Opinión

  • | 2008/02/15 00:00

    ¿Pueden India y China ser socialmente responsables?

    The Economist publicó un nuevo reporte sobre el estado de la RSE mundial.

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Hace unos días, en la edición del 17 de enero, The Economist publicó un informe especial sobre los avances y tendencias de la Responsabilidad Social Corporativa, RSC, en el mundo. Este es el segundo informe de esta naturaleza que publica esa importante casa editorial, ya que hace tres años exactamente, el 20 de enero de 2005, nos encontramos con un primer gran reporte especial sobre Responsabilidad Social Empresarial, RSE.

Los contrastes entre los dos informes son importantes. Parecería que estos tres años no han pasado en vano. Quienes tuvieron la oportunidad de conocer el trabajo del año 2005 recordarán que se trató de una visión totalmente escéptica en la cual se criticaba duramente a la RSE por tres razones básicas, la RSE parecía casi exclusivamente una moda, estaba siendo utilizada por las corporaciones para lavar sus pecados y hacer publicidad, y por último se estaba convirtiendo en una forma para que los administradores de las corporaciones hicieran "caridad" con el dinero de los accionistas.

Pues bien, tres años después las discusiones son otras. De una parte, ya no se cuestiona si la Responsabilidad Social Corporativa se debe o no aplicar a las empresas. Los autores de los diferentes artículos reconocen que la RSE o RSC penetró el mundo de los negocios. No es muy claro todavía el papel que jugará en el futuro, ni siquiera su alcance, pero es una realidad que hasta los más escépticos tienen que aceptar y potencializar.



La Aldea Global también existe para la RSE
Uno de los hechos más contundentes es que la RSC, al igual que la economía a la cual se aplica, se volvió global. No se trata solo de las multinacionales publicitando sus buenas acciones a lo largo del mundo, sino de múltiples iniciativas locales a todo lo largo y ancho del planeta.

La gran pregunta entonces, al igual que en cualquier otro aspecto de la economía actual es ¿qué están haciendo India y China?

Los resultados muestran que son dos casos completamente distintos. En el caso de la India, la economía se desenvuelve en un ambiente de economía de mercado que lo hace muy similar al funcionamiento de occidente, de otra parte la estructura semifeudal de su economía y gobierno hasta inicios del siglo XX hace que haya una buena historia de filantropía familiar que se ha trasladado a la RSC de sus empresas.

China, por su parte, sí es un dragón completamente distinto. Una economía centralmente planificada, con capitalismo reciente, abierta a la inversión extranjera desde hace muy poco, y ampliamente conocida por rechazar todas las iniciativas de occidente que puedan mermar su competitividad sin importar si se trata de salvar el planeta o no.

Para sorpresa de muchos, el movimiento de RSC en China es creciente. Y cuenta con una explicación totalmente consistente con su comportamiento anterior: los mercados internacionales les están imponiendo a los productos chinos estándares sociales que de otra forma seguramente no serían logrados.

Hoy en día las empresas Chinas se preocupan por certificar ante el mundo muchas cosas: condiciones laborales, materiales sanos, productos ecológicos y reducción de emisiones. Probablemente se trata de un proceso al revés que el que se dio en otros países, pero todo vale al momento de buscar mayores estándares éticos.



Los Ciberciudadanos del 4 de Febrero
Cambiando de tema, hace algunas ediciones comentábamos sobre el potencial "activista" que tenían las redes de internet. Algunos estuvieron de acuerdo y otros no tanto, como es natural. Pues bien, en ese momento era imposible imaginar lo que iba a suceder en dos eventos como fueron las elecciones que negaron la reelección en Venezuela y la convocatoria a la mayor marcha en la historia ciudadana de Colombia. En los dos casos, redes organizadas alrededor de Facebook fueron los motores de organización y coordinación.

Es que hablar a cientos de miles de personas simultáneamente con solo dar un clic parecería ciencia ficción.

El 4 de febrero se evidenció el poder de convocatoria de los nuevos medios y cómo las buenas causas cuentan con internet como la herramienta más poderosa inventada por el hombre hasta hoy para organizar grupos comunitarios y ciudadanos.1

brucemacmaster@inverlink.com.co
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