Opinión

  • | 2005/05/13 00:00

    ¿Un pacto nacional contra la pobreza?

    Las declaraciones de Luis Carlos Sarmiento, ¿un líder empresarial preocupado por la Responsabilidad Social?

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El 29 de abril, me sorprendí favorablemente al abrir el diario El Tiempo y encontrar el titular: "Luis Carlos Sarmiento propuso un pacto nacional contra la pobreza y por el crecimiento económico". Se trataba de una gran noticia para el país social. Uno de los más importantes empresarios hacía un llamado para solucionar uno de los mayores problemas del país. Además se trataba de un ejemplo de actitud socialmente responsable, en consistencia con las necesidades de la sociedad y, sobre todo, se trataba de la aparición de un potencial líder social.

Con gran interés, leí el artículo y me encontré con que en su intervención el doctor Sarmiento resaltó la gravedad de la crítica situación social y de pobreza que sufre Colombia y, a la vez, trajo a colación la importancia del crecimiento económico como una de las herramientas para derrotar el desempleo.

Pero el artículo no mencionaba la responsabilidad social empresarial, ni incluía ideas concretas sobre el concepto de "pacto nacional" que indicaba el título. Por esta razón, decidí ir a la fuente primaria y consultar el texto completo del discurso del doctor Sarmiento en el foro de Unión Fenosa y El Tiempo. Se trata de un valioso documento en el cual muestra el rezago económico que vive el país, y expresa su opinión sobre algunas de las estrategias que se deberían implementar para levantar las barreras que han impedido que se presenten mayores tasas de crecimiento. Hace mención a incentivos a la inversión, reducción de impuestos, reducción de trámites y en especial a la necesaria reducción del déficit fiscal.

A pesar de la indiscutible importancia que tiene este planteamiento, debo confesar que la lectura del discurso me dejó un sabor a frustración. A pesar de todas las cifras de pobreza presentadas, parece demasiado macroeconómico y muy poco social. El despliegue que se hizo de la noticia acerca de las propuestas en los medios de comunicación y las reacciones de algunos columnistas, me hicieron pensar en el papel que deben jugar los líderes empresariales en el desarrollo de actitudes y movimientos de responsabilidad social, y por un instante tuve la impresión de que el doctor Sarmiento jugaría ese papel. De otro lado, el "pacto nacional contra la pobreza" no fue siquiera mencionado, y las propuestas en realidad no se presentan como un acto de responsabilidad social empresarial adelantado por uno de los protagonistas de nuestra sociedad, sino que tienen un poco más el sabor de un empresario pidiéndole al gobierno mejores condiciones para la inversión. Lo cual por supuesto es válido y valioso, pero no lo convierte en un líder social.

Después de este ejercicio, obligadamente me pregunté: ¿qué habría querido tener en ella para que fuera un ejemplo de RSE y aprovechar su capacidad de convocatoria y apalancar las necesidades de Responsabilidad Social? En realidad es poco y es mucho. Habría sido muy interesante encontrarnos con un planteamiento desarrollista, pero enmarcado en las responsabilidades sociales del empresariado, es decir, aceptar que no solo se deben pedir cambios y esfuerzos al Estado y las instituciones, sino que incluyera planteamientos sobre cómo puede contribuir el sector privado. También habría sido interesante ver un empresario decidido a liderar dentro del sector privado un movimiento dispuesto a aportar generosamente su grano de arena para el logro de las metas de reducción de pobreza planteadas. Habría sido interesante encontrarnos con un líder empresarial dispuesto a jugársela por lo social y a servir como elemento aglutinador, desinteresado, de todo el potencial que tiene la sociedad civil para hacer parte de las soluciones. No ha sido este el caso. Ojalá el despliegue que se ha hecho de las propuestas lo lleven a identificar el importante papel que podría jugar en la sociedad.

Cabe anotar que en un país como Colombia, donde por épocas todo el mundo ha tenido la idea -al menos una vez en su vida- de vivir fuera, el simple hecho de decidir quedarse, invertir, hacer empresa y generar empleo puede convertirse en el mayor acto de Responsabilidad Social Empresarial y este sí puede ser el gran aporte de personas como el doctor Sarmiento.



* Las opiniones del columnista no comprometen a Compartamos con Colombia.

brucemacmaster@compartamos.org
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