Opinión

  • | 2006/04/18 00:00

    Responsabilidad del accionista de la ef

    Una cosa es ser accionista de quinta generación y operador en una empresa familiar, y otra cosa es ser accionista pasivo de tercera generación.

COMPARTIR

Cuando me preguntan sobre las responsabilidades que tienen los accionistas de una empresa de familia, EF, la respuesta no es obvia ya que algunas de las responsabilidades son comunes a todos los tipos de accionistas (operadores, activos, pasivos, involucrados, orgullosos) y, dependiendo del tipo de accionista, hay algunas que recaen más en unos que en otros. Además, las diferentes generaciones tienen también diferentes encargos. Una cosa es ser accionista de quinta generación y operador en una empresa familiar, y otra cosa es ser accionista pasivo de tercera generación. (Se entiende por accionista operador el accionista que trabaja en la empresa, y accionista pasivo el que no trabaja en la compañía). Si se es accionista de quinta generación y operador de una empresa familiar uno de los compromisos es producir buenos resultados y estos resultados deben estar muy a la par de lo que se genere en el mercado. Si se es accionista pasivo, por su parte, se tiene la responsabilidad de exigir una empresa rentable. Miremos esto con un ejemplo. Cachifos es una empresa familiar creada por don Arcadio Cielos en 1905 como productora de palitroques de queso, y hoy se ha convertido en una multinacional de alimentos. La compañía exporta a varios países y ha crecido, en muy buena parte, debido a la dedicación y persistencia de los miembros de la familia que a lo largo de los años la han dirigido. La empresa tiene más de 4.000 empleados y su actividad se desarrolla en una ciudad intermedia a cuyo progreso contribuye. Hoy, el presidente de la empresa es Facundo, nieto de don Arcadio, y en ella trabajan 15 primos (casi todos pertenecientes a la cuarta generación), de más de 150 familiares de seis generaciones. De acuerdo con don Facundo, la responsabilidad de todos no es solo con la ciudad sino con los accionistas. Hace poco, la familia se reunió para discutir su responsabilidad. La tercera generación (familia entre 60 y 80 años) concluyó que su principal responsabilidad consiste en hacer que el legado que recibieron de sus padres continúe. Ellos consideran que tienen un mandato fiduciario de sus abuelos. No se sienten dueños de nada, sino más bien agradecidos de ser socios en esa comunidad familiar. Sienten que el legado no es solamente en términos económicos, sino en términos de los valores recibidos. Según ellos, son los valores profundos inculcados desde sus abuelos los que han hecho que la empresa continúe y que la familia permanezca unida después de tantos años. Uno de los valores destacados es la confianza, y encontraron que una de sus responsabilidades es que esa confianza se mantenga y se transmita a las siguientes generaciones. Al hablar de confianza se refieren a la relación que existe entre los miembros de la familia accionistas, entre ellos y sus administradores, entre los administradores y la junta directiva. Sienten que su responsabilidad, entre otras, es hacer que este valor perdure mediante la comunicación abierta, la información oportuna y el respeto entre todos. Por su lado, los miembros de la cuarta generación que trabajan en la empresa (familia entre 35 y 65 años) dijeron que su principal responsabilidad es hacer que la empresa produzca una rentabilidad igual o superior a la que produciría una empresa similar en el mercado. Se sienten muy preocupados porque a medida que la familia Cielos crece, sus intereses son más diversos, y el sentido de pertenencia que se tenía en las primeras generaciones se ha ido perdiendo. Cada día, la familia es más numerosa y si los operadores no generan rentabilidad, ese sentido de pertenencia se reducirá. En otras palabras, son conscientes de su responsabilidad de generar utilidad para mantener el sentido de pertenencia. Señor empresario familiar: Las responsabilidades de un accionista de una empresa familiar difieren de acuerdo con el tipo de accionista y la generación en la que se encuentran en la familia. Ser accionista de una empresa familiar conlleva algunos derechos, pero también hay diferentes obligaciones con la familia y la comunidad. Diego Vélez Montes dvelezm@alum.mit.edu
¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 531

PORTADA

La Bolsa de Valores necesita acciones urgentes

Con menos emisores, bajas rentabilidades y desbandada de personas naturales, la Bolsa busca recuperar su atractivo. Finca raíz, su nueva apuesta. ¿Será suficiente?