Opinión

  • | 2004/10/01 00:00

    Una estrategia rentable

    La responsabilidad social es el mayor reto para las empresas en el siglo XXI. Con una gran ventaja: puede ser, a la vez, su mayor estrategia de crecimiento y sostenibilidad.

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El pasado 23 de septiembre, 30 empresas colombianas -de las más importantes- adhirieron al "Global Compact". Entre ellas están Aviatur, Indupalma, Codensa, Ola, Nestlé y la Fundación Social. El "Global Compact" es una iniciativa de las Naciones Unidas en cabeza de Kofi Annan, su secretario general. Se lanzó en julio de 2000 con la suscripción voluntaria por parte de 50 corporaciones multinacionales de una declaración por la cual se comprometen a cumplir diez principios generales que cubren las áreas de derechos humanos, estándares laborales, protección ambiental y compromiso contra la corrupción.

Esta iniciativa ha impulsado la Responsabilidad Social Empresarial (RSE) como el mayor reto para las empresas en el siglo XXI. Con una gran ventaja: puede ser al mismo tiempo su principal estrategia de crecimiento y sostenibilidad.

¿Qué es la RSE? La definición dependerá del papel que les reconozcamos a las empresas, sus empleados y sus accionistas, en la sociedad.

El desarrollo de la RSE ha traído consigo uno de los mayores avances sociales de los últimos años, como desdogmatizar la aparente polarización Capital vs. Sociedad Civil. Al reconocer en las empresas y sus actores un nuevo tipo de ciudadano -el ciudadano corporativo- que, como todo ciudadano, cuenta con derechos y obligaciones.

¿Cuáles son estos derechos y obligaciones? Esta ha sido precisamente la gran incógnita. Su respuesta seguramente será dinámica y cambiará a través de los años y los países.

En principio, los compromisos generales del "Global Compact" buscan evitar que se incumpla la ley o, en algunas ocasiones, que se cometan actos atroces, como la explotación infantil.

Definiciones más ambiciosas, progresistas y definitivamente, más interesantes pretenden además que las corporaciones se comporten como un "buen ciudadano". Este enfoque implica, al igual que en el caso de ciudadanos individuales, no solo cumplir la ley, sino aportarle a la sociedad nuevos valores.

Algunos -como la Unión Europea- consideran que las empresas, sus empleados y sus accionistas tienen un papel preponderante qué jugar en la búsqueda del Desarrollo Sostenible.

La RSE no se define como filantropía o caridad. Se define como una actitud responsable de un grupo de agentes parte de la sociedad y que juega un papel dentro de ella, el cual no está limitado a la producción de utilidades para sus accionistas.

Las empresas de vanguardia en la implementación de estrategias de RSE cuentan, además de los estados financieros, con el "Balance Social" diseñado para medir con indicadores objetivos la relación de la corporación con su entorno.

También hay críticos de la RSE. Están quienes consideran que el papel de las compañías es exclusivamente económico, o quienes consideran que la RSE es exclusivamente una forma de presionar a las compañías para socializar sus resultados.

Sin embargo, hay relativo consenso en que correctas estrategias de RSE contribuyen a aumentar la viabilidad de largo plazo de las compañías. Más aún, cada día es más fuerte la tendencia de los consumidores y clientes a apreciar las actitudes socialmente responsables de las empresas.

Desde este espacio, ampliaremos las ideas esbozadas aquí. Discutiremos temas como las mejores prácticas de RSE, veremos casos exitosos, tanto en Colombia, como internacionalmente de empresas que han aplicado estrategias de RSE. Discutiremos también las ventajas para las organizaciones de adoptar una política de RSE, invitaremos a las universidades y la academia a enfrentar este nuevo reto, veremos la conveniencia de reglamentar las prácticas de RSE, entre muchos otros temas. La discusión está abierta.



* Presidente consejo directivo de Compartamos con Colombia.
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