| 9/4/2009 12:00:00 AM

A exportar a medio oriente

La búsqueda de mercados alternos a Ecuador y Venezuela hace que empresarios y Gobierno miren hacia el Golfo Pérsico.

Importaciones anuales por US$280.000 millones de los países del Golfo Pérsico llaman la atención de empresarios colombianos que buscan nuevas oportunidades para sus productos, en momentos en que la crisis ha debilitado la demanda en los mercados tradicionales y arrecian los problemas con los vecinos.

Con una población de apenas 36 millones, los países que hacen parte del Consejo de Cooperación del Golfo (GCC, por sus siglas en inglés), conformados por los siete Emiratos Árabes, Kuwait, Bahrein, Omán, Qatar y Arabia Saudita, concentran un PIB de US$732.720 millones y ostentan un ingreso per cápita de US$28.694. Durante la última década estos países, cuya principal riqueza se deriva del petróleo, han reportado tasas de crecimiento económico superiores al 8% anual en promedio.

De las abultadas cifras de importación de los países del GCC, la participación de Colombia es pírrica, US$1 millón al cierre de 2008, de acuerdo con cifras del Dane. "Todo está por hacer porque estos son países con altos ingresos, que tienen que importar todo", asegura Juanita Bell, una colombiana que hace parte del Grupo Pro Colombia GCC, que opera en Dubai, uno de los Emiratos.

En momentos en que el pesimismo ronda y se cierran puertas para algunos exportadores, expertos en comercio exterior y el propio Gobierno han comenzado a explorar nuevas opciones en mercados que hasta el momento no se habían contemplado. Pero, ¿qué tan promisorios pueden resultar estos mercados alternativos?

Martín Gustavo Ibarra, presidente de Araujo Ibarra y Asociados, asegura de manera vehemente que "el mundo no se acaba en Venezuela y Ecuador, eso lo deben ver los empresarios y deben buscar oportunidades en otros países. Solo en el caso de los Emiratos Árabes, el potencial de compras es cinco veces mayor al de Venezuela y Ecuador juntos". Por eso, considera que las 808 empresas colombianas que venden más de US$1 millón a Venezuela y las 397 que dependen 100% de ese país deben comenzar a trabajar en un plan de choque para reemplazar ese mercado.

Grandes oportunidades

Un análisis de los 50 productos colombianos con alta dependencia del mercado venezolano, realizado por la firma Araujo Ibarra y Asociados, muestra que estos tienen oportunidades en el mercado de Emiratos Árabes. La lista de los productos con alta dependencia del mercado venezolano está encabezada por automóviles, tejidos de punto, refrigeradores, camisetas de punto de algodón, pantalones, artículos de cama, leche en polvo, ropa interior, baldosas de cerámica, calzado en cuero y en plástico, alambres de cobre refinado, pijamas, carne de pollo y de bovino, sillas de madera, joyas de plata y rodamientos, entre otros, que hoy cuentan con un potencial importante en los países del Golfo Pérsico.

Hoy, los principales proveedores de estos bienes a los países del GCC son China, India, Estados Unidos, Alemania, Japón, Italia y Corea. Entre los países latinoamericanos que venden en esta región se destaca la presencia de Argentina y Brasil, que han multiplicado por más de cinco sus ventas en los últimos cinco años. Los avances de estos dos países se han dado en buena medida por una agresiva política comercial y diplomática lanzada hace más de una década, que los está llevando a tener un posicionamiento importante. Por eso, para Juanita Bell, el tema de contar con una embajada colombiana con un enfoque particular en los negocios resulta particularmente crítico.

Este tema ha alcanzado un eco importante luego de las visitas del vicepresidente Francisco Santos y del ministro de Comercio, Luis Guillermo Plata, a Emiratos Árabes y de los contactos con gobiernos y empresarios de dicha región. Los planes han avanzado tanto que el pasado 16 de agosto, durante su rendición de cuentas, el canciller Jaime Bermúdez anunció que antes de finalizar este año se abrirá una embajada en Emiratos Árabes.

Pero no se trata solo de dinamizar el intercambio de productos. Para Martín Gustavo Ibarra, existe un gran interés de los países GCC por invertir y hacer alianzas en cuatro sectores clave: petróleo y minería; tecnología de alimentos; seguridad y turismo.

Hoy, los Emiratos Árabes constituyen una de las regiones del mundo más abiertas al comercio y la inversión, como quiera que cuenta con avanzados acuerdos de estabilidad jurídica. Además de no cobrar impuestos a las empresas que allí se instalan, es una de las regiones con el mayor número de zonas francas en el mundo.

Sin embargo, aunque estos países han vivido una década de auge económico, la recesión de la economía mundial los ha golpeado fuertemente. En el primer semestre de 2009, las tasas de desempleo han subido a niveles no vistos en más de una década, lo que ha obligado a muchos inmigrantes a devolverse a sus países de origen debido a la caída de la actividad constructora. Además, se estima que al menos la mitad de las obras fastuosas que se anunciaron el año pasado están paralizadas y el precio de la vivienda reporta una caída de 41% en el primer semestre, según cifras de la revista estadounidense Fast Company.

Esto no debe verse como un obstáculo irremovible para los empresarios colombianos que buscan oportunidades en esa región del mundo, sino más bien como una señal que debe interpretarse con cuidado para no desaprovechar un mercado que, a todas luces, resulta muy atractivo para quienes buscan ir más allá de las fronteras.

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