Opinión

  • | 2006/08/04 00:00

    Warren Buffet, el gran filántropo

    El segundo hombre más rico del mundo decide donar el 85% de su fortuna.

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El mundo de la filantropía se revolvió hace unas semanas con la noticia de que quien es considerado por la revista Forbes como el segundo millonario del planeta, había decidido donar el 85% de su fortuna calculada en US$44.000 millones, cifra solo superada por la riqueza de Bill Gates.

Warren Buffet, el mayor —y seguramente el mejor— inversionista de la historia anunció la donación de US$37.000 millones a causas sociales, especialmente en temas de salud pública como las enfermedades que causan grandes epidemias o la búsqueda de la cura o vacuna contra el VIH.

Aparentemente, uno de los grandes inspiradores de este importante acto, según lo ha comentado el mismo señor Buffet es otro de los grandes filántropos de la historia estadounidense, Andrew Carnegie. Famoso por el auditorio construido con donaciones provenientes de su fortuna y que lleva su nombre, el Carnegie Hall, este inversionista de inicios del siglo XX decía: "las grandes fortunas provienen en su gran mayoría de la sociedad y, por esta razón, deben retornar a ella". Frase que aparentemente marcó a Buffet.

Estas palabras aplicadas a Buffet, incluso por él mismo, han resultado una gran sorpresa para muchos. Especialmente, cuando se trata de una persona que nunca demostró mayor sensibilidad hacia los temas sociales.

Algunos de los mayores críticos de Buffet durante muchos años lo han acusado de construir su fortuna basándose en prácticas poco respetuosas socialmente, en especial en términos de eliminación de empleos.

Su respuesta hoy es que todo el trabajo realizado siempre tuvo como objetivo principal crear una masa de recursos suficientemente grande como para que una vez los mismos fueran invertidos en beneficio de la humanidad, su impacto fuera realmente significativo. Nunca sabremos en realidad qué fue primero, si el huevo o la gallina, pero lo cierto es que los recursos donados son enormes.

¿Cómo se dona tanto dinero?

Los US$37.000 millones donados los distribuyó de forma que US$30.000 millones van a la fundación Bill y Melinda Gates, US$3.000 millones a una fundación creada por él mismo en 1960 que antiguamente llevaba su nombre y desde la muerte de su esposa hace dos años ha tomado el nombre de ella, Susan Thompson Buffet, y finalmente algo más de US$1.000 millones por fundación, a tres fundaciones dirigidas por cada uno de sus hijos.

Las cinco donaciones cuentan con dos características principales: son hechas en acciones de Berkshire, la compañía que representa el imperio de Buffet, y son realizadas gradualmente en partidas de 5% anuales, de forma que solo serán totalmente recibidas al cabo de 20 años. Además se dan algunas instrucciones muy precisas respecto del uso que se debe dar a los recursos donados.

Hay muchas preguntas y temas interesantes en la decisión que tomó el señor Buffet; sin embargo, la que más ha llamado la atención es la de otorgar mandato a la fundación de Bill y Melinda Gates para que fuera la encargada de hacer las inversiones sociales que él considera prioritarias para la humanidad. ¿Por qué le hace semejante donación a la fundación del hombre más rico del planeta? ¿Por qué no apoyó él su propia fundación? ¿Por qué no destinó la mayoría de los recursos a alguna de las fundaciones manejadas por sus propios hijos?

Algunos medios han publicado sus declaraciones a este respecto y, la verdad sea dicha, las respuestas resultan más que convincentes; sostiene Buffet que después de analizar la gestión de múltiples fundaciones, incluyendo la propia, la fundación de la familia Gates le ha demostrado ser la mejor administrada y quizás la única capaz de ejecutar tal magnitud de recursos. Dice también que la edad y dedicación del matrimonio Gates es garantía de continuidad y de gestión de largo plazo. Se declara absolutamente identificado con los programas que están siendo desarrollados por la fundación Gates, y finalmente hace una interesante reflexión reconociendo que en el sector social, tal como en el sector privado, se cometen errores y que "sin duda alguna, Bill y Melinda Gates están más capacitados para cometer estos errores de lo que él mismo está". En otras palabras, todo su análisis conduce a tratar de maximizar el impacto social de su inversión.

¿Hay algo qué aprender de toda esta experiencia?

* Miembro Consejo Directivo Compartamos con Colombia. email: brucemacmaster@compartamos.org
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