| 2/1/2008 12:00:00 AM

"Colombia ha sido un país miedoso a la hora de tomar decisiones"

El ministro de Comercio, Luis Guillermo Plata, está empeñado en promover las exportaciones y la inversión en el país. Su estrategia descansa en tres pilares: acuerdos de libre comercio, tratados de doble tributación y de protección de las inversiones, y de transformación productiva.

Los exportadores colombianos están en vilo. La inminente desaceleración de la economía estadounidense y la creciente posibilidad de que el mercado venezolano empiece a cerrarse para sus productos, han encendido las alarmas de los empresarios. En medio de este no muy optimista panorama, el ministro de Comercio, Industria y Turismo, Luis Guillermo Plata, sigue trabajando para sacar adelante la agresiva estrategia que se ha diseñado para internacionalizar la economía del país, incentivar la transformación productiva y aminorar la dependencia que tienen los exportadores del mercado venezolano y estadounidense. El Ministro le contó a Dinero detalles de esta estrategia.

¿Qué le hace pensar que Colombia se encuentra cerca de llegar al punto de quiebre que hace varios años alcanzaron países como Irlanda y Taiwán?

Aunque todavía nos hace falta mucho, en los últimos años Colombia ha tenido cambios importantes. Los indicadores lo muestran claramente. En el último cuatrienio las exportaciones se duplicaron, pasaron de US$13.128 millones en 2003 a cerca de US$28.000 este año. En 2005 y 2006 recibimos los más altos flujos de inversión extranjera en la historia y en 2007 superamos una vez más el monto del año anterior con US$7.789 millones. En materia de turismo, el avance también es grande. Entre 2001 y 2007 duplicamos la llegada de viajeros extranjeros, de 615.623 pasamos a 1´300.000 el año pasado, aunque tan sólo hemos llegado al mismo nivel que teníamos en 1980. También hemos recuperado la confianza. Standard &Poor`s nos subió la calificación de BB a BB+ en marzo de 2007 y lo mismo hicieron Futch Ratings y Moody`s en junio de 2007. Estamos a punto de recuperar el grado de inversión perdido en 1999.

Entonces, ¿qué nos hace falta para pasar de la pobreza a la riqueza? ¿Por qué no hemos superado el rezago que tenemos frente al mundo y no hemos podido mejorar el bienestar de los colombianos?

Aunque venimos recuperándonos de un rezago infinito, eso no es suficiente para pasar al siguiente nivel. Yo me he preguntado por qué hay países que han sido más exitosos que otros combatiendo la pobreza y qué han hecho ellos de distinto. Pues bien, he concluido que Colombia ha sido un país un poco miedoso a la hora de tomar decisiones y terminamos haciendo las cosas 30 años más tarde que los demás países. Nosotros decidimos firmar el TLC con Estados Unidos, pero Chile y México ya lo habían hecho. Nuestros competidores en los mercados internacionales exportan con preferencias y han sido mucho más agresivos en la firma de acuerdos comerciales, de inversión y de doble tributación. Colombia está en la cola, tanto así que Bolivia, Perú y Ecuador tienen más acuerdos de doble tributación en vigencia que nosotros, que apenas tenemos tres.

¿Y qué ha pasado con la estructura productiva de esos países exitosos?

A diferencia de Colombia, dejaron de producir lo que llevaban produciendo por décadas. Esos países se han puesto a la tarea de salir de la pobreza produciendo bienes y servicios de valor agregado. En Irlanda, por ejemplo, toda la población adoptó una visión conjunta para salir de la pobreza. Abrió sus mercados a la inversión extranjera, bajó los impuestos y permitió que grandes multinacionales invirtieran en su territorio. De esta manera pasó de producir papa, leche y carne a producir software, farmacéuticos y servicios financieros. Colombia tiene que empezar a pensar más allá del banano, de las flores, del café.

Concretamente, ¿qué tiene que empezar a hacer el país para llegar a ese nivel?

Ya hemos dado los primeros pasos. Hemos construido un plan de acción para continuar con la buena dinámica en la que venimos, basada en la internacionalización de nuestra economía. Terminaremos 2010 con nueve TLCs y acceso preferencial a 54 países. Esa no es una tarea fácil. Ya tenemos firmados tres tratados de libre comercio: el de Estados Unidos, Chile y el triángulo norte centroamericano. Estamos negociando Canadá, Unión Europa y el TLC con los países del EFTA (Suiza, Noruega y Liechtenstein). Sin embargo, una cosa es negociar, otra es firmar y otra es aprobar en el Congreso e implementar. Es un camino largo, y toda la legislatura pasada la gastamos solo en el TLC con Estado Unidos.

Por otro lado, necesitamos involucrar a los empresarios para que antes de que entren en vigencia los tratados de libre comercio, ellos ya tengan clara su oferta hacia esos países. Ese es un trabajo que estamos desarrollando con la ayuda de Proexport y todos los proyectos de apoyo al emprendimiento que existen en el país.

¿Y los acuerdos de doble tributación(ADT) e inversión(AI)? ¿Qué tan difícil es implementarlos?

Son muy importantes para atraer inversión extranjera. Los primeros evitan que alguien que tribute aquí tenga que tributar en el otro país. Y los segundos le dan garantías a los inversionistas. Ahora, estos también tienen un proceso largo, los ADT los negocia la Dian y tienen que pasar por el Congreso de la República al igual que los de inversión. Con este tipo de acuerdos la agenda ha ido avanzando. Con Suiza ya firmamos los dos, con Perú ya firmamos uno de inversión, con la China ya llevamos dos rondas de negociación para uno de inversiones y con la India ya se dio la intención de negociar.

Muchos analistas aseguran que Colombia debería pegársele a la prosperidad del tren asiático. ¿Por qué esta región no está en la agenda de acuerdos comerciales?

En este momento negociar un tratado de libre comercio con China, Japón o Corea es suicida. Colombia no tiene una oferta de productos adecuada para los asiáticos, lo único que tenemos para venderles son commodities. Chile y Perú firmaron porque tienen una ofertan exportable diferente a la nuestra, tienen balazas en superávit con esa región. Colombia no, porque todo lo que hacemos lo hace China al 300% y a precios mucho más baratos. Estoy hablando de zapatos, camisas, calzoncillos, juguetes. Sin embargo, en la agenda de ADT y AI sí están estos tres países pues son proveedores importantes de capital.

¿Y la transformación productiva?

Le estamos apostando a la inversión extranjera para impulsarla. El gobierno ha estado trabajando para ofrecer un mejor ambiente para la inversión y lo ha logrado. Las zonas francas y los contratos de estabilidad jurídica nos van a impulsar a tener cifras históricas de inversión extranjera en el país. Sin embargo, estamos trabajando en atraer inversión green field que es la que realmente impulsaría el cambio productivo.
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