Opinión

  • | 2005/06/10 00:00

    ¿Y si China revaluara?

    Las adversas implicaciones financieras serían mucho mayores que las modestas ganancias de competitividad.

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Como otros países en América Latina, Colombia ha sufrido una apreciación de su moneda frente al dólar, que les resta competitividad a sus exportaciones. Esto ocurre en un ambiente de bajas tasas de interés, abundante liquidez externa y reducidas necesidades de endeudamiento externo de los países emergentes.

Estados Unidos es la única economía grande que está demandando financiamiento del exterior. Cada día recibe unos US$2.000 millones de recursos del resto del mundo,casi la mitad de otros países desarrollados, y del mundo en desarrollo. China es hoy el gran acreedor de Estados Unidos: sus reservas internacionales aumentaron US$203.000 millones en 2004, que en su mayor parte se invirtieron en títulos del Tesoro y en otros papeles en Estados Unidos.

Paradójicamente, los políticos en Washington ven a China como un problema y no como la solución. Acusan a China del déficit externo, a pesar de que su comercio con Estados Unidos es menos de un décimo del total, e ignoran que las bajas tasas de interés, gracias a las cuales se mantiene elevado el gasto de las familias, solo son posibles gracias a China.

Con el apoyo de grupos de interés como los textileros y las confeccionistas, el gobierno de Estados Unidos presiona a China para que deje apreciar el renmimbi, que lleva una década casi fijo en 8,28 por dólar. Se arguye que la moneda china está desalineada entre 15% y 40%, y que China viola normas básicas de libertad de mercado. Con ese argumento, acaban de imponerse "cuotas de salvaguarda" que limitan las importaciones de textiles chinos. Estas retaliaciones podrían desencadenar un conflicto comercial entre los dos países. De hecho, Beijing decidió quitar un impuesto a las exportaciones de confecciones, que había establecido hace unos meses para expresar su voluntad de cooperación con Estados Unidos. Pero eso no disminuirá la presión para que aprecie su moneda.

¿A América Latina le convendría la apreciación del renmimbi? Ya que al parecer, China está desplazando los textiles y confecciones latinos de los mercados mundiales, habría un respiro para estos sectores. También habría un alivio para los productores de juguetes y artículos para el hogar que están perdiendo participación en sus mercado nacional frente a productos chinos de bajo precio.

No hay que ilusionarse. Todos los estudios sobre el tema llegan a la misma conclusión: estos buenos efectos serían modestos. Según una investigación del BID1, una apreciación del renminbi del 20% se traduciría en un aumento de las exportaciones latinoamericanas a Estados Unidos de 0,5%. Las exportaciones andinas crecerían menos de 0,1%. Según otros estudios, el efecto directo en los mercados domésticos sería menor.

Además, estas modestas ganancias las contrarrestarían los efectos sobre la situación financiera mundial. Las repercusiones financieras de una apreciación de la moneda china son difíciles de cuantificar, pero podrían ser importantes, por un posible aumento de las tasas de interés internacionales. La razón es que una moneda más fuerte induciría a los chinos a exportar menos, y sobre todo a importar más, lo que dejaría menos ahorros excedentes para financiar a Estados Unidos. Mientras que la economía de este país se beneficiaría muy poco de los efectos comerciales (que ayudarían más a los otros países asiáticos), sentiría todo el peso del ajuste financiero.

Para América Latina, un aumento acelerado de las tasas de interés externas tendría efectos dañinos más fuertes que los beneficios comerciales de la apreciación del renmimbi. Con un endeudamiento del 50% del PIB, gobiernos como el brasileño o el colombiano se verían forzados a recortar el gasto público o aumentar los impuestos para mantenerse al día en sus pagos de deuda. La sola duda de que puedan hacerlo haría que las tasas de interés domésticas reflejaran con creces los aumentos de la tasa de interés externa.

Por fortuna para América Latina, no es muy alta la probabilidad de una fuerte apreciación del renmimbi. Si ocurre, sería menos del 10%. China preferirá dar pasos muy graduales para crear un mercado cambiario sin exponer en forma brusca a sus sectores industriales, y menos aún a su frágil sector financiero, a los avatares de un tipo de cambio flexible. Pero América Latina debería estar alerta porque el clima económico mundial está enrarecido por la tozudez de los políticos de Estados Unidos, que prestan una atención excesiva a los empleos amenazados en unos pocos sectores de su economía, sin advertir que sus recomendaciones pueden traer consecuencias adversas no solo para su propio país, sino para la economía mundial.



Nota: El autor está vinculado al BID, pero sus opiniones no comprometen a esta institución.

1. José Ernesto López, Alejandro Micco y Danielken Molina, "How Sensitive are Latin American Exports to Chinese Competition in the U.S. Market?", mayo, 2005.
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