico) debe seguir siendo un objetivo estratégico de la agenda comercial del gobierno. Tenemos que hacer todo lo posible para que el año entrante, cuando Perú ocupe el cargo de Presidente temporal, el país logre ser admitido a este importante foro, lo que además contribuiría a fortalecer las relaciones comerciales y de inversión con los países del Asia.
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