| 8/15/2008 12:00:00 AM

Doha: Borrón y cuenta nueva

Aunque el fracaso de las negociaciones multilaterales tendrá un impacto global, hay quienes creen que Colombia está mejor preparado que otros países.

El fracaso en las negociaciones ministeriales impulsadas por la Organización Mundial del Comercio (OMC), que se produjo el pasado 29 de julio en Ginebra, puso de nuevo sobre el tapete la crisis que enfrenta el sistema multilateral de comercio. Ocho años después de haber lanzado la denominada Ronda Doha, o Ronda para el Desarrollo, la OMC no ha logrado poner de acuerdo a los representantes de los 153 países socios sobre temas fundamentales como la reducción de las barreras al comercio mundial de bienes agrícolas e industriales y la reducción de los subsidios que otorgan las economías desarrolladas a sus agricultores.

Ni siquiera la advertencia del director general de la OMC, Pascal Lamy, en cuanto a que un fracaso en la Ronda podría aumentar el proteccionismo comercial y frenar en unos US$70.000 millones el crecimiento del comercio mundial, fueron argumentos suficientes para evitar el duro enfrentamiento entre Estados Unidos e India por una salvaguarda agrícola especial, que dio al traste con nueve días de intensas negociaciones. Mientras India tenía interés defensivo, para proteger su producción agrícola, Estados Unidos mantenía una posición ofensiva, que al final resultó irreconciliable.

Aunque el fracaso en el sistema multilateral de comercio tendrá impacto global, hay quienes creen que Colombia está mejor preparado que otros países, debido a su decisión de apostar en forma paralela a los tratados bilaterales. No obstante, algunos expertos se preguntan si estos acuerdos serán suficientes para garantizar el crecimiento sostenido del comercio exterior del país.

Santiago Pardo, coordinador de negociaciones internacionales del Consejo Gremial, cree que este fracaso tendrá poco impacto en Colombia en cuanto al acceso al mercado de bienes, porque hoy el país cuenta con preferencias arancelarias vía el Atdpea y el SGP, otorgadas por Estados Unidos y la Unión Europea, respectivamente, y porque "en breve tendrá acceso permanente a una eliminación de aranceles por la vía de los TLC con Estados Unidos, Canadá, tres países de Centroamérica y los países Efta".

En los acuerdos bilaterales Colombia logró garantizar el acceso libre de aranceles para buena parte de sus productos industriales, por encima del 80% en casi todos los casos, y de algunos agrícolas; y mejoró las condiciones de acceso en servicios, incluyendo listas de actividades en las cuales los profesionales colombianos podrán participar en el exterior, como en el caso de los ingenieros, arquitectos y contadores. En materia de inversión, acordó reglas que otorgan garantías a los extranjeros frente a posibles casos de expropiación, generando así un clima de mayor confianza para aumentar los flujos de capitales para actividades productivas en el país.

No obstante, Pardo reconoce que la demora en la negociación multilateral de la OMC afectará el interés por lograr que se eliminen los subsidios agrícolas en los países desarrollados que generan fuertes distorsiones en el comercio mundial y les restan competitividad a los productos agrícolas locales.

Bilateral vs. Multilateral

Olga Lucía Lozano, socia de Research & Opportunities y quien fuera ministra consejera de la delegación de Colombia en la OMC, cree que con el fracaso de la Ronda de Doha se "ha perdido una oportunidad de avanzar en la profundización de las disciplinas multilaterales y en la construcción de un escenario con señales de certidumbre en el mediano plazo". En su opinión, aunque Colombia ha firmado varios acuerdos, "a nivel bilateral no es posible pactar normas en materia de antidumping, subsidios o pedir el desmonte de las ayudas domésticas. Basta darle una ojeada al TLC con Estados Unidos para encontrar muchas referencias a la OMC, donde se cambian las reglas que rigen el comercio, incluso cuando hay tratados bilaterales", explica.

El investigador y catedrático de la Universidad Externado de Colombia, Francisco Giraldo, coincide en que los acuerdos bilaterales firmados por Colombia podrían no ser suficientes para lograr el objetivo que se ha trazado el país, de catapultar su crecimiento a partir del comercio internacional. "Con lo que hay no es suficiente, se necesitarían mas acuerdos, no necesariamente con Estados Unidos, sino con países con los que haya mayor complementariedad", explica el catedrático, quien considera además que buena parte de los tratados se han enfocado en países desarrollados a los que se exportan bienes básicos y desde donde se importan productos con alto valor agregado.

Pero no todo está perdido con el fracaso del modelo multilateral. Germán Umaña, director del Centro de Investigación y Desarrollo de la Universidad Nacional, cree que, si bien el fracaso del sistema multilateral puede promover una ola de acuerdos bilaterales en el mundo, este proceso puede ser aprovechado por los países de América Latina para consolidar su integración y avanzar en los acuerdos sobre temas fundamentales para el desarrollo, como el energético y los de infraestructura, migraciones y libre flujo de personas o de reconocimiento de títulos profesionales, entre otros.

El fracaso del pasado 29 de julio no es el primero ni será el último en la Ronda de Doha, pero reanudar estas negociaciones multilaterales podría tomar un largo tiempo, a juzgar por los procesos electorales que este año se llevarán a cabo en Estados Unidos y el próximo año en India. Esto debería servir para que los empresarios colombianos aprovecharan al máximo los acuerdos bilaterales, mientras se logra un acuerdo global que les amplíe el acceso al comercio mundial.
¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 531

PORTADA

La Bolsa de Valores necesita acciones urgentes

Con menos emisores, bajas rentabilidades y desbandada de personas naturales, la Bolsa busca recuperar su atractivo. Finca raíz, su nueva apuesta. ¿Será suficiente?