Opinión

  • | 2009/06/12 00:00

    Reinventando el sistema educativo

    En el Metropolitan Regional Career and Technical Center se comienza por conocer a fondo al estudiante. Sobre este modelo se pueden repensar la institución y el sistema educativo.

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En distintas partes del mundo surgen investigaciones, proyectos, ensayos, programas y experimentos orientados a buscar nuevas formas de educar, de orientar al niño y al joven para la vida. Muchos comparten las mismas inquietudes: "El colegio es aburrido, monótono, enseña cosas que no son útiles, no me motiva, no me atrae, no lo disfruto".

Dennis Littky, después de varios años de experiencia como maestro y rector, decidió crear, en conjunto con otros, el Metropolitan Regional Career and Technical Center (MET) en Providence, Rhode Island. Allí, el proceso comienza por conocer a fondo al estudiante, cuáles son sus intereses, motivaciones, inquietudes, preocupaciones, qué le apasiona. Así, lo orientan para desarrollar proyectos de investigación, estudio, documentación, relacionados con dichos temas, para posteriormente hacer una presentación ante los demás estudiantes, varios profesores, sus padres y otros integrantes de la comunidad educativa.

Desde el principio se va construyendo una relación de afecto, comprensión, conocimiento, compartir entre el maestro y el estudiante, dándole confianza, seguridad, reforzando su autoestima y volviéndolo autónomo y responsable de su plan de aprendizaje, de crecimiento, de desarrollo, de mejoramiento como ser humano integral.

Paralelamente, existe un consejero que orienta y dirige grupos de 14 a 16 estudiantes en forma individual, apoyando a cada uno en la elaboración de su plan de aprendizaje y en el seguimiento sobre su avance y progreso, cultivando la pasión por aprender.

Los planes de aprendizaje se basan en:

* Relacionamiento: respeto por el estudiante, inclusión de la familia, conexión con otros adultos y con la comunidad, estrechas relaciones entre maestros y comunicación abierta.

* Relevancia: los proyectos y trabajos deben ser significativos para el estudiante, importantes para su vida, sus necesidades y sus pasiones.

* Rigor: auto exigencia y excelencia en busca de resultados sobresalientes a partir de aquello que interesa y apasiona a los estudiantes.

El modelo plantea colegios de máximo 400 estudiantes cada uno. Con una filosofía y una cultura organizacionales muy claras y totalmente compartidas por toda la comunidad educativa, con un ambiente y un clima escolar de aprendizaje de todos sus integrantes, de respeto, de participación y de afecto.

El rector juega un papel clave; es quien da el tono, la actitud, la atmósfera y el liderazgo que construyen la cultura organizacional, con su ejemplo y un contacto muy cercano y permanente con estudiantes, maestros y familia provee las condiciones para que el estudiante descubra y aproveche todas sus potencialidades, se apasione por el aprendizaje y aprenda a disfrutar el trabajo, la vida.

El aprendizaje se orienta a:

* Razonamiento empírico: ¿cómo puedo demostrarlo?

* Razonamiento cuantitativo: ¿cómo puedo medirlo o representarlo?

* Comunicación: ¿cómo me apropio y expreso la información?

* Razonamiento social: ¿qué tiene que decir otra gente sobre esto?

* Cualidades personales: ¿qué aporto a este proceso?

De esta manera, la enseñanza y el aprendizaje se convierten en una forma de vida, una actitud en la que se busca educar el corazón y la mente. Cuando se está orientado hacia el aprendizaje y el crecimiento, cada uno es responsable de su proceso, hay pasión y gusto por lo que se hace. Cambia totalmente la forma de inculcar e implementar la disciplina y de asumir responsabilidades de los actos que se realizan, se trata más de reflexionar y aprender de los errores, que de disciplinar y castigar sin sentido.

Otro elemento es el trabajo real, experiencias empresariales o institucionales, en las que un mentor voluntario acompaña al joven en su práctica y en su proceso de aprendizaje en una organización, haciendo trabajos con responsabilidades y funciones definidas.

Con la familia se trabaja de manera conjunta desde el principio, conociéndolos en detalle, tanto maestro como consejero, y construyendo, con el estudiante, su plan de desarrollo y posteriormente haciendo seguimiento sobre el progreso.

La medición y la evaluación se hacen trimestralmente sobre el logro de resultados y sobre el avance en el plan de desarrollo, más para ver el progreso de la persona, que su capacidad de responder pruebas.

Creo que este modelo tiene muchos elementos valiosos sobre los cuales se puede repensar la institución y el sistema educativos, también en Colombia hay modelos y experiencias que nos pueden orientar, lo importante es encontrar formas de adecuar la educación a las necesidades actuales de los estudiantes y del país.

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