| 10/12/2007 12:00:00 AM

Avances con Canadá: ¿Campanazo para EE.UU.?

Todo apunta a que tendremos un TLC firmado con Canadá antes de que termine este año. La aprobación del TLC con Estados Unidos no cuenta con la misma suerte

Acaba de terminar la tercera ronda de negociaciones del tratado de libre comercio (TLC) con Canadá, y según los negociadores los resultados son satisfactorios. El ministro de Comercio, Industria y Turismo, Luis Guillermo Plata, asegura que en ciertos temas se ha avanzado con tal celeridad que algunas mesas podrían llegar a acuerdos definitivos en la próxima ronda que se realizará entre el 26 y el 30 de noviembre en Lima.
 
El sector privado también es optimista porque la firma de un TLC con el país del norte les da la posibilidad de acceder preferencialmente a un mercado de aproximadamente 34 millones de personas, con un ingreso per cápita muy alto -US$ 35.494-, que importa el 4,5% del total mundial y al cual se le puede cumplir en materia de volúmenes de producción.

Por su parte los analistas creen que si este TLC sigue dando pasos tan rápidos, los estadounidenses pueden empezar a preocuparse porque Canadá ocuparía nuestro mercado con los mismos productos que ellos exportan, especialmente, los cereales. "Esto puede influenciar la voluntad de aprobación de nuestro TLC con Estados Unidos en el Congreso de ese país", afirman.
 
Sin embargo, no todo es color de rosa. Con Canadá todavía preocupan exclusiones de productos dentro de la negociación como el azúcar, las flores y las oleaginosas. Y en Estados Unidos, a pesar de que el Gobierno de George Bush decidió jugársela toda para ratificar el acuerdo que firmó con nuestro país, los demócratas todavía mantienen su escepticismo, especialmente frente al tema sindical.

Avanza Canadá
Hace algunas semanas, en entrevista con la Revista Dinero, el jefe del equipo negociador de Colombia, Ricardo Duarte, aseguró que la negociación con Canadá tenía la ventaja de contar con casi la misma arquitectura y contenido frente al texto, lo que podría agilizar la negociación. Y no se equivocó, porque estas han tenido avances importantes durante las primeras tres rondas, no solamente por la explicación de Duarte, sino gracias a que la relación de las partes-Colombia, Perú, Canadá- han sido cordiales y transparentes.
 
"Los negociadores canadienses son muy explícitos y concretos al poner sus intereses y objetivos sobre las mesas. No se van con rodeos, pero son flexibles", dice Duarte.

Además de tener ya negociado el 65% del universo industrial, las mesas que más avances tuvieron fueron las de obstáculos técnicos al comercio y acceso a mercados, contratación pública, asuntos institucionales, y entrada temporal de personas. "Se alcanzaron acuerdos en el manejo que, tanto Canadá como Colombia le darán a las importaciones temporales de mercancías tales como equipo profesional, deportivo y muestras comerciales; se logró introducir lenguaje alusivo a la protección de los derechos de los trabajadores, la reducción de la pobreza así como a los estándares internacionales de derechos humanos; y se logró claridad sobre las categorías de personas de negocios que se verán beneficiadas por el tratado, incluyendo los beneficios para sus respectivos cónyuges", explica Duarte.

Un logro significativo para la industria en esta tercera ronda de negociaciones fue la aclaración frente a los productos usados. "Quedará en manos del gobierno colombiano aceptar o no los productos usados —manufacturas, maquinaria, llantas, entre otros— que vengan de Canadá. Esto no lo logramos en el TLC con los Estados Unidos", asegura Santiago Pardo coordinador de negociaciones internacionales del Consejo Gremial Nacional. Para avanzar en lo que queda pendiente, los países acordaron trabajar por fuera de las sesiones oficiales de negociación, en "mini-rondas" que se llevarán a cabo en la ciudad de Lima.

Lo que más ha causado dificultad es el tema agrícola, porque Canadá tiene unos aranceles muy altos para ciertos productos sensibles como lo son los lácteos y los productos avícolas para los cuales no se negociará la desgravación de aranceles, tal como pasó con el Nafta y el TLC Canadá-Chile. Sin embargo, según Duarte, Colombia también tiene muy claro que pondrá sobre la mesa sus productos agrícolas sensibles para concretar una negociación equilibrada en este punto, "Y Canadá está de acuerdo", asegura Duarte.
 
A Javier Díaz, presidente de Analdex, le preocupa que se estén excluyendo productos tan importantes para Colombia como el azúcar, las oleaginosas y las flores. "El objetivo es incluir en la negociación el acceso preferencial para esos productos como ya se hizo con las frutas y las hortalizas", explica Díaz.

¿Y Estados Unidos?
Este mes es crucial para el futuro del TLC con los Estados Unidos. El Ejecutivo de ese país va a tener que decidir si lo presenta al Congreso, aún sin estar seguro de que cuenta con los votos suficientes, o aplaza el tema hasta 2009. El ministro Plata cree que los buenos resultados de la votación que ha tenido hasta el momento el TLC de Perú en el Congreso de los Estados Unidos —el comité de finanzas lo aprobó con 20 votos a favor y uno en contra—, son un buen presagio para el acuerdo colombiano.
 
"Con esta votación podremos saber de una vez por todas cuál es la posición de algunos congresistas demócratas". Además, Pardo y Díaz ven con buenos ojos que el TLC Colombia-Perú-Canadá esté dando pasos tan rápidos. "Si los estadounidenses no aceleran la aprobación de nuestro acuerdo en su país, podrían verse desplazados en este mercado por Canadá, pues los dos países tiene una oferta exportadora muy similar", asegura Díaz.

Por otro lado, no cabe duda de que el gobierno de Bush está decidido a conseguir los votos de los demócratas para la aprobación del TLC con Colombia. El pasado 15 de septiembre, el secretario de Comercio de Estados Unidos, Carlos Gutiérrez, y una delegación de congresistas de ese mismo país, estuvieron en Medellín en donde se reunieron con funcionarios del gobierno y empresarios colombianos en una estrategia que busca mostrarles a los legisladores demócratas y republicanos los avances que se han dado en temas sociales, ambientales y laborales. En el marco de esa estrategia, Gutiérrez volverá el próximo 12 de octubre con una nueva delegación de congresistas.

A pesar de los esfuerzos, el TLC todavía tiene muchos opositores entre los demócratas. Tan sólo hace unos días Gutiérrez le pidió al Congreso que estableciera una fecha para la votación, argumentando que sin este, posiblemente Colombia no seguiría avanzando en su lucha contra la violencia y el narcotráfico, pero los demócratas insisten en que todavía es muy temprano para establecer fechas para el debate, al igual que con Panamá y Corea del Sur. El camino entonces sigue empantanado y es muy difícil hacer predicciones sobre la fecha en que lo tendremos aprobado.
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