| 9/12/2008 12:00:00 AM

Retrospectiva económica 1993-2008

A pesar de los progresos, no se ha podido lograr el grado de inversión para la economía colombiana.

Retrospectiva económica 1993-2008

por Roberto Junguito

La Revista Dinero comenzó a publicarse en 1993. Ese era un año de euforia económica. El crecimiento se había acelerado gracias a las reformas estructurales adoptadas por la Administración Gaviria, particularmente al boom de consumo que trajo consigo la apertura comercial. La tasa de desempleo se reducía al nivel de un dígito. Con la reforma constitucional de 1991 se había aprobado la independencia del Banco de la República y la designación de su Junta Directiva como autoridad monetaria, cambiaria y crediticia. Esta se impuso la meta de reducir la inflación e introdujo el sistema de bandas cambiarias.

1994-1998 fueron años de crisis en el entorno de los países emergentes y en Colombia. En 1998 se precipitó la crisis asiática que tuvo efectos de contagio sobre América Latina, y se reflejó en menor acceso al crédito externo y en deterioro de los equilibrios macro en todos los países de la subregión. En el caso colombiano, los desequilibrios en el frente fiscal, la balanza de pagos y el sector financiero se vieron acentuados por la crisis política e institucional que enfrentó la Administración Samper. A pesar de los esfuerzos adelantados, no se logró reducir la inflación y la situación cambiaria fue de gran incertidumbre. A fines de la Administración, la tasa de cambio se colocó casi consistentemente en la parte superior de la banda. La Junta se vio obligada a adelantar incrementos sucesivos en las tasas de interés para evitar una crisis cambiaria. Esto contribuyó a la desaceleración de la economía y al deterioro de la cartera bancaria.

La crisis económica se acentuó a comienzos de la Administración Pastrana. En 1999, la crisis del sector financiero comenzó por los bancos cooperativos y en las corporaciones de ahorro y vivienda. Luego se extendió a toda la banca comercial. Era evidente que se había presentado un desborde en los préstamos y muy pronto los deudores comenzaron a incumplir sus obligaciones, lo que se agravó a raíz de los sucesivos incrementos en las tasas de interés. Las autoridades tuvieron que adoptar medidas de emergencia, entre otras, con el establecimiento del impuesto a las transacciones financieras y el apoyo de Fogafin. Los sucesivos ataques a la banda cambiaria condujeron a un debilitamiento de las reservas internacionales y forzaron a la Junta del Emisor a adoptar un sistema de cambio flexible. Los desequilibrios macroeconómicos exigieron un acuerdo formal de facilidad financiera, ampliada con el Fondo Monetario Internacional.

Entre 1999-2001 la economía tuvo una débil recuperación. Se observó mejoramiento en el sector financiero y las finanzas públicas se fortalecieron mediante una reforma tributaria en 2001, pero no se lograron aprobar otras reformas fundamentales en el Congreso, como la pensional y la Ley de Responsabilidad Fiscal. La situación de la economía volvió a deteriorarse desde fines de 2001, a raíz de los efectos de contagio regional: la crisis en Argentina y las dudas sobre un eventual gobierno de Lula en Brasil.

El presidente Álvaro Uribe fue elegido en 2002. Sus grandes prioridades fueron la seguridad democrática y la recuperación de la economía. Adoptó una estrategia más activa de lucha contra el narcotráfico y el terrorismo. En el Congreso se aprobaron reformas claves: pensional, laboral, financiera, tributaria, y del estado, así como la ley de responsabilidad fiscal. Entre 2003-2007, el comportamiento de la economía fue de continuada recuperación, con crecimiento económico sin antecedentes desde los setenta, estabilidad de precios y mejoramiento en los indicadores sociales como el empleo, pobreza, y mayor acceso a los servicios públicos. Los resultados se atribuyen al mejoramiento en la seguridad pública, a las políticas económicas adoptadas y al mejor ambiente de la economía mundial. No obstante, no se ha podido lograr el grado de inversión para la economía colombiana.

Aunque las perspectivas de mediano plazo en Colombia son positivas, en 2008 se advierte el inicio de una nueva fase transitoria de desequilibrios en la economía mundial que comienza a tener repercusiones negativas en la economía colombiana, al acentuarse la inflación y desacelerarse el crecimiento económico.
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