Opinión

  • | 1998/07/21 00:00

    ¿Qué es la GBV?

    Todos en una compañía, del gerente para abajo, deben comprometerse a generar valor. Si lo logran y lo aplican, tienen asegurado su futuro.

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En los últimos años han aparecido muchos enfoques administrativos que buscan ayudar a los empresarios a mejorar el desempeño de sus organizaciones: el mejoramiento continuo, la reingeniería, la calidad total, los equipos de alto desempeño y otros. Muchos tuvieron éxito, pero otros fracasaron por la falta de metas claras que estén alineadas con la creación de valor dentro de la compañía.



La Gerencia Basada en Valor (GBV) ofrece una solución para la medición de valor. El pensamiento detrás de la metodología de la GBV es simple. El valor de una compañía lo determinan sus flujos de efectivo descontados a la tasa del costo promedio de capital.



Esto quiere decir que una compañía crea valor únicamente cuando es capaz de lograr inversiones que renten más que el costo de capital promedio invertido en la empresa.



La GBV extiende estos conceptos al enfocarse en cómo los aplican las compañías para tomar las decisiones estratégicas y operativas del día a día.



Ejecutada como es debido, la GBV es un enfoque administrativo que le permite a una compañía alinear las aspiraciones generales, las técnicas analíticas y los procesos administrativos para ayudarle a la administración a enfocarse en los elementos críticos de la creación de valor.



* Principios: La GBV busca mejorar en todo nivel la toma de decisiones en una compañía. Este sistema reconoce que un enfoque gerencial centralizado, de "comando y control", no funciona bien en el largo plazo, en especial en organizaciones que tienen varios negocios. Por tanto, la GBV busca descentralizar la responsabilidad de la toma de decisiones apoyándose en mejores sistemas de medición de resultados.



* Enfoque en valor: El primer paso en la GBV es acoger la creación de valor como el objetivo financiero más importante de la compañía. Las medidas tradicionales de la contabilidad ­por ejemplo, el crecimiento en ventas­ no siempre son buenas aproximaciones de la creación de valor.



Para enfocarse claramente en crear valor, las compañías deberían ponerse metas específicas en cuanto al crecimiento del valor de los flujos de caja descontados, ya que ésta es la medida más directa de la creación de valor. Dichas metas deben, posteriormente, ser traducidas en objetivos financieros de corto plazo.



Las compañías también necesitan concentrarse en metas no financieras ­como la satisfacción de los clientes y de los empleados, y el desarrollo de nuevos productos­ para inspirar y guiar a la organización. Dichos objetivos no contradicen la maximización de valor. Por el contrario, muchas de las compañías exitosas en el mundo normalmente son buenas en estas áreas.



Los objetivos en los diferentes niveles de la organización deben estar enfocados en la creación de valor. Por ejemplo, el objetivo que debe medir el gerente de la unidad de negocio puede ser la creación de valor, mientras que para el gerente de ventas el objetivo puede estar expresado en términos de participación de mercado y satisfacción de los clientes. Lo importante es entender la función de cada cargo en la organización y los elementos que administra, con el fin de poder enfocar los esfuerzos individuales y colectivos hacia la creación de valor.



La creación de valor es el criterio financiero más importante de medir en las organizaciones. Otros elementos que se tienen en cuenta, como las utilidades, los retornos sobre ventas y los retornos sobre activos, son importantes pero no suficientes.



* Procesos gerenciales: Adoptar un pensamiento orientado a crear valor e identificar los elementos claves lleva a las empresas sólo hasta la mitad del camino. Los gerentes deben establecer procesos que involucren a todos los empleados en la necesidad de crear valor.



Cuatro procesos principales rigen la adopción de la GBV: primero, desarrollar estrategias para maximizar el valor; segundo, traducir la estrategia en metas de corto y largo plazo que se enfoquen en los principales elementos que generen valor; tercero, desarrollar planes de acción y presupuestos enfocados al cumplimiento de las metas de corto y mediano plazo; y cuarto, introducir sistemas de medición de resultados y esquemas de compensación con el fin de monitorear e incentivar a los empleados para que cumplan las metas establecidas.



Estos cuatro procesos deben estar conectados en los niveles corporativo, de unidades de negocio y funcionales. Es evidente que las estrategias y los resultados operativos deben ser consistentes a todo lo largo y ancho de las organizaciones para que el objetivo de crear valor se cumpla.



* Implementar la GBV con éxito: Al igual que en cualquier otro programa de cambio organizacional, es importante que el gerente de una empresa entienda bien la GBV y apoye su implementación de forma incondicional.



Claro que no es suficiente sólo con esto pues se necesita que toda la organización entienda la metodología y los conceptos detrás de esta herramienta gerencial. La GBV logra maximizar su potencial cuando los gerentes utilizan a diario esta herramienta en la toma de decisiones para beneficio de la compañía.
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