Opinión

  • | 2007/04/27 00:00

    Riesgos para la Población de Mayor Edad

    La informalidad en la economía, la mayor expectativa de vida y los crecientes costos de la salud están poniendo en riesgo la seguridad económica de la población de mayor edad.

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La proporción de la población con edad superior a los 60 años aumenta rápidamente en el mundo. Europa es un caso extremo, consecuencia de un crecimiento esperado de la población cercano a cero, o inclusive negativo. Por ejemplo, en España, la población mayor a los 60 años representa cerca del 23% y en 20 años se estima que esta proporción supere el 30%. En Estados Unidos, un caso intermedio en donde la población continúa creciendo a una tasa moderada, la población mayor a los 60 años ya representa el 17% del total y se estima que llegue al 24% en dos décadas.

En Colombia, la proporción de mayores de 60 años es menor, pero está creciendo rápidamente. Se espera que crezca del nivel actual de 7,5% a 10% en los próximos 20 años. En términos de números absolutos el desafío es más evidente: se estima que vamos a pasar de una población de 3,3 a 5,5 millones de personas mayores de 60 años. O sea, en 20 años, 5,5 millones de colombianos esperarían estar parcial o totalmente retirados.



Los riesgos

¿Será que esta población va a poder contar con un nivel de ingresos consistente con sus expectativas durante la etapa de retiro? La respuesta es probablemente: no. Existen grandes riesgos sobre los sistemas de pensiones, la expectativa de vida y los costos de salud en la vejez.

Los sistemas públicos de pensiones en Europa y Estados Unidos aún están basados en el concepto de "beneficio definido", similar al esquema que mantiene el Seguro Social en Colombia. Estos sistemas entregan pensiones muy subsidiadas, sustentándose en el hecho de que en el pasado era pequeña la población de pensionados relativa a la población en edad de trabajar. Por lo tanto, en la medida en que aumenta la proporción de pensionados y disminuye la de trabajadores el sistema queda desfinanciado. Como consecuencia, tarde o temprano los gobiernos van a tener que disminuir el subsidio, afectando los ingresos de los pensionados.

Los sistemas de "contribución-definida", como nuestro sistema de AFP's, tiene su riesgos, dado que los ahorros, en el momento del retiro, dependen del número de meses cotizados y de los retornos obtenidos por los administradores de los fondos. En Colombia, la informalidad del mercado laboral presenta un desafío grave. La mayoría de los trabajadores no cotizan a las AFP's y aquellos que cotizan lo hacen intermitentemente, puesto que muchos trabajadores rotan periodos de empleo formal con empleo informal. Solo una proporción minoritaria de colombianos podrá esperar una pensión superior al 70% de su salario en la edad de retiro.

El aumento en la expectativa de vida y los costos de salud aumentan el riesgo. En la medida en que una mayor parte de la población retirada puede esperar a vivir más allá de los 85 años, aumenta la probabilidad de que sus ahorros se acaben antes de su muerte. Además, mientras los costos de salud aumentan, una enfermedad inesperada puede fácilmente agotar los ahorros.

Implicaciones para Colombia

El país ya tomó una de las decisiones más importantes para resolver el problema pensional con la creación del sistema de "contribución definida" de las AFP´s, el cual elimina los riesgos de desfinaciación que tenía el sistema de "beneficio-definido" del Seguro Social. Pero el nuevo sistema será poco útil para la gran mayoría de la población si no se ataca de frente el problema de la informalidad en el mercado laboral. Colombia tiene uno de los mayores índices de informalidad en el mundo. Es clave que el gobierno y los gremios desarrollen soluciones prácticas que tomen en cuenta las particularidades de cada sector.

Por ejemplo, en el sector de la construcción se podrían establecer parámetros de referencia en términos de empleados y masa salarial por metro cuadrado. Al finalizar una obra, el constructor tendría la obligación de comprobar que sí se hicieron cotizaciones a las AFP´s consistentes con los metros cuadrados construidos. Algo parecido podrían hacer las empresas de taxis y colectivos, fijando parámetros en términos de empleados y masa salarial por vehículo. En el comercio podría fijarse un parámetro en términos del nivel de ventas.

El sector financiero también podría contribuir a mitigar los riesgos de los pensionados ofreciendo asesoría y productos novedosos. Por ejemplo, se podrían ofrecer productos para aprovechar el valor de la vivienda en la vejez, puesto que normalmente este representa la mayor parte del patrimonio de los retirados. En Estados Unidos hay instituciones que se comprometen con el pago de una renta fija a parejas pensionadas, a cambio de que la propiedad del inmueble pase a manos de la institución en el momento de su muerte.

Finalmente, se requiere incentivar y generar conciencia en la población sobre la importancia del ahorro para la vejez. La tasa de ahorro del conjunto de nuestra economía es muy baja para las necesidades del país.
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