Opinión

  • | 2007/11/23 00:00

    ¿Somos una organización excelente?

    Hay nueve elementos que convierten una empresa en excelente. El liderazgo y la gente merecen especial atención.

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En su inspirador libro De bueno a exelente, Jim Collins explica cómo las compañías excelentes logran rentabilidades sobre inversión acumuladas cinco veces mayores que las compañías buenas como General Electric, Coca Cola, etc.

Las excelentes como Walgreens, Gilette, o Kimberly Clark, convierten US$1 invertido en 1965, en US$ 471 en 2000, mientras que el mercado general lo convierte en US$56 y las compañías buenas en US$93.

En cuanto al porcentaje de rentabilidad sobre inversión, las excelentes logran el 19% mientras el mercado general el 12%.

¿Cuáles son los elementos que hacen que estas empresas hayan pasado de buenas a excelentes en 15 años?

1. Liderazgo: líderes callados, reservados, hasta tímidos, orientados a resultados; mezcla de humildad personal y voluntad; valientes, no buscan reconocimiento ni figuración para ellos, ambición para la institución; capaces de garantizar sucesión exitosa. Los éxitos son del equipo; el entorno, la suerte. Las dificultades son de ellos, se miran al espejo, se preguntan ¿qué hice mal, qué puedo mejorar?

2. Primero quién, después qué: conforman equipos de gente sobresaliente, la gente correcta en el bus, la gente equivocada o inadecuada abajo, la gente correcta en el cargo adecuado. Con un buen equipo se hace un buen plan. Si hay dudas sobre una persona no la contratan o la retiran. Cultura rigurosa, exigente.

3. Confrontan brutalmente los hechos

4. Simplicidad

Comprenden en qué pueden ser los mejores del mundo.

Qué los apasiona profundamente.

Qué mueve su motor económico.

5. Cultura de auto disciplina combinada con una ética de emprendimiento.

6. Tecnología adecuada para ser competitivos.

7. La rueda voladora: los cambios demoran en dar resultados, al principio es difícil, pero después la misma inercia los acelera y aumenta el impacto.

8. Dejar que los resultados hablen por sí solos, cada generación construye sobre los éxitos de la anterior.

9. De bueno a excelente es hecho para durar, permanecer, requiere valores fundamentales sólidos, propósito más allá de sólo hacer plata, estimulando el progreso, el desarrollo, el bienestar.

Hoy quiero hacer énfasis sobre los primeros dos elementos:

* Primero, liderazgo. Cuántas veces hemos visto cómo un nuevo gerente, un nuevo supervisor, un nuevo responsable, logra resultados diametralmente opuestos a su antecesor en pocos meses. Es su carisma, su ejemplo, su claridad estratégica, su orientación a resultados, su forma de dirigir, relacionarse e integrar equipos de alto desempeño lo que le permite alcanzar con el mismo equipo anterior resultados muy superiores.

* Y segundo, gente. Esto es lo que diferencia una organización de las demás. La gente adecuada para cada organización, para cada equipo, para cada cargo, en el momento específico que está viviendo cada una. Esto implica conocer y comprender la organización, sus fortalezas y debilidades, sus oportunidades y amenazas, sus estrategias, logros e incumplimientos, comparados con los mejores; las personas claves, su cultura organizacional (creencias, valores, hábitos, costumbres, comportamientos, rituales, estilos, etc.).

Teniendo esto claro hay que cuestionar profunda y detalladamente:

* ¿Es cada una de las personas claves de mi equipo la persona más adecuada para este cargo hoy?

* ¿Qué tan distante está del perfil adecuado para este cargo?

* ¿Estas deficiencias son corregibles o solucionables en el plazo que requiero?

* ¿Cuál es el plan de desarrollo para lograr el total ajuste de la persona al cargo?

* ¿Es mi equipo un conjunto de personas que se complementan, se integran y logran resultados superiores a los que lograría cada uno independientemente?

De aquí surgen las necesidades de capacitación, formación, entrenamiento y desarrollo o eventualmente de cambios de personas que están impidiendo que el equipo alcance los resultados deseados.

La pregunta entonces es:

¿Estamos siendo una organización excelente?

Cualquiera que sea la naturaleza de nuestra organización: ¿cómo es nuestro desempeño comparado con nuestros competidores o modelos nacional e internacionalmente?

Aquí es donde hay que confrontar brutalmente los hechos: ¿cómo son nuestros resultados y cómo son los de los demás?

¿Cómo queremos que sean en el futuro?

¿Qué debemos cambiar?
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