| 5/14/2010 12:00:00 PM

Doha, otro año sin concretarse

Las acciones para resolver los problemas domésticos están copando la agenda de los países desarrollados y han puesto en segundo plano la liberación comercial.

Una mayor apertura del comercio mundial tendrá que esperar por lo menos un año más para concretarse. Los coletazos de la crisis financiera mundial y los esfuerzos políticos desplegados para recuperar las maltrechas economías alrededor del mundo son hoy el principal obstáculo para concretar en 2010 la negociación final de la denominada 'Ronda del Crecimiento', o Ronda Doha.

Los protagonistas de esta apertura, encabezados por los líderes de los países más desarrollados -Estados Unidos, la Unión Europea (UE) y Japón-, están dando a entender que no están dispuestos, al menos por ahora, a avanzar en esta dirección mientras no se recuperen los indicadores de crecimiento económico, empleo y déficit fiscal.

El director general de la Organización Mundial del Comercio (OMC), Pascal Lamy, ha hecho gala de su optimismo frente a la concreción de la Ronda Doha este mismo año. Durante las últimas semanas, Lamy ha insistido en la necesidad de preparar un 'coctel' para impulsar las negociaciones a partir de un mayor dinamismo de los grupos de trabajo que tienen representación en la OMC, con los ministros de comercio de cada país. El objetivo final: eliminar las barreras al comercio mundial de bienes y servicios y generar un escenario de mayor apertura con el cierre de la Ronda Doha.

Sin embargo, la realidad de la economía mundial ha hecho entrar en barrena estas expectativas. Datos de la OMC indican que el comercio mundial de bienes se redujo 12% durante 2009 como consecuencia de la crisis económica y la caída de la demanda. A esto se suman las caídas recientes en las bolsas de valores por la crisis de la deuda de Grecia que amenaza con extenderse a otros países de la UE como España, Portugal e Irlanda.

¿Qué tan rápido se moverán los países hacia una mayor liberalización del comercio y la concreción de la Ronda Doha? Mientras los dirigentes de la OMC mantienen su optimismo, los analistas y expertos en comercio internacional son escépticos.

El director general adjunto de la OMC, Harsha V. Singh, sostiene que en el contexto de la negociación de la Ronda Doha "hemos visto mucho progreso en 2008 y 2009, y el compromiso creciente de varios países en 2010. Estamos esperando que estos compromisos se concreten en un mandato político para que las negociaciones concluyan, porque ya estamos en la etapa final".

Singh destaca que la recuperación económica que se está observando responde a que "los mercados permanecieron abiertos en general y lo hicieron por numerosas razones, entre ellas la disciplina de la OMC y su monitoreo". Y es que en un año en el que el proteccionismo comenzó a cundir con los anuncios de ayudas internas de algunos países desarrollados para aliviar la caída de su producción, el efecto fue menos malo de lo previsto. De acuerdo con el director adjunto de la OMC, apenas el 1% del comercio mundial se vio afectado por prácticas proteccionistas.

Esto ha llevado a los expertos de la OMC a vaticinar que, de continuar con los mercados abiertos y el proceso de recuperación de la economía, para 2010 el comercio mundial podría alcanzar un crecimiento de al menos 10%.

No hay mucho que celebrar

Pero, otro es el diagnóstico de los expertos. Olga Lucía Lozano, socia de Research & Opportunities, cree que el escenario no es tan despejado para cerrar la negociación de la Ronda Doha.

"Los países han desplazado el comercio de sus prioridades en la agenda. Primero, debido a problemas domésticos, la crisis financiera y muy particularmente porque Estados Unidos ha manifestado que aún no considera beneficioso el paquete", asegura.

Lozano señala que si a esto se le suma la reciente crisis de Grecia, lo que hoy se encuentra es que muchos países en Europa han comenzado a cuestionar los fundamentos de la integración monetaria en Europa, "y en este sentido son menores las posibilidades de que en la agenda se abra espacio para la Ronda Doha".

El abogado y experto en comercio exterior, Marcel Tangarife, coincide en que ni Europa ni Estados Unidos -los dos bloques que podrían impulsar de manera definitiva el cierre de la Ronda Doha-, tienen el comercio entre sus prioridades. "No creo que la Ronda Doha se pueda concretar para este año; primero, porque hay unos temas políticos que todavía no están resueltos, como el desmonte o la disminución de subsidios y subvenciones que ofrecen los países desarrollados a sus productores agrícolas y, segundo, porque hay cierto nivel de temor por los efectos de la crisis, que se han agudizado por situaciones como la que hoy vive Grecia", explica.

Y es que, mientras el gobierno del presidente Barack Obama está concentrado en sacar adelante dos reformas clave, la financiera y la migratoria, y en garantizar sus mayorías en las elecciones legislativas de noviembre próximo, en Europa no son menores las preocupaciones.

Este bloque comercial ha centrado su atención en apagar los incendios generados por la crisis, reducir los elevados niveles de desempleo y descontento social y amortiguar la caída de sus economías. "Europa le ha bajado la velocidad al comercio", afirma Tangarife, para remarcar que las agendas políticas de los países desarrollados están copadas por asuntos domésticos a los que están dando prioridad, desplazando a un segundo plano temas que pueden esperar.

Para los países en desarrollo, el cierre de la Ronda Doha es una oportunidad para mejorar su dinámica comercial. Pero, la transición económica que hoy vive el mundo hace pensar que, por ahora, la negociación seguirá congelada.

¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 531

PORTADA

La Bolsa de Valores necesita acciones urgentes

Con menos emisores, bajas rentabilidades y desbandada de personas naturales, la Bolsa busca recuperar su atractivo. Finca raíz, su nueva apuesta. ¿Será suficiente?