Opinión

  • | 2005/04/01 00:00

    Riesgo operativo en la banca

    El riesgo operacional debe gestionarse sistemáticamente, como ya ocurre con el riesgo de crédito o el riesgo de mercado.

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Para McKinsey, el riesgo es cualquier evento que pueda disminuir el desempeño de una empresa por debajo del nivel esperado. El riesgo puede clasificarse en:

1. Riesgo de mercado, causado por la exposición a movimientos de los precios en el mercado.

2. De crédito, causado por la exposición a que una contraparte no cumpla sus obligaciones contractuales.

3. Operativo, resultante de exposición a pérdidas por causa de procesos internos inadecuados.

4. De negocios, causado por exposición a cambios en la demanda, oferta o posición competitiva en el sector.

El sector financiero colombiano ya ha avanzado mucho en la gestión del riesgo de mercado y el riesgo de crédito. En gran parte esto se debe al aprendizaje resultante de la crisis del sector durante el período 1999-2002. El riesgo de negocios también se ha gestionado proactivamente, mediante el proceso de planeación estratégica. Gracias a estos avances, las instituciones financieras colombianas están bien preparadas para cumplir las nuevas exigencias regulatorias que están siendo promovidas para armonizar la regulación bancaria internacional.

Pero a la gestión del riesgo operativo no se le ha dado hasta ahora la importancia debida. Una gestión sistemática de este riesgo puede evitar importantes pérdidas en los resultados y en el valor de los bancos.



Importancia del riesgo operativo

Un equipo de nuestra firma recientemente analizó los eventos que causaron pérdidas superiores a US$1 millón en bancos europeos y estadounidenses listados en bolsa. Más o menos la mitad de los eventos podría clasificarse en los siguientes tipos de riesgo operativo:

1. Fraude interno

2. Préstamos obtenidos fraudulentamente para robar el dinero

3. Incumplimientos regulatorios

4. Prácticas comerciales engañosas que resultaron en penalidades

5. Prácticas en detrimento de la competencia que resultaron en penalidades

Los eventos más comunes fueron el fraude interno y el fraude crediticio, con 14% y 20% de las ocurrencias, respectivamente. La otra más común es el incumplimiento regulatorio, que incluye deficiencias en reporte de lavado de activos. La pérdida promedio de los casos analizados fue de US$64 millones.

Interesantemente, la pérdida para los bancos no fue solo en sus resultados. Por cada dólar que perdió una institución típica en cada uno de estos eventos, el valor de sus acciones en la bolsa cayó 12 veces más. O sea, un evento típico de US$64 millones resultó en una pérdida de US$768 millones en el valor de mercado del banco en cuestión. Esto probablemente ocurre porque el mercado pierde confianza en la capacidad de gestión del riesgo de la organización y asume que volverán a ocurrir eventos de la misma naturaleza.



Gestión del riesgo operativo

La gestión del riesgo tiene dos dimensiones: la preventiva y la correctiva. Preventivamente se deben:

1. Identificar los tipos de eventos que podrían ocurrir.

2. Estimar probabilidades de ocurrencia y valores de pérdida en caso de que ocurran.

3. Monitorear la evolución de estos riesgos en conjunto con la alta gerencia.

Con base en esta información, se puede estimar la evolución del valor en riesgo y se pueden priorizar los esfuerzos para disminuir el riesgo de los tipos de eventos que más podrían afectar a la institución. Este tipo de gestión requiere un equipo especializado y generar en la organización una cultura sobre la importancia del manejo de este tipo de riesgo.

En los casos analizados, la gestión correctiva fue tan vital como la preventiva. El valor de las acciones en bolsa fue castigado en menor grado en los casos en que hubo transparencia total sobre lo sucedido y se tomaron las medidas consideradas necesarias desde el inicio.

Por cierto, el manejo del riesgo operativo es muy importante también en empresas no financieras. El tipo de eventos de riesgo puede cambiar de sector en sector y de país en país. Sin embargo, las enseñanzas aquí mencionadas sobre la gestión preventiva y correctiva del riesgo operativo son igualmente válidas.



1. Basado en Managing Operacional Risk in Banking, de Robert S. Dunnett, Cindy B. Levy, y Antonio P. Simoes.
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