Opinión

  • | 2010/03/26 00:00

    Rebalanceo de la economía mundial

    Las perspectivas para las economías de los países en desarrollo son excelentes en esta década.

COMPARTIR

La crisis de los dos últimos años ha tenido un gran costo para las economías de los países desarrollados. Los paquetes de estímulo económico, los programas de salvamento y la caída en los recaudos de impuestos han hecho que se disparen los déficits fiscales y el endeudamiento público.

De acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI), se espera que en el año 2010 el déficit fiscal de las economías desarrolladas sea equivalente a 8,1% del Producto Interno Bruto (PIB). Para algunos países la situación es peor. Por ejemplo, se espera que Estados Unidos tenga un déficit de 10,0 % y España de 12,5% del PIB. Dados estos altos déficits, el FMI proyecta que el endeudamiento del sector público en los países desarrollados se va a disparar. Mientras que en el año 2007, antes de la crisis, el endeudamiento del sector público de los países desarrollados era equivalente a 80% del PIB, se espera que este valor llegue a 110% del PIB para el año 2014.

Las perspectivas de crecimiento económico tampoco son halagüeñas. De acuerdo con el FMI, las economías desarrolladas solo crecerán este año en 2,1%. Desafortunadamente, existe un consenso entre analistas en cuanto a que las bajas tasas de crecimiento en las economías desarrolladas se van a mantener por varios años, mientras se corrigen los desbalances estructurales que generaron la crisis.

PERSPECTIVAS DE LOS PAÍSES EN DESARROLLO

Por el contrario, las economías de los países en desarrollo han salido fortalecidas. De acuerdo con el FMI, el crecimiento de estas economías será de 6,0 % en 2010 (vs. 2,1% en los países desarrollados). Por lo tanto, el peso relativo de las economías en desarrollo va a continuar aumentando en el futuro previsible. Se espera que las economías de los países en desarrollo pasen de representar 45% de la economía mundial este año, a más del 50% para el año 2020.

Adicionalmente, se espera que la situación de déficit fiscal y endeudamiento público esté mucho mejor en los países en desarrollo. Para 2010, el FMI espera que el déficit fiscal de los países en desarrollo solo llegue a 2,9% del PIB (vs. 8,1% en los países desarrollados) y que el endeudamiento del sector público se mantenga por debajo de 40% del PIB (vs. 110% en los países desarrollados). Es una foto totalmente opuesta a la de décadas pasadas.

Las proyecciones positivas no están restringidas a los países asiáticos. América Latina también tiene muy buenas perspectivas. Para este año, el FMI estima un crecimiento de 3,7% en la región. Otros institutos de investigación económica son más optimistas, con estimativos de crecimiento para la región que fluctúan entre 4% y 5%.

OPORTUNIDADES PARA AMÉRICA LATINA

Las mejores perspectivas de crecimiento económico y responsabilidad fiscal en la región están generando un gran interés en los inversionistas a nivel mundial. Por lo tanto, debería ser mucho más fácil en el futuro conseguir financiación para los planes de inversión de nuestras empresas y los proyectos de infraestructura que requiere la región.

Esto ya se comienza a observar en los mercados financieros. Por ejemplo, los "swaps de riesgo de crédito" estiman un riesgo para Colombia (150 puntos base) muy similar al de España (110 puntos base). O sea, un proyecto en Colombia podría financiarse en el exterior a un costo similar al de un proyecto en España. Se observa una tendencia similar en la valoración de empresas. Por ejemplo, mientras las acciones el Banco de Sabadell de España se cotizan en la bolsa por un múltiplo aproximado de diez veces utilidades, el Bancolombia, que tiene un tamaño similar, se cotiza por 15 veces utilidades. Eso quiere decir que hoy en día es más barato conseguir capital primario para un banco en Colombia que para uno en España. Sin embargo, para aprovechar el momento es necesario desarrollar propuestas concretas para los inversionistas. En este sentido es clave acelerar el diseño y estructuración de nuevos proyectos de infraestructura. A pesar de los retrasos que tiene la región en esta área, en el pasado hemos tenido una oferta muy limitada de proyectos. Es hora de cambiar el ritmo.

¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 531

PORTADA

La Bolsa de Valores necesita acciones urgentes

Con menos emisores, bajas rentabilidades y desbandada de personas naturales, la Bolsa busca recuperar su atractivo. Finca raíz, su nueva apuesta. ¿Será suficiente?