Seguridad social: factor de equidad

| 9/1/2001 12:00:00 AM

Seguridad social: factor de equidad

Las dificultades no pueden servir para engañar al pueblo y regresar al monopolio de la burocracia, que predica la solidaridad pero no la practica.

por Alvaro Uribe Vélez

Hace 7 años, tuve la inmensa responsabilidad de ser ponente de la Ley 100 y me correspondió implementarla en la Gobernación de mi terruño. Tenemos resultados buenos y también problemas.



Hemos pasado de 4'000.000 de beneficiarios del régimen contributivo a más de 14'400.000. El Régimen Subsidiado ha llegado a más de 9'500.000 afiliados, que, a diferencia de la antigua medicina de caridad para los pobres, tienen aseguradas las enfermedades de alto costo. Pero hay 7'500.000 personas que necesitan este beneficio y todavía no lo poseen.



Para evitar tanta intermediación en los pagos de subsidios de salud debe haber un único fondo que reciba los recursos de la fuente y los gire de manera directa al último de la cadena. Que pague al hospital los servicios que prestó y a la administradora el reaseguro y la administración.



Debe reforzarse la depuración en las administradoras y no descartar como último recurso que la administración del Régimen Subsidiado se asigne exclusivamente a las cajas de compensación y a organizaciones cooperativas serias.



La Superintendencia, por medio de más convenios con departamentos, municipios, además con universidades, concejos municipales y entidades comunitarias, sin crecimiento burocrático, debe vigilar que los servicios subsidiados lleguen a los más pobres y evitar que los carnets se asignen sin merecimientos en vísperas electorales.



Se debe garantizar la remuneración equitativa a médicos y profesionales afines, y también medicina humanizada, que empiece con el adecuado tiempo de disponibilidad para la atención de cada paciente.



Los hospitales públicos tienen que reducir sus gastos de funcionamiento del 80 al 30% como en las clínicas privadas; tener una adecuada utilización de su infraestructura, el pronto pago de servicios; y se les debe promover participación en las administradoras del Régimen Subsidiado.



Una de las instituciones básicas de la ley 100 es la diversidad de opciones. Son necesarias las Empresas Promotoras de Salud y el Seguro Social. A la recuperación de esta entidad aporto tres sugerencias: las clínicas no pueden administrarse por directorios políticos; los sindicatos tienen que hacer sacrificios (ya han dado señales en esa dirección); y, se requiere experimentar contratos de administración de centros y clínicas con Cajas de Compensación.



Colombia ha construido un Sistema de Seguridad Social con monopolio público en la reglamentación y vigilancia, y concurrencia de entidades oficiales, privadas y sociales en la prestación de los servicios. La comunidad académica internacional admira cómo se abrió un espacio al sector privado sin eliminar la solidaridad; al contrario, se aumentó. Las dificultades que enfrentamos no pueden servir para engañar al pueblo y regresar al monopolio de la burocracia, que predica la solidaridad pero no la practica y durante 40 años tuvo estancada la cobertura.
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