Opinión

  • | 2009/05/27 00:00

    Recuperación sí, pero ¿a qué ritmo?

    La estabilidad de las economías latinoamericanas dependerá de qué tan rápido se recupere la economía mundial.

COMPARTIR

La medicina está surtiendo efecto. Los paquetes de rescate y las pruebas de estrés aplicadas al sector financiero de Estados Unidos han resucitado la confianza entre los bancos: las tasas interbancarias han regresado a niveles totalmente normales. A pesar del aumento del desempleo a casi 9%, la confianza entre los consumidores está en ascenso. El mercado accionario ha pasado del estado de angustia depresiva de hace solo tres meses a una fase de ascenso con baja volatilidad que parece augurar mejores tiempos.

Los signos de recuperación no se limitan a Estados Unidos. Los sectores industriales en otros países desarrollados han vuelto a crecer después de varios meses de caídas abruptas. En marzo, la producción industrial japonesa creció 1,4% y la industria alemana se expandió en 3,4% respecto al mes anterior. Los índices de pedidos en toda Europa también apuntan a que la recesión está por terminar.

Los renovados ánimos ya se están sintiendo en América Latina. Las presiones de depreciación de las monedas parecen cosa superada. El susto de la fiebre porcina elevó apenas marginalmente la temperatura del mercado cambiario mexicano. En Brasil, Chile y Colombia las monedas han tendido a apreciarse. En los tres últimos meses, los mercados accionarios, desde ciudad de México hasta Buenos Aires, han estado al alza.

Es muy factible que el mundo esté ad portas de la recuperación, pero esta no será vigorosa. El mercado de vivienda de Estados Unidos sigue muy deprimido y le tomará varios años absorber el exceso de oferta. En la zona del euro algunos sectores pueden haber dado señales de vida, pero los consumidores y los inversionistas están muy temerosos y la salud del sistema financiero es todavía una incógnita.

El futuro de América Latina luce mejor que hace un par de meses, pero dista de estar despejado. Para que desaparezcan los nubarrones no basta con que la economía mundial se recupere: es preciso que se recupere rápido. Como se analiza en un reciente estudio del BID*, hace una gran diferencia si la economía mundial alcanza sus niveles de producción industrial de antes de la crisis en 2010 ó en 2013.

Si la recuperación mundial es rápida, los coeficientes de endeudamiento público pasarán en promedio de 27% del PIB en 2008 a 34% a partir de 2010. Pero si la recuperación mundial se prolonga hasta 2013, los gobiernos tendrán que endeudarse más cada año, lo que llevaría los coeficientes de endeudamiento promedio a cerca del 50% en cuatro años.

Esta perspectiva puede desatar crisis de liquidez en unos cuantos países. Si un país no cuenta con reservas internacionales suficientes para cubrir el servicio de su deuda externa, puede generarse una estampida de todo el que cree que las reservas no van a estar disponibles cuando las necesite. Esa posibilidad parece remota en vista de los altos niveles de reservas de los países. Pero los cálculos del BID demuestran que cuatro años es un periodo suficientemente largo para que ocurra una crisis de liquidez casi en cualquier país en que el gobierno y las empresas tengan que refinanciar sus deudas a plazos cortos, como está empezando a ocurrir.

Puesto que todavía es muy pronto para saber qué tanto tardará la recuperación mundial, la estrategia más prudente para los gobiernos latinoamericanos no es embarcarse en ambiciosos programas de estímulo fiscal, sino refinanciar a plazos largos, cuanto antes, todas las deudas que sean posibles. Es sorprendente que sólo México y Colombia hayan acudido hasta ahora a la línea de crédito flexible del Fondo Monetario Internacional, que es un seguro barato contra los riesgos de iliquidez. El optimismo excesivo puede salir más caro.



* Izquierdo, A. y E. Talvi (coordinadores), Policy Trade-Offs for Unprecedented Times.

Nota: el autor está vinculado al BID pero se expresa a título personal.

¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 531

PORTADA

La Bolsa de Valores necesita acciones urgentes

Con menos emisores, bajas rentabilidades y desbandada de personas naturales, la Bolsa busca recuperar su atractivo. Finca raíz, su nueva apuesta. ¿Será suficiente?